Sin duda, uno de los temas estrella en nuestras conversaciones con familiares y amigos son los viajes. Destinos, proyectos, deseos, recuerdos… Pero además, uno de los temas que más interés suscita es el «home exchange» o intercambio de casa. Esa forma de viajar en la que consigues alojamiento gratis a cambio de intercambiar tu casa. Es cierto, el alojamiento es gratis, pero hacen falta buenas dosis de confianza, generosidad y respeto.

¿Qué es el intercambio de casas y cómo funciona?

El intercambio de casa es una manera muy especial de viajar. Siempre nos ha gustado conocer a las personas que viven en los lugares que visitamos porque eso te da una persectiva única. Nos gusta descubrir los destinos desde un punto de vista cercano a la realidad cotidiana de sus ciudadanos y eso nos lo ofrece el intercambio de casas.

Poder disponer de una casa cuando viajas es estupendo en cualquier situación pero resulta ideal si viajas en familia. Una familia necesita espacio. Normalmente alojamientos como los hoteles -que pueden ofrecer servicios excelentes- tienen espacios limitados para las familias con niños y, además, les exige un autocontrol que no siempre es posible. Los niños necesitan moverse, jugar, hablar -casi siempre en voz alta-, investigar…

En una casa tenemos la oportunidad de disponer de un espacio físico excelente para una escapada en familia. Puedes seguir tus ritmos habituales, cocinar del modo que te gusta siempre que te apetece o salir a disfrutar de los restaurantes locales cuando lo deseas. Disfrutar del jardín, de la barbacoa, de los juguetes, de la biblioteca…

A traves de la plataforma Home Exchange tienes 3 alternativas para intercambiar tu casa:

  • Intercambio recíproco y simultáneo: se acuerda un intercambio con otro miembro de la plataforma y os intercambiais vuestra casa simultáneamente, es decir, en las mismas fechas y durante el mismo periodo de tiempo. Así fue, por ejemplo, como estuvimos en Copenhague, en París o en Ferrol.
  • Intercambio recíproco no simultáneo: se acuerda un intercambio con otro miembro de la plataforma y os intercambiais vuestra casa en diferentes momentos del año, es decir, la familia que te visita aprovecha que tú no estás en casa y tú vas cuando ellos no están. Esta opción es posible cuando se dispone de más de una casa o bien, como es nuestro caso, dejamos la casa disponible porque nos vamos a casa del abuelo. También puede ocurrir que tengamos otro viaje previsto. Así fue, por ejemplo, como estuvimos en Islandia: nosotros viajamos en abril y la familia islandesa vino a Alicante en julio.
  • Intercambio no recíproco: en este caso tu recibes a gente en tu casa – o bien tú viajas a casa de alguien – pero tu anfitrión no te devuelve el viaje. En este caso, la plataforma dispone de una moneda interna que llamamos GuestPoints (GP) y que puedes ir acumulando en tu monedero para futuros viajes. Por ejemplo, nosotros hemos recibido varias familias francesas o de diversos lugares de España pero no nos ha venido bien ir a su casa. Con esos puntos acumulados hemos viajado después a destinos tan diversos como Ibiza, Kuala Lumpur, Río de Janeiro o San Francisco.
  • Intercambio de hospitalidad: en cualquiera de los casos anteriores se puede organizar el intercambio de manera que acojas a las personas que vienen a tu casa mientras tú estás en ella. De esta manera, les recibes y se comparte la convivencia durante un tiempo. En la página web de HomeExchange podéis leer más detalles. Este modelo de intercambio se vincula más a lo que solemos llamar couchsurfing.

Disfrutando de la confortabilidad de nuestra casa en Islandia

 

Cada anfitrión establece el valor en GuestPoints de su casa en base a una escala que tiene la propia plataforma y que tiene en cuenta muchos parámetros como el tamaño de la casa, los servicios que ofrece, su ubicación, etcétera. Una vez calculado, el anfitrión puede variarlo dentro de unos márgenes. Además, estos puntos pueden utilizarse también en los intercambios recíprocos si hay mucha diferencia en el valor de las casas. Sin embargo, esta opción no se suele utilizar en este caso pues el intercambio recíproco se considera que está exento de un «valor económico» y es un inercambio puro en el que cada famlia ofrece lo que tiene sin cuantificar.

Tras el intercambio, dejamos una valoración en el perfil de la familia que nos ha alojado informando de cómo ha ido el intercambio y la comunicación con nuestro huésped. Toda esta información ayuda a la hora de elegir destinos y futuros intercambios. Realmente las valoraciones siempre son muy positivas porque la actitud, disponibilidad y conciencia de los usuarios hace que las experiencias siempre sean muy agradables.

Otro aspecto importante en el uso de la plataforma es el calendario en el que cada usuario indicamos cuándo nuestra casa estará disponible. Esto permite filtrar las casas que se ofrecen en una zona por su disponibilidad. Además hay otros muchos filtros como el número de camas, si se aceptan niños o si la casa está preparada para personas con movilidad reducida. Cuando el calendario aparece marcado en rojo, nos indica que ese usuario ya ha cerrado un intercambio.

¿No os da miedo abrir la puerta de tu casa a desconocidos?

Es normal sentir miedo o preocupación cuando piensas que personas desconocidas van a estar en tu propia casa, especialmente si es tu hogar. Hay personas que intercambian una segunda residencia pero, en nuestro caso, intercambiamos nuestro hogar. Esto hace que nuestra casa este llena de todo lo que tenemos: libros, recuerdos, juguetes, menaje, documentación… Puede parecer extraño que no sintamos pudor o miedo al dejar nuestra casa a otras personas. Sin embargo, hemos llegado hasta aquí gracias a un camino, a un proceso, en el que antes de ser anfitriones fuimos acogidos.

Fue durante nuestro viaje a Estados Unidos en el que empezamos a alojarnos en casa de otras personas que nos recibían y acogían generosamente. A raíz de esta experiencia, empezamos a descubrir las maravillas de los viajes colaborativos y así nos fuimos entusiasmando. De esta manera empezamos a recibir también personas en casa y entramos en la red del intercambio de casas. Cuando experimentas la alegría de que alguien te acoja en su casa y te ofrezca todo lo que tiene, aprendes a ser anfitrión y es más fácil dar el paso.

Con el intercambio podemos mantener nuestras rutinas (Phuket, Tailandia)

Es por tanto un proceso en el que fuimos aprendiendo. Si tienes cosas de valor en casa, puedes tomar algunas precauciones. En algunas de las casas en las que hemos estado, había una habitación con llave a la que no teníamos acceso en la que suponemos que los residentes guardan cosas especiales para ellos. En otras ocasiones nos han pedido no utilizar alguna estancia. Nuestra casa es pequeña y no tiene nada de valor más allá de los electrodomésticos, así que no tenemos ninguna protección especial.

Si de algo sirve nuestra experiencia, hemos hecho decenas de intercambios, y nunca hemos tenido ningún percance grave. Una vez a nuestros huéspedes se les rompió el bombín de la puerta y otra vez se soltó el anclaje de un toldo. Pero lo resolvieron ellos mismos y nos pusimos de acuerdo en el pago de estos desperfectos. Además, la plataforma de HomeExchange tiene un seguro y garantía que puede cubrir posibles daños. Pero nunca hemos necesitado utilizarlo.

¿Cómo preparamos nuestra casa para las visitas?

Este es un tema importante e ilusionante. En general, los anfitriones solemos dejar algún detalle para la llegada de las familias que recibimos en casa. Fruta fresca, dulces, vino, productos de la región… Y además solemos dejar documentación con las instrucciones de uso de la casa, recomendaciones del cuidado de los utensilios o electrodomésticos y una amplia guía con información turística.  Lo tenemos todo preparado en castellano y en inglés. Todo esto es importante. Recibir a las personas facilitando al máximo su llegada. Además, las personas invitadas, cuando nos vamos, también solemos dejar algún detallito.

Nuestra experiencia de intercambio de casas en Dinamarca

Cesta de fruta ofrecida por nuestros anfitriones en Phuket (Tailandia)

Es importante dejar la casa limpia, ordenada y con todo organizado y concretar con las personas que vienen a tu casa cómo quieres que se quede la casa al terminar el intercambio. Nosotros dejamos hueco en los armarios de los dormitorios: algunas perchas libres y al menos un cajón para la ropa de los invitados. Como suelen venir en verano, no necesitan de demasiado espacio. Solemos dejar la nevera vacía pero la despensa con comida para que puedan usar lo que necesiten. En general siempre compartimos aquellas cosas que no merece la pena comprar para solo unos días de estancia: jabón, detergente de la lavadora, especias, azúcar, sal…

Por supuesto que siempre dejamos las sábanas límpias, toallas de baño y también toallas para la playa y la piscina. Algunas familias españolas que viajan en coche se ofrecen a traer sus propias sábanas y toallas. Por nuestra parte no es necesario, siempre les decimos que hagan lo más cómodo para ellas. Y claro, quien viene hasta Alicante en avión, no las trae. Siempre les dejamos también la sombrilla de la playa, protector solar, juguetes para los niños y el típico kit playero que todos los niños desean tener para jugar en la arena.

Nuestra experiencia, cuando volvemos a casa es que no podríamos saber si alguien ha estado en ella porque siempre la hemos encontrado en perfectas condiciones. Algunas pistas nos confirman que han venido: nos han dejado un regalito o hay que recoger la ropa de cama y toallas que están tendidas en la galería. Nada más.

¿Qué plataformas existen para intercambiar tu casa?

Existen muchas plataformas que podéis consultar en internet para ver las particularidades que cada una de ellas ofrecen aunque todas funcionan de manera similar. Nosotros hemos utilizado Home for home, People Like Us y HomeExchange. Finalmente nos hemos decantado por esta última por comodidad – gestionar muchas cuentas a veces no es operativo – y porque nos gusta mucho cómo está gestionada y nos ofrece muchas garantías tras tantos intercambios.

¿Cómo empezar a intercambiar tu casa?

En primer lugar elige la plataforma que más te pueda interesar. En el caso de HomeExchange puedes crear tu perfil y solo empezarás a pagar cuando cierres tu primer intercambio. El coste de una anualidad son 149 €, es decir, algo equivalente al precio de una noche de hotel. Y con esta cuota tendrás derecho a intercambiar tantas veces como quieras. Las ventajas de formar parte de la plataforma:

  • El programa de fidelidad te ofrece un 10% de descuento.
  • Consigue 100 GuestPoints al inscribirte.
  • Consigues 250 GuestPoints cada vez que renuevas tu suscripción antes de que caduque.
  • Tenemos grupos de Facebook donde los suscriptores nos ayudamos y compartimos experiencias.
  • Si no encuentras un intercambio durante tu primer año te ofrecen un segundo año gratis de subscripción.

Cuando empieces a buscar casas de intercambio es fácil que te dejes llevar por unos destinos que te parecen especialmente atractivos. Sin embargo, te animamos a estar abierto también a descubrir destinos a partir de las propuestas que te vayan llegando. En nuestro caso, a partir de primavera, recibimos muchas propuestas de intercambio con Francia y todos los países nórdicos. Y así hemos viajado a lugares que inicialmente no estaban en nuestros planes y que nos ha encantado visitar.

Navidad en Helsinki: siempre dejamos un obsequio para nuestros anfitriones

Un tema importante también es cómo hacer llegar las llaves a las personas que vienen a tu casa si tú estás de viaje simultáneamente. En nuestro caso contamos con la ayuda de nuestros vecinos y amigos para que les reciban y les den las llaves. En las casas unifamiliares es más sencillo pues se puede poner una «caja de llaves» con contraseña para que los anfitriones las cojan al llegar o bien, dejarlas en algún lugar escondido en el jardín… Nosotros hemos usado esos trucos para localizar las llaves de la casa gracias a las intrucciones de la familia que nos recibía.

Consejos para hacer un perfil atractivo y mostrar bien las características de tu casa y del entorno
  • Redacta en tu perfil personal una explicación atractiva de tu familia y vuestra filosofía de vida.
  • Explica con detalle las características de tu casa.
  • Añade información con los atractivos de tu región, ciudad y curiosidades de tu entorno.
  • Haz fotos bonitas de tu casa en un día luminoso. No solo fotos de las estancias, también se agradecen los detalles.
  • Incluye fotos de tu pueblo o ciudad y de los lugares que recomiendas visitar.
  • Completa el calendario especificando las fechas en las que tu casa está disponible.
  • Indica tus destinos favoritos que te ayudarán a encontrar casas disponibles en esos lugares.
  • Finalmente, elabora una «guía de tu hogar» con consejos sobre tu casa, tus recomendaciones con tus restaurantes favoritos, tiendas de comestibles y servicios básicos importantes (centro de salud, farmacia, tiendas y supermercados, cines, etc).

Días de relax en nuestra casa de intercambio en Tailandia

El intercambio de casa no termina cuando se acaban tus vacaciones. Nosotros seguimos manteniendo el contacto con muchas de las familias con las que hemos intercambiado y, algunas de ellas, han venido a casa en más de una ocasión.

Para saber más del intercambio de casas

Ya os hemos contado nuestras experiencias en otros posts como el del blog de «home exchange» o Intercambio Casas sobre nuestra experiencia en Dinamarca o en nuestro blog. Además sabéis que nos gusta el couchsurfing como otra manera de viajar también dentro de las experiencias colaborativas de las que tanto nos gusta participar.

Hace un tiempo  tuvimos la oportunidad de participar en el programa de Mediodía COPE Alicante con Denís Rodríguez y contar nuestra experiencia a través de las ondas. Fue un ratito muy divertido en el que intentamos trasmitiros nuestras sensaciones y el entusiasmo con el que vivenciamos nuestros viajes a través del «home exchange» o intercambio de casa. En este enlace podéis escuchar la conversación completa con Denis.

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¿Qué lugares hemos visitado desde que empezamos a intercambiar nuestra casa?

A lo largo de estos años hemos hecho ya casi 50 intercambios si contamos los intercambios recíprocos y los no recíprocos. Hemos recibido a muchas familias en casa y hemos podido viajar por todo el mundo gracias a este tipo de alojamiento.

ESPAÑA

Los primeros intercambios que realizamos fueron con la plataforma Home for Home y pudimos visitar diversos lugares como el País Vasco y los Pirineos. También hemos recibido algunas familias en intercambios no simultáneos o a las que simplemente hemos ofrecido nuestra casa aunque nosotros no hemos podido ir a su casa. Familias de País Vasco, Almería, La Coruña, Tarragona… Nos alojarnos en un caserío vasco en Guipuzcoa y también pasamos unas vacaciones en Navarra y también hemos estado en los Pirineos de Huesca y Lérida. También estuvimos en Ferrol en 2020 y disfrutamos en verano de nuestras vacaciones en las Rías Altas y en Ibiza en otoño de 2021.

El sendero que lleva al estanque de Gerber ofrece paisajes espectaculares

FRANCIA

Francia ofrece muchísimas posibilidades a los amantes del «home exchange» o intercambio de casa. Son muchas las ofertas que podéis encontrar en el país galo que esta lleno de destinos maravillosos. Realmente, podríamos estar toda la vida intercambiando nuestra casa con familias francesas porque hay mucha disponibilidad por su parte y siempre están deseosos de venir a España. Nosotros hemos estado en París (2016) y Estrasburgo (2018) durante 15 días. Si queréis saber más sobre nuestra experiencia en Francia, consultad aquí.

Decidiendo rutas y actividades en nuestra casa de intercambio de París

FINLANDIA

¿Habéis soñado alguna vez con ir a conocer a Papá Noel? ¿Os gustaría experimentar el frío, helado y blanco invierno cerca del Círculo Polar? Nosotros sí. Por este motivo, cuando una familia de Helsinki nos ofreció hacer un intercambio no lo dudamos ni un momento y organizamos nuestra escapada navideña en 2016. Pasamos unos días en Helsinki y, después, nos fuimos a Ivalo y Rovaniemi. Una experiencia única e inolvidable. Puedes conocer otros detalles aquí.

En verano de 2018 hicimos un increíble viaje recorriendo Suiza, el sur de Alemania y la Alsacia en Francia. Ha sido posible gracias a dos intercambios de casa: uno en Saillón (Suiza) y otro en Estrasburgo (Francia). Aún está tan reciente que sólo podemos contaros maravillas de este «roadtrip 2018». Descubrir los Alpes y las ciudades del país helvético desde nuestra preciosa casa de intercambio ha sido una gozada. No podemos hablar más que en positivo. Aunque aún no hemos podido incluir mucha información en nuestro blog, aquí podéis saber un poco más de nuestro viaje.

En el Museo de Transporte de Lucerna hay un enorme mapa del todo el país que puedes recorrer

En verano de 2019 planificamos un largo viaje por el sudeste asiático. El viaje fue planificado en base a los intercambios que pudimos acordar con diversos anfitriones. La primera parada fue en Kuala Lumpur en un precioso apartamento con vistas al skyline de la ciudad que disfrutamos cada día: cada mañana nos despertábamos con esa vista desde nuestro balcón en el piso 13. Cada tarde nos bañábamos en nuestra piscina infinita y acabábamos el día admirando la ciudad iluminada.

Aquí podéis leer nuestra experiencia en Kuala Lumpur.

Terminamos cada tarde en la piscina

Desde Malasia nos fuimos a Tailandia donde habíamos concertado dos intercambios: uno en Phuket y otro en Chiang Mai. Pasamos una semana en cada lugar y disfrutamos mucho conociendo ambas zonas del país. La comodidad que nos ofrecieron ambas casas fue ideal para disfrutar a tope del viaje. En la casa de Phuket, además, conocimos a nuestros anfitriones que nos ayudaron en todas las gestiones y con ellos compartimos alguna comida y buenas conversaciones.

Puedes conocer más de nuestra experiencia de intercambio en este artículo.

Ratitos de descanso en nuestra casa de intercambio en Phuket

Detenernos en una escala en Dubai fue la excusa para intentar buscar un intercambio para poder visitar la ciudad por algunos días. La verdad es que fue sencillo porque la mayor parte de la gente extranjera que vive en Dubai, toma vacaciones en agosto para huir del terrible calor. Allí llegamos nosotros… ¡era terrible! Pero eso no nos detuvo y disfrutamos de la ciudad durante los excasos 3 días que estuvimos allí. Subimos al Burj Khalifa, recorrimos los increíbles centros comerciales y la ciudad antigua. Además, fuimos al desierto y eso nos encantó.

Puedes leer aquí nuestra experiencia en Dubai.

Hacer esta foto fue difícil, el calor era asfixiante

En septiembre de 2019 nos lanzamos nuevamente a viajar por el mundo en un proyecto educativo visitando escuelas Waldorf. Fue algo improvisado pero resultó posible, nuevamente, gracias al intercambio de casas que nos permite ahorrar mucho en el alojamiento y además nos permite tener mcuhas comodidades en los viajes. Recorrimos diversos puntos del estado de California y nos alojamos en San Francisco y Mammoth Lakes con dos intercambios de casa perfectos.

Este fue nuestro intercambio por California durante 10 días.

Buscando momentos para trabajar y aprender juntos (Mammoth Lake, California)

En diciembre de 2019 – nuestro año más viajero – nuestros últimos intercambios fueron en Brasil en diciembre. Allí hicimos 2 intercambios: uno en Río de Janeiro y otro en Barra Grande, en el Estado de Bahía. Ambas casas fueron un gran regalo. Poder visitar la ciudad de Río desde la comodidad de nuestro apartamento junto a la playa de Ipanema fue fantástico. Y terminar nuestro viaje en una preciosa casa junto a la playa, con preciosas vistas a las dunas y los cocoteros, fue el mejor regalo.

Nuestro viaje y experiencias en Brasil

Feliz «de mais» en Río de Janeiro

 

En verano de 2021 fuimos a recorrer el Danubio en bicicleta y así viajamos de camino a Viena donde nos esperaba una casa de intercambio. Poder descansar en Viena tras nuestra ruta de 15 días en bicicletá fue un gran regalo. La casa en la que nos alojamos en Viena tenía un bonito jardín y estaba situada cerca de las playas del Danubio en la ciudad. Desde allí íbamos al centro en bicicleta y pudimos conocer la ciudad tranquilamente en familia.

Nuestro viaje y experiencias en Austria

 

Recorrer el mundo a través con «home exchange» o intercambio de casa es posible. Es una oportunidad de compartir, de ser generoso pero también muy cuidadoso y respetuoso. Es una oportunidad para agradecer a otras personas que te ceden su espacio vital la opotunidad de viajar en familia con tantas comodidades. Es un regalo. En un mundo en el que parece que todo tiene un precio, es fantástico comprobar que hay cosas de gran valor a las que no ponemos precio.

Existen muchas plataformas para viajar a través del intercambio de casa. Nosotros utilizamos IntercambioCasa porque es la que mejores resultados nos da y más oportunidades nos ofrece. Si utilizas este enlace en tu suscripción puedes conseguir 100 puntos y nosotros 25 . Y recuerda, este post no está patrocinado por ninguna web, nuestras opiniones responden solo a experiencias propias y personales.

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