PROCIDA: UNA PERLA EN EL GOLFO DE NAPOLI

PROCIDA: UNA PERLA EN EL GOLFO DE NAPOLI

Como detenida en el siglo pasado, “en los años 60”, me decía  una señora encantadora en la Abadía  de San Michele Arcangelo. Así nos recibe esta pequeña isla. Procida es una perla en el Golfo de Nápoles. Es la más pequeña y la menos visitada pues sus hermanas mayores, Capri e Ischia, le roban todo el protagonismo. Sin embargo, es precisamente  esto, lo que le permite conservar el encanto de quien aún  no se ha vendido a los circuitos turísticos internacionales.

En el puerto de Procida (Italia, 2017)

Son bastantes los italianos que vienen a la isla y también hemos detectado algunos turistas franceses pero, realmente, quienes van y vienen en los ferries que conectan la península con la isla son sus residentes. Gracias a los frecuentes barcos que parten de Napoli y de Pozzuoli es fácil llegar hasta Procida en una agradable navegación. Tomamos un ferri de Caremar en el puerto de Pozzuoli y, en menos de 30 minutos, desembarcamos en el puerto situado en la costa norte de esta isla.

Tomar un café y una lengua de crema al limón es una buena manera de empezar la visita a Procida

Antes de iniciar nuestro paseo nos detenemos en el bar-pasteleria Roma a tomar un café macchiato (un cortado) y una deliciosa lingua di crema al limone. Este dulce típico de la isla es un delicado hojaldre horneado con bastante azúcar. Nunca habíamos oído hablar de él, pero al observar a la gente del bar saboreando a bocados uno de estos dulces, hemos decidido seguir el famoso dicho “donde fueres, haz lo que vieres”. ¡Qué café!

Iglesia de Santa Maria delle Grazie (Italia, 2017)

Detalle de la típica cerámica del sur de Italia (Italia, 2017)

Hay que caminar por el pueblo y recorrer el barrio de Terra Murata para ir subiendo hasta la Abadía de San Michele Arcangelo. Calles estrechas por las que suben veloces los motorinos y los estrechos vehículos  que recorren la isla. Todo nos evoca a “Il Postino“, el delicioso film que fue rodado aquí  en los años noventa. Y es que Procida, es una isla de película.

Procida, una isla en la que se han rodado muchas películas (Italia, 2017)

En nuestro ascenso llegamos al mirador de  Belvedere dei Canoni con espectaculares vistas sobre la Marina de Corricella. Con sus casas cúbicas de bellos y alegres colores, este pequeño puerto de aguas tranquilas y turquesas está coronado por la Iglesia de Santa María delle Grazie.

Nuestro guía recorriendo el barrio de Terra Murata en Procida (Italia, 2017)

La Bahía de Nápoles y el Vesubio desde la Abadía (Italia, 2017)

Entramos en la abadía que es casi un laberinto enganchado sobre los altos acantilados que miran a Nápoles y el volcán Vesubio. Ernest y Ferran se quedan admirados con el pesebre elaborado completamente con conchas de animales marinos. Después nos piden que bajemos al puerto para jugar con las barcas y darse un remojón. Aunque la playita junto al puerto merece un poco de mantenimiento -hay plásticos y algunos cristales en algún rincón…- ellos juegan felices entre los escollos.

Jugando en los escullos de Marina de Corricella (Italia, 2017)

Comemos allí mismo, en Il Maestrale, una sabrosa comida a base de antipasti (aperitivos), pasta y pescado con vistas al mar de color azul turquesa. Nos preguntamos cómo será el caluroso verano en esta isla si, ahora, en abril, el sol ya calienta con fuerza. La brisa es fresca y agradable, nos relajamos haciendo nuestro el “dolce fare niente“.

Las redes de los pescadores se acumulan en Marina de Corricella (Italia, 2017)

Para recorrer el resto de la isla una buena opción es alquilar una bicicleta o un motorino. Nosotros nos subimos a uno de los pequeños y viejos autobuses que te llevan de un lado a otro en pocos minutos. Esta isla tiene unos 4 km de longitud por lo que se puede recorrer a pie perfectamente. Los campos de limoneros llenos de frutos iluminan cada rincón.  Los jardines de las casas con higueras y jazmines  completan el decorado. Los olores son deliciosos y creemos estar en el paraíso ¡qué dulzura!

Jugando en las playas del Puerto de Chiaiolella (Italia,2017)

Llegamos hasta el Puerto de Chiaiolella y decidimos aprovechar la tarde para relajarnos en la larga playa de arenas negras bajo las imponentes paredes de lo que deben ser cenizas volcánicas petrificadas. Jugar con la arena y con las olas, dormitar bajo el suave sol y dejarnos llevar por esta “luna de miel” que queremos saborear eternamente.

Algunos barcos pasan a lo lejos en dirección a Ischia que se eleva imponente a poca distancia. La tarde cae y debemos regresar al puerto para tomar nuestro barco de regreso a Pozzuoli. Compramos unos helados y Myriam carga en la mochila algunas lenguas de crema para el desayuno de mañana, no ha podido resistirse…

Esperando el ferri que nos lleva de regreso a Pozzuoli (Italia, 2017)

Mientras que esperamos a que llegue el barco, escuchamos las conversaciones en “napoletano“. Nos encanta su dialecto brusco que casi no logramos comprender. Son sonidos consonánticos que acompañan con sus amplias y contundentes gesticulaciones de manos y brazos. Aprovechamos para montar este sencillo vídeo sobre la jornada.

El sol cae. La bandera de Italia se mece en la popa del barco. Nos alejamos de la isla y, en silencio, la observamos. Sin duda, es un buen lugar para perderse. Bella Procida! Bella giornata!

Nos alejamos de la isla tras un intenso día (Italia, 2017)

CONSEJOS:

Alojamiento: en la isla hay varios lugares para alojarse. Nosotros dormimos en Pozzuoli, en el Camping Vulcano Solfatara.

Desplazamiento a la isla: con Caremar nos costó 7,40 €/persona (precio reducido para niños). Hay varias empresas con horarios diversos. Se puede comprar pasaje en el mismo puerto.

Autobuses en Procida: el precio es diferente si se compra en el bus (1,8 €) o en los bares y tabacchi del pueblo (1,2 €). Los niños no pagan.

Para saber más sobre Procida, mira este enlace.

Desplazarse por la pequeña isla es fácil con estos pequeños autobuses (Italia, 2017)

4 DÍAS TRANQUILOS EN ROMA CON NUESTROS NIÑOS

4 DÍAS TRANQUILOS EN ROMA CON NUESTROS NIÑOS

Llueve en Roma después de uno de esos días espléndidos de primavera. Descansamos en nuestro apartamento situado en un viejo edificio del siglo XVI en la Via del Seminario, a pocos metros del Pantheon. Hemos pasado 4 días tranquilos en Roma junto a nuestros niños, antes de empezar nuestra ruta por el suroeste de Italia en autocaravana. Habíamos estado en otras ocasiones en la ciudad eterna pero, realmente, esta vez ha resultado muy especial al ir acompañados por nuestro hijos.

Alojarnos junto al Pantheon es todo un acierto (Italia, 2017)

Llegamos a Roma prácticamente sin haber planificado nada. Habíamos estado tan ocupados con el trabajo y los preparativos de nuestra boda que no habíamos dedicado ni un minuto a preparar nuestra “luna de miel con niños”. Viajar a Italia es fácil y cómodo para nosotros. Nos sentimos como en casa, conocemos el idioma, hemos recorrido diversas zonas del país… Así pues, al llegar a Roma, simplemente, nos dejamos llevar. Cada mañana hemos preguntado a los peques ¿qué os apetece hacer hoy? Y, en base a eso, hemos ido haciendo. Sin ambiciones, el único deseo ha sido estar juntos los cuatro disfrutando de estas vacaciones excepcionales.

Ruínas junto al Largo Argentina (Italia, 2017)

Piazza Venezia desde el Altare della Patria (Italia, 2017)

Empezamos nuestros paseos por la ciudad con una “passeggiata notturna” que repetimos nuevamente cada anochecer para descubrir la ROMA CLÁSICA. Roma es una ciudad agradable para conocerla a pie. Aunque algunos de sus sitios de interés están alejados del centro, la verdad es que se puede recorrer con los más peques de la familia sin agobios. Mientras que París -esa fascinante ciudad- nos parece inabarcable y recurrimos a los autobuses turísticos para llegar a los diversos puntos de interés con nuestros hijos, en Roma no consideramos que fuese necesario. Sin embargo, creemos que puede ser una buena opción si viajas con niños de menos de 6 años porque te permite recorrer la ciudad en un bus panorámico de manera entretenida y cómoda. Todos podéis descansar mientras admirais la mezcolanza de edificios y el ambiente de esta ciudad. Si bien, podéis consultar la red de tranvías y autobuses de la ciudad que, por un precio mucho más económico, puede llevaros a todos los sitios de interés con un presupuesto mucho más reducido, eso sí, perdiendo algo de comodidad.

Altare della Patria en Piazza Venezia (Italia, 2017)

Vistas desde el Altare della Patria (Italia, 2017)

Dedicamos cada día a una zona de la ciudad, como os digo, improvisando, y resultó de maravilla.

DÍA 1: ROMA ANTICA

Sin duda, nuestro primer objetivo era recorrer los foros y llegar al Coliseo. Las primeras excavaciones aparecen ante nosotros en el Largo di Torre Argentina y, desde allí, llegamos a Piazza di San Marco y Piazza Venezia. Una buena opción es subir al Altare della Patria porque te permite tener una visión global de la Via de los Foros Imperiales. Nos detenemos a almorzar frente a la Columna de Trajano mientras leemos en nuestra guía algunas curiosidades sobre el emperador de origen hispano. Paseamos sin prisas e intentamos descubrir los detalles de las excavaciones de los foros de Trajano, Augusto y César. Cada emperador quería dejar testimonio de su época de gobierno construyendo nuevos lugares de encuentro y “centros comerciales” para sus conciudadanos. Parece que el tiempo no haya pasado…

Los foros desde el Campidoglio (Italia, 2017)

Las visión del Coliseo es espectacular a pesar de estar sus alrededores llenos de gente. Para tener una buena foto del famoso edificio os recomendamos subir a la Via Nicola Salvi y, no olvidéis – en algún momento de vuestro paseo- acercaros a la cercana Basílica de San Pietro in Vincoli donde os espera el increible Moises de Miguel Angel y las cadenas que según dice la tradición ataron a San Pedro. Nuestra intención no era entrar al Coliseo pero, si pensáis hacerlo, no dudéis en comprar las entradas previamente y llegar temprano a las zonas de acceso.

La Loba Capitulina junto al Palazzo Sanatorio

Seguimos nuestra ruta por la Via de San Gregorio para llegar al Circo Maximo y comer en el resturante 0,75. Cerca de aqui está la Bocca della Verità y el Templo de Hércules Vencedor. El acceso a la iglesia de Santa Maria in Cosmedin es gratuíto y cumplir con el ritual de la Bocca de la Verità uno de los recuerdos más divertidos y emocionantes del viaje. Regresamos al centro por la Via del Teatro di Marcello y subimos al Campidoglio. Sabemos que algún día vendremos para visitar sus museos pero, esta vez, optamos por sentarnos a observar a los grupos de amigos y estudiantes que pasean frente a nosotros mientras toman fotos los unos de los otros. Marco Aurelio nos observa desde su caballo y nos invita a asomarnos a los foros desde los miradores que hay detrás de la columna con la Loba Capitulina.

La Bocca della Verità (Italia, 2017)

El sol ya desciende y los colores anaranjados de la ciudad aumentan la calidez de la ciudad. Las sombras se alargan y el pasado se hace presente ante nosotros en este momento mágico en el que viajamos casi dos milenios en la historia de nuestra civilización.

DÍA 2. ROMA DE LOS PAPAS Y EL TRASTEVERE

La siguiente jornada queremos visitar la Roma de los Papas. Dos objetivos tenemos: subir al Castel Sant’Angelo y a la cúpula de la Basílica de San Pedro. Hemos madrugado para visitar el Vaticano temprano pero no nos hemos dado cuenta que es miércoles y el Papa “é in piazza”. Cuando llegamos a la Columnata, nos percatamos que va paseando con su “papa-móvil” saludando a los devotos feligreses. Es una oportunidad escuchar al Papa Francisco en directo así que no renunciamos a hacerlo.

La columnata del Vaticano (Italia, 2017)

Los miércoles, por tanto, no es el mejor día para visitar la basílica. No se abre el acceso hasta pasado el mediodía y esto hace que las colas para pasar los controles de seguridad sean mucho más largas de lo habitual. Si puedes, elige otro día. Nosotros, ante esta situación, decidimos volver sobre nuestros pasos y visitar Castel Sant’Angelo. Realmente vale la pena. Las vistas de la ciudad son fantásticas y, además, cuenta con una cafetería muy agradable en la que tomar un refresco o un buen café mirando al Vaticano.

Vistas de la ciudad desde Castel Sant’Angelo (Italia, 2017)

Vistas del Vaticano desde Castel Sant’Angelo

Desde allí, regresamos a San Pietro y decidimos subir a la cúpula a pie. ¡Qué maravilla! La ascensión es divertida mientras los cuatro vamos contando escalones hasta superar los 500. Desde la linterna la visión de la ciudad es fantástica y, desde su interior, admirar los mosaicos y el baldaquino te deja sobrecogido. Ernest y Ferran no paran de preguntar ante tantos detalles y su padre les traduce las diversas inscripciones latinas mientras les cuenta la historia de San Pedro. En el descenso decidimos detenernos en el pequeño café de la azotea para tomar un panino y algo de nuestra fruta. Vale la pena comer tan cerca del cielo entre tanta “santidad”.

La cúpula de la basílica de San Pedro desde su interior

Caminando en el interior de la doble cúpula de San Pedro

Podíamos haber regresado a casa a descansar pero nuestros pasos, descuidados, nos llevan al Trastevere a la búsqueda de un rico helado cremoso y una granita. Disfrutamos de este barrio tan agradable y de los mosaicos de Santa Maria in Trastevere. Varios espectáculos callejeros nos retienen en las plazas -teatro, música, payasos…- y decidimos quedarnos a cenar en el económico restaurante La Casetta di Trastevere. Es increíble como pueden variar los precios en esta ciudad y, en este restaurante, podréis difrutar de auténtica comida romana a precios bajos.

Paseando por el Trastevere (Italia, 2017)

Cada día, un gran helado. Esto es viajar a Italia

La Casetta di Trastevere…

DÍA 3. VIA APIA ANTICA

Para nuestra última jornada en Roma decidimos seguir los consejos de Makuteros-Family Run que a través de Instagram nos aconsejaron alquilar unas bicicletas para recorrer las afueras de la ciudad. Como os comentaba habíamos estado antes en Roma en varias ocasiones pero teníamos pendientes visitar las Catacumbas y las Termas de Caracalla. Esta vez no estábamos dispuestos a perder la oportunidad y nos pareció que hacerlo en bicicleta iba a ser perfecto para los cuatro.

Saliendo de Roma por Via Apia Antica: Arco di Druso (Italia, 2017)

En el Circo Massimo habíamos consultado dos días antes en la empresa Easy Bike Rent y allá que nos fuimos decididos a por nuestras bicicletas. Lo bueno de alquilar aquí las bicicletas es que la Via Apia Antica está muy accesible y rápidamente dejas atrás el caótico tráfico de la ciudad por un carril-bici bien indicado. Recordad que Roma está construída sobre 7 colinas por lo que, la opción de la bicicleta eléctrica es perfecta. Pau, que llevaba a Ferran en la suya, pudo comprobar las ventajas de este modelo de bicis, mientras Ernest y yo tirábamos de nuestro “motor biólogico”. En este video podéis saber un poco más de la experiencia.

Zona de acceso a las Catacumbas de San Calixto (Italia, 2017)

El recorrido es delicioso anque, a veces, conducirse sobre la antigua calzada romana resulta algo tortuoso. Las antiguas villas romanas con sus jardines hacen del recorrido un paseo encantador. Tras superar el Arco di Druso y Le Mura Aureliane, dejamos atrás las murallas de la ciudad y alcanzamos las Catacumbas de San Calixto donde, acompañados por un guía, descubrimos los misterios de estos laberintos escavados a decenas de metros de profundidad. Miles de nichos y pequeñas sepulturas cuentan la vida de un pasado en que el cristianismo daba sus primeros pasos en la historia de la humanidad.

Termas de Caracalla, junto a la Via Apia Antica (Italia, 2017)

Regresamos tras comer nuestro picnic delicioso hasta las Termas de Caracalla. Allí no podemos evitar reflexionar qué hizo a los romanos construir estos inmensos edificios cuya visita aún sobrecoge. Inmesos espacios de recreo, auténticos centros recreativos para el encuentro de los habitantes de la ciudad. Gimnasios, piscina, termas, jardines, tiendas y negocios… Entre preciosas fuentes y mosaicos maravillosos, algunos de los ciudadanos de aquella antigua ciudad organizaban sus vidas y disfrutaban de sus privilegios.

En el Coliseo, probablemente el lugar más emblemático de Roma (Italia, 2017)

Han sido apenas 4 días en Roma (una larga tarde y 3 días completos) con sus paseos nocturnos. Cuatro días tranquilos en los que hemos paseado junto a nuestro hijos de la historia que nos hace ser quines somos. Hemos recorrido la Roma Clásica al anochecer y el resto de la ciudad durante el día. No hemos visitado museos ni la Capilla Sixtina, habrá nuevas oportunidades, eso esperamos. A nuestra manera, así empezamos este recorrido por el sur de Italia.

Observando al Moises que nos observa en San Pietri in Vincoli (Italia, 2017)

 

ROMA: PASSEGGIATA NOTTURNA

ROMA: PASSEGGIATA NOTTURNA

Cuando llegamos de visita a una nueva ciudad la primera pregunta es: ¿por dónde empezamos? Queremos conocer los principales lugares de interés, queremos aprovechar nuestro tiempo, queremos pasarlo bien y disfrutar con nuestros hijos. A veces nos planificamos previamente, otras veces nos dejamos llevar…

La cúpula de San Pedro es visible desde muchos puntos de la ciudad

Roma es una ciudad, a veces, difícil de querer. Al menos al principio, en un primer contacto, suele parecer desastrosas, caótica, amontonada… Pero es lógico, en Roma se acumulan siglos de historia. Nuestra vida, nuestra historia, nuestra propia biografía se descubre en cada rincón, en cada calle, en cada edificio de esta ciudad milenaria. Roma nos cuenta quienes somos si sabemos leer sus mensajes. Nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestro pasado… han sido registrados por el hilo invisible que nos une con otras personas que pasearon por sus calles y sus plazas antes que nosotros.

Paseando por las estrechas calles del centro de la ciudad

Los árboles brillan junto al río Tevere por la noche

Una buena manera de empezar a enamorarse de Roma es dar un primer paseo nocturno. Cuando la mayor parte de los turistas se han retirado a sus hoteles y los romanos se han ido a sus casas a descansar, el centro de la ciudad aparece ante nosotros iluminado con ténues luces amarillentas. Los edificios de la ciudad de colores ocres, rojizos y anaranajados crean un entorno muy acogedor.

Campo dei Fiori, monumento a Giordano Bruno

La ciudad es tranquila y se puede pasear cómodamente. En algún rincón un músico suena, en los bares y terrazas grupos de amigos toman una copa, en los restaurantes las parejas terminan su cena… Nosotros les observamos mientras Ernest y Ferran corretean por las calles. Algún motorino pasa ruidoso, ya casi no hay coches.

Basílica de San Pedro del Vaticano al fondo de Via della Conciliazione

El Pantheon y la fuente de la Piazza della Rotonda merecen una visita nocturna

Nos dejamos llevar. La plaza del Pantheon está casi vacía -hace un par de horas estaba abarrotada- y ahora se escucha la fontana. Piazza Navona se abre ante nosotros majestuosa con sus preciosas fuentes y esculturas que representan a los ríos y extraños seres marinos. En Campo di Fiori, Giordano Bruno nos observa solemnemente mientras nosotros nos tomamos un helado que acabamos de comprar en Blue Ice. Llegamos al río Tevere (Tíber) y cruzamos hasta Castel Sant’Angelo para poder ver el Vaticano, majestuoso, allá a lo lejos de la Via Conciliazione.

Los diversos puentes que atraviesan el río están iluminados por la noche

No tenemos prisa. Nos detenemos a observar las estatuas del puente Sant’Angelo mientras regresamos hacia el centro y vamos hacia la Piazza di Spagna por la selecta Via Condotti. De pronto, nuevamente el bullicio, hemos llegado a la Fontana di Trevi. Tanta gente que llega por las “tres vías”, las tres calles que dan nombre a la famosa fuente, diseñada por Nicola Salvi hace casi tres siglos. Cumplimos el ritual. Tras lanzar la moneda, admiramos las esculturas de Neptuno y sus caballos platónicos: la cólera y el sosiego, la ira y la tranquilidad… Nuestros miedos y pasiones están representados en esta fontana.

Detalle del Puente Sant’Angelo

El puente Sant’Angelo es peatonal y se puede recorrer tranquilamente

Si aún quedan fuerzas, hay que llegar hasta el Coliseo por la Via de los Foros Imperiales. Si no, otra noche iremos. Hay que ver el magnífico edificio iluminado, merece mucho la pena. Regresamos a nuestro apartamento agotados pero seguros de que tendremos unos sueños magníficos. Ahora tenemos a Roma impresa en nuestros recuerdos con una imagen dulce y romántica.

Fontana di Trevi, siempre llena de turistas

Detalle de la Fontana dei Fiume en Piazza Navona

Por la mañana, habrá regresado el tráfico, el ruido, el caos. Los vendedores ambulantes, las terrazas que invaden las calles y plazas. Los tranvías y autobuses. La gente pidiendo limosna. Los trabajadores y los turistas saldremos de nuevo a la calle. Ese será otro momento, otra Roma.

Piazza di Spagna, un punto de encuentro en Roma

RUTA POR EL SUR DE ITALIA EN AUTOCARAVANA

RUTA POR EL SUR DE ITALIA EN AUTOCARAVANA

Acabamos de regresar de nuestra “Luna de miel con niños” por el sur de Italia y aún no podemos sacar de nuestra mente las fábulosas imágenes de templos griegos, ruínas romanas, bosques e inmensos horizontes frente al mar. Hemos pateado Roma -a pie y en bicicleta-, hemos recorrido unos 1.800 km con la autocaravana y hemos mojado nuestros pies en tres mares: el Tirreno, el Jónico y el Adriático. Hemos paseado junto a templos de más de 2.500 años de antigüedad y recorrido ciudades milenarias. Hemos subido al volcán Vesubio. Hemos comido maravillosamente y saboreado muchos helados y granitas. Ahora, agotados, hacemos balance. No ha sido un viaje económico pero era “nuestro viaje de novios” y nos hemos permitido aflojar un poco la cartera…

El Coliseo Roma

Aquí os dejamos nuestra ruta y el presupuesto y, al final, un breve listado de las cosas que más y menos nos han gustado.

ITINERARIO

Mapa de la ruta

Podéis ver el detalle de la ruta en este mapa.

Día 1. Viaje a Roma desde Valencia

Día 2-4. Visitamos RomaAlojamiento junto al Pantheon en un apartamento con Airbnb

El Vaticano desde Castel Sant’Angelo, Roma

Día 5. Nos desplazamos hasta Ciampino en tren para recoger nuestra autocaravana en ArtcamperVisitamos Montecassino y viajamos hasta Pozzuoli (junto a Nápoles). Pernoctamos dentro de un cráter volcánico en el Camping Volcano Solfatara (40 €/noche con acceso a las sulfataras).

Día 6. Excursión en barco hasta Procida desde Pozzuoli.

Solfataras de Pozzuoli junto al camping, Nápoles

Día 7. Viajamos hacia el sur. Subimos al Vesubio y visitamos las excavaciones de HerculanoDormimos en el camping Fortuna Village de Pompeya (25 €/noche)

Día 8. Visitamos las ruínas de Pompeya.

Pompeya, el Foro

Día 9. Seguimos ruta hacia el sur. Pensamos recorrer la Costiera Amalfitana pero está prohibido para las autocaravanas y nos obligan a regresar cuando llegamos a Positano. Nos vamos a Paestum y visitamos sus templos griegos. Dormimos en el “área de sosta” (zona de aparcamiento para autocaravanas) de Paestum (5 €/noche).

Día 10. Viajamos a Matera y, tras visitar la ciudad, seguimos hasta Metaponto en el Mar Jónico. Dormimos en el área de caravanas de Lido Nettuno (13 €/noche)

Día 11. Visitamos el Museo de Metaponto y las ruínas de la Tavola Palatina. Recorremos la costa hasta la playa de Lido Silvana, al sur de Taranto. Dormimos en Aradeo (couchsurfing).

Templos griegos de Paestum, al sur de Nápoles

Día 12. Excursión en Porto Selvaggio cerca de Gallipoli. Pasamos la tarde en Lecce y seguimos ruta hasta Alberobello. Dormimos en el “area de sosta” del centro de Alberobello (18€/noche)

Día 13. Mañana en Alberobello. Por la tarde viajamos hasta Vieste. Pernoctamos en el Camping Piccolo Paradiso (15€/noche)

Los “trulli” de Alberobello, Puglia

Día 14. Día de playa en Vieste y Peschici. Dormimos en Torre Mileto (couchsurfing)

Día 15. Regreso a Roma. Dormimos cerca de Tívoli.

Día 16. Visitamos Villa Adriana en TívoliDevolvemos la autocaravana en Ciampino. Noche en el B&B La Perla (60 €/noche).

Villa Adriana, Tivoli. Admirando árboles y ruínas romanas

Día 17. Regreso a Valencia.

PRESUPUESTO DEL VIAJE

Aviones con Ryanair 619,00 €
Alojamiento (apartamento en Roma, campings y noche en Ciampino) 700,00 €
Alquiler de autocaravana 1.320,00 €
Desplazamientos (gasolina, peajes autopistas, bus, metro, bicicletas, barco…) 392,00 €
Comer (compras y restaurantes) 940,00 €
Museos y visitas 178,00 €
TOTAL

Total por persona

4.149,00 €

1.037 € (61 €/día)

El Vesubio y el Golfo de Nápoles desde la Isla de Procida

LO QUE MÁS NOS HA GUSTADO

  • Viajar a Italia en primavera. Es probablemente la mejor época del año porque todo esta precioso, especialmente el campo y no hay demasiados turistas. Los días son soleados pero nada calurosos y ya son suficientemente largos para poder aprovecharlos bien.
  • Roma. Roma, a pesar de que siempre la sentimos decadente y merecedora de una profunda limpieza de cara, te acaba envolviendo con sus encantos. Su tamaño es perfecto para pasear el centro y disfrutarla tranquilos y siempre hay buenos lugares en los que comer.
  • Los bosques de robles, encinas y pinos en las montañas de la región del Gargano y los Abruzzi. Los pinares junto al mar y los bellos acantilados que hemos descubierto.

    El Golfo de Nápoles desde el cráter del Vesubio

  • Las amplias llanuras de la Puglia bellamente cuidadas y cultivadas con sus campos infinitos de olivos centenarios. La Puglia es un tesoro que se merece que la quieran y la cuiden un poco más.
  • La amabilidad de la gente que hemos conocido y que nos ha acogido en su casa.

    Porto Selvaggio, cerca de Gallipoli

  • Las ensaladas, la verdura fresca, los quesos y embutidos, la pasta, la pizza, el vino, el tiramisú y los helados.
  • Paestum, Herculano, Pompeya, Matera y Alberobello. Lugares involvidables y tan particulares que querremos regresar más veces.
  • Los niños y jóvenes no pagan. En la mayor parte de los lugares que hemos visitado los niños no pagan o tienen un precio reducido hasta los 18 años.

    Marina della Corricella, Procida

LO QUE MENOS NOS HA GUSTADO

  • La cantidad de basura que hemos encontrado en todas partes. Vertederos improvisados en cualquier rincón, junto a la carretera, en los caminos, junto al mar. Plástico, cristales, electrodomésticos, colchones… Muy lamentable.
  • La mayor parte de la costa es privada y está cerrado el acceso. Como además la temporada de playas se limita a julio y agosto, los restaurantes, campings y hoteles que gestionan los tramos de estas playas están cerrados por lo que el acceso es imposible en decenas de kilómetros. Cuando logras acceder, su estado es lamentable, llenas de basura y con ningún servicio. Ha habido alguna maravillosa excepción como Lido Silvana y Porto Selvaggio.
  • Muchos perros abandonados. Desde que estuvimos en Chile no habíamos visto tantos perros abandonados. No llega a ser como la situación que se da allí pero nos ha llamado la atención porque en Alicante no solemos ver nunca animales en esta situación.

    Las botellas y la basura se encuentran en cada rincón…

  • El estado lamentable de las carreteras. Cuando sales de las autopistas de pago sólo encuentras carreteras en mal estado, sin arcenes, sin pintura, con infinidad de baches y agujeros. Esto mejora cuando viajas hacia el norte pero, en el sur, la situación es muy precaria.
  • La inseguridad al conducir. Tras recorrer más de 1.800 km hemos de decir que conducir es agotador en Italia. Ya lo sabíamos, íbamos preparados, no es nuestra primera vez allí, pero volvemos a confirmarlo. No se respeta la señalización -si es que existe-, se adelanta en cualquier momento y circunstancia, no se respetan las prioridades, aparcan en cualquier sitio y de cualquier manera…

    Restos de basura en una playa al sur de Italia

  • Las gasolineras. Hay que estar atento pues el precio del combustible varía en función del puesto que elijas para repostar: autoservicio o no. Si te despistas… te cobran hasta 0,30 € más por litro.
  • La terrible enfermedad causada por la bacteria Xylella fastidiosa que ha matado a miles de olivos en el sur de Italia. Algunos están logrando recuperarse pero muchos han sufrido su daño y es muy triste ver campos totalmente destruídos. Esta bacteria ha llegado a España, a Mallorca… esperemos que logren controlarla…
  • La prohibición a las autocaravanas de circular por la Costiera Amalfitana. Se permite el paso de autobuses que transportan cientos de turistas cada día pero no el paso de autocaravanas. Además hay escasa información y no hay lugares en los que dejar la caravana para poder trasladarte en bus local a los lugares de interés.

Playa de Vieste, costa del Gargano

Aquí os dejamos esta propuesta de ruta por el sur de Italia con la información general más relevante que esperamos os sea útil. Poco a poco os iremos contando los detalles de las diversas etapas que hemos realizado. Realmente Italia siempre merece la pena. Es un país con personalidad propia y un lugar de aprendizaje permanente. Quizá, en ciertos aspectos, un país que merece mejorar sus infraestructuras y revalorizar zonas y lugares que están muy descuidados frente a otros destinos del norte masificados y superconocidos. Un país que aún guarda secretos y que nunca defrauda. Una apuesta segura para unas vacaciones, siempre.

Lido Silvana, Pulsano

VENEZIA, BOLOGNA Y EL LAGO DI GARDA: QUIERO SPAGHETTI!

VENEZIA, BOLOGNA Y EL LAGO DI GARDA: QUIERO SPAGHETTI!

Lo reconozco, creo que la primera vez que oí hablar de Venezia fue gracias a los Hombres G. Eso me delata. Hay datos en nuestra biografía tan simples como ese que dicen mucho de nosotros: nuestra edad, nuestro pais de residencia, el sistema educativo que cursamos la educación primaria, el tipo de juegos que compartíamos, las películas que veíamos o la música que escuchábamos.
La primera vez que viajé allí tenía 17 años y me fui con mi hermana y una amiga en un viaje de estudios organizado por un instituto de una ciudad cercana en el que sobraban plazas. Mi madre nos dejó: siempre nos dejaba. Mi madre era una mujer temerosa en otros aspectos de nuestra vida. Por ejemplo le costaba mucho dejarnos salir tarde por la noche, eso estaba casi prohibido. Pero viajar… hacer viajes… eso era posible siempre que la economía familiar lo permitiese. Y así hicimos un largo viaje en bus, en pleno invierno, para llegar al Lido veneciano. Humedad, brumas, frío y carnaval! Era carnaval! La ciudad tenía un aspecto misterioso y fascinante. Pasamos tres días comiendo bocatas de atún en cualquier rincón y descubrimos muchos rincones sorprendentes y mágicos.
Años después,  al acabar la carrera, regresé nuevamente a Italia para trabajar 6 meses en Cesena, cerca de Bologna. Y esa vez, no sólo descubrí Italia, también descubrí la vida, la mía. Como cualquier lugar del mundo, Italia tiene sus encantos y sus miserias pero no hay duda que es un país muy especial. Es un país que cautiva y muchos estamos enamorados de ella. Sus pueblos y sus ciudades -allí se inventaron las ciudades europeas-; su arte y su historia; de la costa a la montaña,  sus paisajes son increíbles; la gastronomía sabrosa y variada; el carácter de sus habitantes que, más allá de los estereotipos, es amable y cercano, alegre y rotundo.
Durante aquella estancia visité nuevamente Venezia y en aquella ocasión la encontré inundada por “le acque alte”. La Piazza de San Marco inundada era un espectáculo.  El Campanille y la catedral se reflejaban en las aguas que cubrían el pavimento. Aquella imagen quedó plasmada en algunas fotos de mi cámara analógica, en el negativo de esos carretes que ya han pasado a la historia y en algunas diapositivas que conservo en cajas porque no sé muy bien qué hacer con ellas…
He regresado varias veces después y la más reciente fue al poco de nacer Ernest. Fue nuestro estreno como familia viajera y entonces hice realidad uno de mis sueños: pasar unos días viviendo en el centro de Venezia, junto a un canal, para saborear el ambiente de la ciudad cuando la mayor parte de los turistas ya no están. Nos dimos el lujo de alquilar un apartamento en Ca’Foscolo por una semana y allí llegamos navegando. Tomamos un acqua-taxi en el aeropuerto que nos llevó por las marismas y el Gran Canal hasta nuestro alojamiento en una calle de Venezia. Recuerdo el primer tramo de la navegación vertiginosa, saltábamos sobre las olas y yo asustada miraba a Ernest en brazos de su padre. Sólo tenía 8 meses y parecía disfrutar del vaivén,  así que me relajé. Como las estrellas de Hollywood cuando acuden al Festival de Venezia, allí íbamos navegando los tres con nuestras mejores galas de “viajeros con mochila”. Estupendos!
Vivimos la ciudad, la vivimos de verdad. Temprano acudíamos al mercado y callejeábamos. Cada día, una zona diferente de la ciudad, o repetíamos aquello que más nos gustaba. Nuestro bebé marcaba nuestro ritmo con sus siestas y, en las horas de mucho calor, regresábamos a casa para descansar. Subimos al Campanille y visitamos San Marcos. Ernest disfrutaba deliciosamente en su mochila sonriendo a todo el que se cruzaba en nuestro camino. Siempre quería que caminásemos más: todo le encantaba!
Así pasamos los días y después continuamos nuestra ruta en tren hacia Bologna. Bologna, conocida también como La Signora, tiene una personalidad única. Es una ciudad que no suele formar parte de las principales rutas turísticas en Italia pero, no porque no valga la pena, supongo que es porque el país tiene mucho que ofrecer y los paquetes turísticos no dan para tanto. La historia de la ciudad, su universidad, sus edificios y jardines, la piadina y la pasta rellena, el buen vino….
Necesitáis más motivos para apuntarla en vuestra lista de destinos? El ambiente de la ciudad, su solera, impregnan la vida del que se detiene en ella. Bologna es una ciudad que invita a pasear. Incluso cuando llega el verano húmedo y caluroso, las estrechas calles de los barrios antiguos y los soportales de las avenidas, ayudan a disfrutar de cada rincón. Vale la pena subir a sus torres inclinadas,  poco conocidas, pero que sufren la misma enfermedad que la archiconocida torre de Pisa.
Y para acabar esta ruta por la región os recomiendo acercaros a conocer el Lago di Garda. Allí donde limita al norte la Llanura Padana o Valle del Po, brúscamente  se elevan las montañas de los Alpes meridionales. A poco más de 170 km al norte de Bologna, cerca de Verona, aparece este enorme lago de origen glaciar que mide más de 50 km de largo y tiene una anchura máxima de 17 km.
Para mi es casi un mar, un mar interior de aguas dulces. El enclave es un lugar ideal para difrutar de la naturaleza y de los deportes náuticos, para descansar y relajarse tras varias jornadas haciendo turismo. Descubrir los bellísimos pueblos como Malcesine o Sirmione. El clima es ideal y el entorno es perfecto para hacer senderimo o disfrutar de las playas que suelen estar llenas de turistas en pleno verano. Bien merece la pena buscar un alojamiento en sus alrededores y retirarse allí unos días a ser feliz.
Y muy cerca está Verona. No olvides acercarte a la ciudad en la que Shakespeare enmarcó la historia de Romeo y Julieta. Puedes acudir para disfrutar de su Festival de Ópera en la Arena o solo visitar su precioso anfiteatro romano que data del siglo I a.C. Pasear relajadamente, comprar frutas y verduras en la bella Piazza delle Erbe y subir a la Torre di Lamberti para ver las bellas panorámicas de la ciudad. Visitar la supuesta casa de Julieta y acercarse al río Adige para esperar la llegada del atardecer junto a algunos de sus bellos puentes o el Castillo Castelvecchio. Verona no deja indiferente a nadie y es un buen lugar para reforzar un pacto de amor.
Verona Opera Festival
Aquí nos despedimos y os deseamos un feliz verano y unas felices vacaciones. Porque qué otra pretensión podemos tener en la vida además de ser felices? Disfrutemos de las vacaciones que están por llegar y seamos felices, seamos conscientes del hecho de vivir, estar vivos es una oportunidad que debemos aprovechar al máximo. Viajemos pues por nuestra vida, valoremos cada instante y, si además puedes regalarte esta ruta por el noreste de Italia, seguro que no te arrepentirás. Venezia, Bologna y Verona con el Lago di Garda: otro plan perfecto para vivir conscientemente.
PASEANDO ENTRE VOLCANES

PASEANDO ENTRE VOLCANES

Tras la erupción del volcán Calbuco el pasado 22 de abril he estado pensando en los volcanes que he visitado en mi vida viajera. Haciendo este repaso me he dado cuenta de que los volcanes han sido una de las excusas para visitar muchos lugares. Nunca me había parado a pensarlo pero realmente he pisoteado unos cuantos y he de reconocer que siento una cierta atracción por ellos. El volcán más grande del Sistema Solar está en Marte y se llama Monte Olimpo en recuerdo al Olimpo de nuestros dioses griegos. Es un volcán inalcanzable, por supuesto, que sólo podemos observar gracias a bellas fotografías de nuestros telescopios espaciales. Es tan grande que solo al compararlo con nuestras grandes montañas podemos imaginar cómo debe ser de enorme.

micro.cibermitanios.com.ar
Los volcanes generan magnetismo en los seres humanos. Nos cautivan con su simetría y belleza majestuosas. Cubiertos de nieve o de cenizas dejan ver su forma cónica a través de las nubes que muchas veces se arremolinan en sus laderas. Guardo un recuerdo especial de los últimos volcanes que vimos en nuestro viaje De Tierra del Fuego a las Galápagos. Quizá por ser todos ellos volcanes “jóvenes” y activos, quizá por los lindos recuerdos que conservo en mi mente.
Pero hay algunos otros que me vienen a la mente. Aquí os dejo “mis recuerdos más cenizos”.
1. EL TEIDE EN LA ISLA DE TENERIFE (ESPAÑA)
Fue el primer volcán que visité y lo recuerdo nítidamente. Se alza 7.500 metros desde las profundidades del océano Atlántico y emerge sobre el nivel del mar con  sus 3.718 m. Con esta embergadura desde el lecho marino es el tercer volcán  más grande del mundo y la isla de Tenerife también está entre las de mayor elevación del planeta. En el diario de su vuelta al mundo Charles Darwin explica su llegada a Tenerife: El 6 de enero llegamos a Tenerife, pero se nos prohibió desembarcar, por temor de que lleváramos el cólera; a la mañana siguiente vimos salir el Sol tras el escarpado perfil de la isla de Gran Canaria e iluminar súbitamente el pico de Tenerife, en tanto las regiones más bajas aparecían veladas en nubes aborregadas.

Fotografiando los pinos canarios entre las coladas de lava (en otra “era” de mi vida)

Aunque su intención era ascender el volcán y estudiar su flora y su fauna, no le fue posible. Hoy en día, como ya sabeis, este volcán forma parte de los Parques Nacionales de la Islas Canarias. El visitante descubre en su ascensión unos maravillosos contrastes en la vegetación a consecuencia de las variaciones climáticas provocadas por los vientos marinos que generan un espeso mar de nubes.

2. EL VESUBIO EN LA BAHÍA DE NÁPOLES (ITALIA)
La visión del Golfo de Napoli es magnífica cuando anochece. Mientras la ciudad enciende poco a poco sus luces el Vesubio es iluminado todavía por los últimos rayos del Sol que se esconde al oeste tras el mar. Al sur Sorrento y al norte, Pozzuoli, un buen lugar para conocer más cosas sobre el vulcanismo de la región.

Sulfataras de Pozzuoli

La población se apretuja en esta enorme bahía y es inevitable pensar qué ocurrirá el día que el gran volcán decida despertar. No habrá salida posible. La vida se detendrá, como ocurrió en Pompeya y Herculano. Visitar las ruínas de aquellas bellas villas romanas ayuda a reflexionar sobre nuestra manera de vivir y nuestra inconsciencia. El carácter de los napolitanos está marcado por la presencia de ese coloso: carpe diem!

Cráter del Vesubio (imagen tomada de internet)
Subir al Vesubio es una ascensión cómoda que hace posible asomarse al cráter de un volcán. Desde el aparcamiento son apenas 30 minutos de paseo por la empinada ladera. El olor a azufre y las fumarolas emergen por cada grieta irritando las fosas nasales del curioso. Pero lo mejor está allá abajo. Las vistas del golfo y Capri allá a lo lejos, entre las aguas, te anima a visitarla en una próxima jornada. Tras el ascenso hay que regresar a Nápoles y recuperar fuerzas tomando una auténtica pizza. Aunque ya se cocinaba desde mucho antes, fue allí donde se bautizó la Pizza Margherita en honor a la Reina Margarita de Saboya. Si os habéis fijado esa variedad de pizza incluye los tres colores de la bandera italiana: tomate, mozzarella y albahaca.
3. EL PUY DE DOME EN CLERMONT FERRAND (FRANCIA)
Nunca había imaginado que Francia era tierra de volcanes. Pero sí,  lo es. Volcanes extintos, pero volcanes al fin. Cerca del Macizo Central, en la región de Auvernia, se alzan varios volcanes fácilmente distinguibles y que llaman la atención a cualquiera que se traslade por carretera cerca de Clermont Ferrand. El Puy de Dome con sus 1.464 metros impresiona por los colores verdes que tiñen sus laderas con un cromatismo relajante y bello. Ascender a su cima es posible siguiendo un camino que permanece desde que los romanos trazasen la calzada original. Además existe un tren cremallera llamado Panoramique des Domes que cómodamente te traslada hasta la cúspide del cono.
puy de dome vacances auvergne 10110
www.locatour.com

Pero lo mejor si viajas con niños o con ganas de aprender un poco de geología,  es que allí existe el único parque de atracciones dedicado a los volcanes: Vulcania. Es este un objetivo pendiente para nosotros… Aún no hemos visitado este lugar pero os aseguro que ya estamos proyectando una escapada a Francia que contará con una parada en Vulcania ya que Ernest y Ferran siente una gran atracción por todo lo que tiene que ver con estas chimeneas naturales, emisoras de gases y magma del interior de nuestro planeta.

www.vulcania.com
4. MONT RAINIER EN EL ESTADO DE WASHINGTON (USA)
Me dijeron que era un volcán y me lo creí pero nunca logré ver su cúspide claramente. A pesar de ser agosto, en el Estado de Washington, en la costa oeste de Estados Unidos, las noches eran frescas, acampábamos bien abrigados y la nieve cubría la parte alta de este impresionante volcán.  Realmente no era nieve, eran sus glaciares de hielo grisáceo y azulado acumulado por decenios. Allí vi por primera vez un glaciar alpino entre las nubes que cubrían la cumbre. Con sus 4.392 m.s.n.m. es una de las montaña con la pendiente más pronunciada del país. Se le considera uno de los volcanes más peligrosos del mundo por la enorme cantidad de hielo que acumula en sus 26 glaciares. Vecino del devastador Monte Santa Helena, en la región todos temen que algún día despierte y provoque una catástrofe similar a la que este generó en el año 1980. Sin embargo, el Mont Rainier sería mucho más destructivo debido a que sus alrededores están bastante más poblados.

Paseando con amigos por las laderas del Mont Rainier

Los Parques Nacionales de Estados Unidos son un referente para cualquier amante de la naturaleza y para cualquier gestor. Al menos, desde mi punto de vista, ofrecen muy buenos servicios, información muy detallada de las rutas, de las precauciones y limitaciones que tiene el visitante. El acceso no es gratuíto pero es que bien vale la pena hacer valorar de alguna manera el coste que supone la protección y gestión de estos parajes. Desde Seattle -a menos de 100 km- el acceso al Mount Rainier National Park es cómodo y agradable, una vez allí las alternativas son diversas para el excursionista.

Los glaciares fluyen desde la cima invisible

5. EL MONTE ETNA EN SICILIA (ITALIA)

En el año 2007 visité Sicilia. Por su puesto que no falto el ascenso a una parte del Volcán Etna que con sus 3.322 m de altitud es el volcán activo más alto de Eurasia. Llamado Gibellu por los sicilianos permanentemente condiciona la vida de los residentes de las poblaciones cercanas. Sobre todo a la gran ciudad de Catania que ha sido destruida en múltiples ocasiones por la furia imparable de este coloso. Pero sus habitantes resisten y desafían a la gran montaña cada día.

Monte Etna desde Catania (Sicilia, 2007)

La carretera que sube desde Nicolosi hasta Rifugio Sapienza es espectacular. Atraviesa las grandes coladas de lava de las erupciones de 2001 y 2002. Te encuentras en un paisaje lunar, abrupto, de piedras retorcidas donde líquenes y musgos señalan las coladas más antiguas. Algunos pinares dispersos, casas abandonadas y destrozadas por la erupción. Cráteres diseminados aquí y allá. Las vistas son espectaculares y poder esquiar viendo el mar a tus pies, una experiencia única.

Cráteres auxiliares del Monte Etna (Sicilia, 2007)

6. LA CALDERA DE TABURIENTE EN LA PALMA (ESPAÑA)

Allí podemos decir que Ernest echó a andar. Ya caminaba hacia casi 6 meses pero allí se lanzó a descubrir el mundo. Quería seguir aquellas sendas entre esa maravillosa vegetación canaria. Pisando fuerte ese suelo ennegrecido y marrón. Fue fantástico descubrir aquella isla y dejarnos llevar por la brisa del océano, la humedad del aire, los colores de la vegetación y los sonidos del habla de sus habitantes. Nos dejamos llevar por la enorme caldera de ese volcán que hoy reposa. Ferran nos acompañaba en aquella aventura creciendo en mi seno y, aunque dificultaba mis caminatas, no nos impidió recorrer la isla y disfrutar de su bello paisaje agreste. Un destino ideal para visitar en cualquier momento del año.

En la cornisa de la Caldera de Taburiente (La Palma, 2010)

7. EL VOLCÁN OSORNO Y SUS HERMANOS (CHILE)

Sin duda el paisaje volcánico más hermoso que hemos pisado hasta el momento. Los andes desbordan de belleza. Bosques, ríos,  cataratas, lagos, volcanes, desiertos, salares y una vegetación y una fauna que te cautivan. Sin embargo, tienen su cara amarga: la incesante actividad volcánica de esta cordillera pone en jaque a sus habitantes y a prueba la capacidad de supervivencia de todos los seres vivos que allí habitan. Sin ir más lejos, esa playa del lago Llanquihue en Ensenada, cerca de Puerto Varas, está hoy cubierta por más de mediometro de las cenizas que hace unos días lanzó el volcán Calbuco. El de la foto es su vecino, el Osorno (2.852 m). El Calbuco nos vigilaba tranquilo aquella tarde a nuestras espaldas.
Ferrán jugando en el lago Llanquiue, junto al volcán Osorno en Ensenada (Chile, 2013)

Un poco más al norte, cerca de la turística ciudad de Pucón, está el siempre activo volcán Villarrica (2.847 m) que lanza humo y cenizas casi permanentemente. Desde cualquier punto es visible y es posible ascender una gran parte de  su cono acompañado por guías expertos. Nosotros lo disfrutamos más alejados, desde el Parque Nacional Huerqueue cuando nos fuimos a retirarnos a una cabaña junto al lago Tinquilco. Fueron días inolvidables.

El lago Tinquilco y el volcán Villarrica

Los volcanes amenazan y sobrecogen con su presencia pero también ofrecen recompensas que muchas veces son grandes lujos para alguien que viaja sencillamente con sus hijos y un par de mochilas. Las Termas Geométricas supusieron un regalo único. En aquel barranco exhuberante, entre enormes helechos y talcas, los manantiales de aguas muy calientes se habían aprovechado para crear un entorno mágico, como de hadas y elfos. Era necesario mezclar las aguas calientes (80 C) con las frías aguas del arroyo y así crear piscinas de diversas temperaturas para que el bañista pudiese elegir su temperatura ideal… Cómo disfrutamos! Qué bien lo pasamos!

Termas Geométricas: un regalo junto a los volcanes

8. EL VOLCÁN LICANCABUR EN EL DESIERTO DE ATACAMA (CHILE)

Y para finalizar, el volcán más grande junto al que hemos estado: el Licancabur. Con sus 5.920 m.s.n.m. es el rey del desierto de Atacama, la montaña del país o del pueblo. Situado en la frontera entre Bolivia y Chile, su perfil sobre el horizonte atrae nuestra mirada permanentemente. Es posible ascender hasta su cima en una caminata agotadora de 12 horas donde la falta de oxígeno pone en riesgo de apunarse a cualquiera que lo intente.

Vista del volcán desde la carretera a los Géiseres del Tatio

Al atardecer, su hechizo aumenta y si además te bañas relajado en alguna de las lagunas del salar te sientos flotando en el paraíso ya que la densidad de las aguas es tan elevada que puedes relajarte en ellas sin miedo a hundirte.

Atardecer en las lagunas del Salar de Atacama (Chile, 2013)

9. EL VOLCÁN SIERRA NEGRA EN LAS ISLAS GALÁPAGOS (ECUADOR)
Es tan grande este volcán que, mientras paseábamos junto a su cráter, casi no podíamos imaginar que lo fuera. El volcán Sierra Negra se encuentra en la isla Isabela. Mide más de diez kilómetros de diámetro y sólo es superado por el magnífico volcán tanzanés Ngorongoro. Lo destacable de éste es que está activo: la última gran erupción fue en 2005 y liberó una gran cantidad de lava que cubrió la mitad de la caldera con una capa de seis metros de espesor.

Acceso a la senda con la información del Parque Nacional (Ecuador, 2013)

La temperatura es elevada y los vientos húmedos que llegan del Pacífico generan unas condiciones climáticas que permiten una vegetación exhuberante: helechos, líquenes y muchos arbustos como la guayaba, crecen sin parar. Caminar era algo sofocante por la alta humedad. Fue un día especial que recuerdo nítidamente porque además, celebrábamos el cumpleaños de Pau. Fue un gran regalo para todos!

Hay tantos volcanes y la mayoría son inalcanzables… ¿Cuáles son los volcanes que me gustaría visitar? El mundo está plagado de ellos y están muy lejos de casa pero quizá algún día podamos viajar hasta allí. Estos son los tres que yo elegiría ¿cuál elegirías tú?:

1. EL VOLCÁN KILAUEA EN HAWAII (USA)
http://es.layoutsparks.com
2. EL MONTE FUJI EN LA ISLA DE HONSHU (JAPÓN)
También llamado Fujiyama o volcán de la diosa floreciente está situado
http://www.japan-guide.com
3. EL KILIMANJARO (TANZANIA)
Es la montaña más alta de África (su cima es el pico Uhuru y supera los 5.891 m.s.n.m.) y está formada en realidad por tres volcanes inactivos: el Shira, el Mawenzi y el Kibo.
gorilas
www.taringa.net

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