Italia ofrece muchas oportunidades para disfrutar unas buenas vacaciones pero suele resultar difícil escapar a los miles de turistas que visitan el país cada año. La primera vez que salimos de España con nuestro bebé, en 2009, fue al norte de Italia buscando un poco de calma pero con ilusión por conocer algunas de las ciudades más bonitas del de esta zona del país. Elegimos algunos alojamientos rurales, en el campo, cerca de Boloña y del Lago di Garda y un pequeño apartamento en el centro de Venezia. Estas pueden ser unas vacaciones deliciosas así que, te animo a seguir leyendo.

Sentirte cómoda cuando viajas te va a garantizar unas mejores vacaciones en familia
Podéis planear la ruta de la manera que queráis, una opción es volar a Venezia, pasar allí 3-4 días. Después en tren podéis llegar a Bolonia para pasar 2 o 3 días. Y, finalmente, os aconsejamos alquilar un coche durante 3-4 días para recorrer los alrededores del Lago di Garda y conocer también Verona. El regreso a España puede ser desde el aeropuerto de Bolonia. Al final vuestras vacaciones estarán condicionadas por los vuelos y siempre aconsejamos que intentéis buscar destinos donde lleguéis fácilmente con un vuelo directo (al menos cuando vuestro niños sean aún pequeñitos).
Desembarco en Venezia: la preciosa ciudad de los canales
Desde el aeropuerto tomamos directamente una lancha que nos llevó hasta el Gran Canal y nuestro apartamento. Aún recuerdo las risas de la sensación emocionante de ir dando saltos con el acquataxi con mi bebé al brazo. Nos dimos el lujo de alquilar un apartamento en
Ca’Foscolo por unos días y allí llegamos navegando. Como las estrellas de Hollywood cuando acuden al Festival de Venezia, allí íbamos navegando los tres con nuestras mejores galas de «viajeros con mochila». Llegamos sanos y salvos y nos alojamos felizmente en la ciudad. Estaba muy ilusionada de volver tras varios años.
Lo reconozco, creo que la primera vez que oí hablar de Venezia fue gracias a los Hombres G. Eso me delata. Hay datos en nuestra biografía tan simples como ese que dicen mucho de nosotros: nuestra edad, nuestro pais de residencia, el sistema educativo que cursamos la educación primaria, el tipo de juegos que compartíamos, las películas que veíamos o la música que escuchábamos.

Paseando temprano una mañana de verano en Venezia
La primera vez que viajé allí tenía 17 años y me fui con mi hermana y una amiga en un viaje de estudios organizado por un instituto de una ciudad cercana en el que sobraban plazas. Mi madre nos dejó: siempre nos dejaba. Y así hicimos un largo viaje en bus, en pleno invierno, para llegar al Lido veneciano. Humedad, brumas, frío y carnaval! Era carnaval! La ciudad tenía un aspecto misterioso y fascinante. Pasamos tres días comiendo bocatas de atún en cualquier rincón y descubrimos muchos rincones sorprendentes y mágicos.

Años después, al acabar la carrera, regresé nuevamente a Italia para trabajar 6 meses en Cesena, cerca de Bologna. Y esa vez, no sólo descubrí Italia, también descubrí la vida, la mía. Como cualquier lugar del mundo, Italia tiene sus encantos y sus miserias pero no hay duda que es un país muy especial. Es un país que cautiva y muchos estamos enamorados de ella. Sus pueblos y sus ciudades -allí se inventaron las ciudades europeas-; su arte y su historia; de la costa a la montaña, sus paisajes son increíbles; la gastronomía sabrosa y variada; el carácter de sus habitantes que, más allá de los estereotipos, es amable y cercano, alegre y rotundo.


Durante aquella estancia visité nuevamente Venezia y en aquella ocasión la encontré inundada por «le acque alte». La Piazza de San Marco inundada era un espectáculo. El Campanille y la catedral se reflejaban en las aguas que cubrían el pavimento. Aquella imagen quedó plasmada en algunas fotos de mi cámara analógica, en el negativo de esos carretes que ya han pasado a la historia y en algunas diapositivas que conservo en cajas porque no sé muy bien qué hacer con ellas…

En 2009 regresé con Pau y Ernest. Era nuestro estreno como familia viajera y entonces hice realidad uno de mis sueños: pasar unos días viviendo en el centro de Venezia, junto a un canal, para saborear el ambiente de la ciudad cuando la mayor parte de los turistas ya no están. Vivimos la ciudad, la vivimos de verdad.
Temprano acudíamos al mercado a hacer la compra y callejeábamos. Cada día, una zona diferente de la ciudad, o repetíamos aquello que más nos gustaba. Nuestro bebé marcaba nuestro ritmo con sus siestas y, en las horas de mucho calor, regresábamos a casa para descansar.
Subimos al Campanille y visitamos San Marcos. Ernest disfrutaba deliciosamente en su mochila sonriendo a todo el que se cruzaba en nuestro camino. Siempre quería que caminásemos más: todo le encantaba!
Bologna, la ciudad universitaria de la buena comida
Tras pasar varios días en Venezia, continuamos nuestra ruta en tren hacia Bologna. El tren te deja en pleno centro de la ciudad. Bologna, conocida también como La Signora, tiene una personalidad única. Es una ciudad que no suele formar parte de las principales rutas turísticas en Italia pero, no porque no valga la pena, supongo que es porque el país tiene mucho que ofrecer y los paquetes turísticos no dan para tanto. La historia de la ciudad, su universidad, sus edificios y jardines, la piadina y la pasta rellena, el buen vino….

¿Necesitáis más motivos para apuntarla en vuestra lista de destinos? El ambiente de la ciudad, su solera, impregnan la vida del que se detiene en ella. Bologna es una ciudad que invita a pasear. Incluso cuando llega el verano húmedo y caluroso, las estrechas calles de los barrios antiguos y los soportales de las avenidas, ayudan a disfrutar de cada rincón. Vale la pena subir a sus torres inclinadas, poco conocidas, pero que sufren la misma enfermedad que la archiconocida torre de Pisa.
Lago di Garda: naturaleza y relax
Y para acabar esta ruta por la región os recomiendo acercaros a conocer el Lago di Garda. Allí donde limita al norte la Llanura Padana o Valle del Po, brúscamente se elevan las montañas de los Alpes meridionales. A poco más de 170 km al norte de Bologna, cerca de Verona, aparece este enorme lago de origen glaciar que mide más de 50 km de largo y tiene una anchura máxima de 17 km. Alquilamos un coche en el aeropuerto de Bologna y nos fuimos a disfrutar de este lugar.
Para mi es casi un mar, un mar interior de aguas dulces. El enclave es un lugar ideal para difrutar de la naturaleza y de los deportes náuticos, para descansar y relajarse tras varias jornadas haciendo turismo. Descubrir los bellísimos pueblos como Malcesine o Sirmione. El clima es ideal y el entorno es perfecto para hacer senderimo o disfrutar de las playas que suelen estar llenas de turistas en pleno verano. Bien merece la pena buscar un alojamiento en sus alrededores y retirarse allí unos días a ser feliz.

Y muy cerca está Verona. No olvides acercarte a la ciudad en la que Shakespeare enmarcó la historia de Romeo y Julieta. Puedes acudir para disfrutar de su
Festival de Ópera en la Arena o solo visitar su precioso anfiteatro romano que data del siglo I a.C. Pasear relajadamente, comprar frutas y verduras en la bella Piazza delle Erbe y subir a la Torre di Lamberti para ver las bellas panorámicas de la ciudad. Visitar la supuesta casa de Julieta y acercarse al río Adige para esperar la llegada del atardecer junto a algunos de sus bellos puentes o el Castillo Castelvecchio. Verona no deja indiferente a nadie y es un buen lugar para reforzar un pacto de amor.
Aquí tenéis una alternativa para planear un viaje a Italia y descubrir algunos lugares con encanto a vuestro aire. Si buscas más ideas, también te puede interesar:
Recuerda, puedes suscribirte a nuestro blog y también vernos en
Y si te gusta, comparte y así nos ayudas a difundir esta información.
Tengo un ilusionante sentido de la vida. Estoy convencida de que las personas podemos cambiar el mundo trabajando personal y localmente a través de proyecto colaborativos. Me gusta compartir con mi familia experiencias motivadoras y enriquecedoras. Y difundir algunas de ellas en este blog sobre «nuestro viaje por la vida».
Compártelo y difunde nuestras experiencias:
Relacionado
Comentarios recientes