Italia es un país que adoramos, a pesar de que muchas veces nos quejamos cuando recorremos sus ciudades y carreteras, nos encanta, disfrutamos, admiramos su patrimonio y sus pueblos, se nos hace la boca agua con su gastronomía. Considero a Italia como mi segunda patria. Por mi experiencia vital y por los lazos familiares que me unen con el país transalpino. He vivido muchas experiencias que me vinculan con Italia, he recorrido muchas de sus regiones. He de decir que siempre me enriquece visitar Italia y, desde que soy madre, viajar a Italia con niños ha sido una de nuestras opciones para aprender y disfrutar viajando en familia.

Campanile di Giotto desde la cúpula
Nuestro primer viaje internacional con nuestro bebé de unos meses fue a Bolonia, el lago de Garda y Venezia en 2009. Allí vivimos unas primeras vacaciones en familia, lugares que ya conocía y que quería mostrar a mi familia. Italia es un país ideal para viajar con niños porque ofrece muchas oportunidades para pasarlo bien pero también para aprender. Recorrer Italia es puro aprendizaje, cada calle, cada museo, cada plaza ofrece la oportunidad de ampliar nuestro universo intelectual. Probablemente ya has estado en Italia pero, si estás leyendo este artículo, quizá buscas inspiración o alternativas a los lugares más trillados. O quizá buscas planes para viajar por Italia en familia.

Sentirte cómoda cuando viajas te va a garantizar unas mejores vacaciones en familia
Si nos permites darte algún consejo, evita viajar a los lugares más turísticos de Italia en verano, busca alternativas en este país que ofrece otras muchas más opciones. Y, para conocer las ciudades más célebres intenta que sea «fuera de temporada» auqnue actualmente es difícil encontrar ese momento del año. ¡Ponte las pilas y empieza a planificar! Elige cualquier región de Italia, busca un alojamiento y disponte a disfrutar de las vacaciones porque seguro que serán inolvidables. Aquí te dejamos un vídeo – de muy mala calidad – que transmite esa magia y frescura de viajar con tus hijos pequeños por Italia (en nuestro canal de YouTube encontrarás otros muchos).
En este artículo encontrarás algunas propuestas para ayudarte a buscar planes y actividades para que puedas recorrer Italia con niños y descubrir todos sus atractivos. En el siguiente mapa encontrarás estos lugares que te aconsejamos. Por supuesto que hay otras muchas opciones y te aseguramos que valdrán la pena.
Bérgamo: murallas, funicular y marionetas
Empezamos nuestro recorrido por el norte de Italia. Con buenas conexiones desde España, Bergamo es un punto de partida para una escapada de unos días o para unas vacaciones largas en el norte de Italia. A la sombra de Milán, Bérgamo es una joya que muchos pasan por alto. Su Città Alta, está rodeada de murallas que podréis recorrer desde la Puerta San Giacomo, parece sacada de un cuento, con plazas tranquilas y callejuelas empedradas perfectas para explorar en familia. Además podéis subir en funicular que conecta la ciudad alta con la ciudad baja, toda una aventura si viajáis con niños pequeños. No os olvidéis del Museo del Burattino (Marionetas) y el Museo Cívico de Ciencias Naturales. Además, en Bérgamo se come de lujo sin precios disparados: pasta casera y polenta en un ambiente relajado, lejos del bullicio turístico.
Bolzano: pueblos con encanto y grandes montañas
Bolzano mezcla lo mejor de Italia y Austria en un entorno alpino espectacular. Es una base ideal para descubrir las Dolomitas sin aglomeraciones. Nosotros solo hemos pasado por esta región de Italia de camino a otros destinos y aún tenemo pendiente dedicarle el tiempo que se merece. Sin embargo, si estás planeando viajar a Italia con niños debes valorar este destino entre tus prioridades. Aquí vas a poder hacer excursiones increíbles y visitar castillos como el de Mareccio, Roncolo y Flavon.

Los alrededores de Bolzano son una opción muy interesante para disfrutar en familia
Algunas zonas están muy saturadas de turistas en verano, pero si evitas los lugares más famosos o no viajas en julio o agosto, vas a poder sacarle todo el jugo a los valles y montañas que rodean Bolzano. Además el museo de Ötzi donde se muestra la momia del hombre de hielo no deja de sorprender a niños y adultos, y sus mercados (sobre todo en Navidad) tienen un encanto especial. Su casco antiguo es limpio, ordenado y muy agradable, sus restaurantes ofrecen una gastronomía italo-alemana que combina pizza, canederli y strudel. Un destino perfecto para familias que buscamos un viaje cómodo y directo, cultura, historia y naturaleza.
Venezia: Ghetto Ebraico y otros secretos
Sí, Venecia puede ser agobiante… pero no aquí. El Ghetto Ebraico, en el barrio de Cannaregio, es todavía un oasis de calma donde descubrir otra cara de la ciudad. Si deseas conocer Venezia, tras tus paseos por la Piazza de San Marcos y sus calles aledañas atestadas de turistas, dirígete al antiguo Gueto Judío y pasea descubriendo sus tesoros: plazas amplias, historia fascinante, menos turistas y lugares donde comer en calma. Encontrarás restaurantes auténticos y precios más razonables que en las zonas más concurridas. Esta zona de la ciudad es ideal para pasear con niños sin prisas y aprender sobre la comunidad judía veneciana.

Venezia ha sido uno de los destinos a los que hemos viajado varias veces en familia
Para continuar descubriendo otras zonas de la ciudad, puedes buscar la Libreria del Acqua Alta y sus gatos. Si quieres viajar por el Gran Canal y no gastar mucho dinero, aprovecha para tomar un vaporetto o una gondola-traghetto temprano por la mañana y cruzarás el canal y visita el museo Peggy Guggenheim los domingos a partir de las 3 de la tarde donde hay talleres gratuítos para niños de 4-10 años (requiere reserva). SI viajas con niños mayores podéis valorar la opción de hacer un taller de máscaras venecianas. En cualquier caso, si viajas a Venezia y a tus hijos les gusta madrugar, no dudes en recorrerla temprano, cuando amanece, porque cuando Venezia despierta es el mejor momento para sentirla, coincidir con sus habitantes y saborear su identidad única e irrepetible.
Lago di Garda: un mar interior rodeado de montañas
La primera vez que vi el Lago di Garda hace 25 años me quedé estupefacta: nunca pensé que iba a encontrar un “mar entre aquellas montañas”. En aquella primavera, el Lago di Garda era lugar de veraneo de alemanes y austriacos que buscaban las benignas temperaturas de la primavera del norte de Italia. Hoy en dia es un lugar muy turístico y masificado en ciertas épocas del año. Sin embargo, sigue siendo un lugar maravilloso y, si buscas alojamiento en algún pueblo o ciudad cercana, vas a descubrir un paraíso vacacional. Además tiene buenas opciones para el camping y el caravaning y una amplia oferta de intercambio de casas. Y si te gustan los parques de atracciones puedes pasar un día en Gardaland Resort donde encontrarás parques infantiles y atracciones de todo tipo para disfrutar en familia.

Italia fue el primer destino internacional cuando tuvimos a nuestro hijo (Lago di Garda, Italia, 2009)
El Lago de Garda está rodeado de montañas y pueblos con mucho encanto. Mucho menos saturado que el Lago di Como, ofrece playas, paseos en barco y parques temáticos para niños. Sirmione y Malcesine son paradas imprescindibles, además las maravillosas Brescia y Verona están muy cerquita y son dos ciudades maravillosas. Es un destino perfecto para combinar relax, naturaleza y actividades familiares, aún recuerdo aquellos días en los que Ernest empezaba a intentar caminar a la sombra de aquellos bosques junto al gran Lago de Garda ante nosotros.
Ferrara – Padua – Mantua
Si quieres hacer una ruta por el noreste de Italia debes incluir este trío de ciudades en tus planes. Os encantará conocer estas ciudades medievales, su ambiente, sus mercados… Son perfectas para una ruta alternativa en familia. Cada ciudad tiene un encanto especial y os costará elegir vuestra favorita: Ferrara presume de castillo medieval, Padua (Padova) de plazas gigantes y ambiente universitaria y Mantua (Mantova) de edificios medievales y paisajes junto a los lagos Superiore e Inferiore que parecen de postal.
Estas 3 ciudades os permitirán conocer 3 regiones muy interesantes del norte de Italia: Lombardía, Véneto y Emilia-Romagna. Son destinos menos masificados, ideales para descubrir historia, arte y buena comida con calma. Con muchas opciones para disfrutar juntos en familia si queréis salir de lo típico sin renunciar a una experiencia bonita y enriquecedora.
Bolonia y sus torres inclinadas
Bolonia era la gran desconocida pero hoy ya está en muchas de las rutas turísticas alternativas. Allí cerquita viví 6 meses… y descubrí una de las mejores ciudades de Italia. “La Dotta”, “La Grossa” y “La Rossa” – la Erudita, la Gorda y la Roja – son los sobrenombres que recibe por su antigua universidad, por su maravillosa gastronomía y por sus movimientos políticos. No olvides a Bolonia si viajas a Italia con niños porque disfrutareis mucho en familia. Entre sus museos podemos destacar el Museo del Patrimonio Industrial y si buscáis parques y jardines podéis relajaros en los Jardines Margarita.

Paseando una tarde por Bolonia
En cualquier época del año, sus kilómetros de soportales son ideales para recorrerla en familia, llueva o haga sol. En Bolonia nació la salsa boloñesa y se atreven a hacer la pizza con tortellini (!!!). Pero un imprescindible es probar la piadina en los puestos callejeros: piadina con espinacas o con rucola y queso squacquerone ¡mi preferido! La gastronomía de Bolonia es espectacular. Como lo es su casco antiguo, su mercado, la Catedral de San Pedro o subir a la torre Asinelli (reserva aquí tu entrada) es toda una experiencia. La ciudad tiene mucho ambiente universitario que le da mucha vida y presume de su elegancia, algo que podrás constatar en sus tiendas de moda y restaurantes. Además desde Bolonia podeis recorrer las montañas cercanas y visitar lugares como Modena, Ferrara o Rávena.
Rávena o Ravenna: la colección de mosaicos
Si buscas un lugar costero que ofrezca además un patrimonio cultural único, este es tu destino en Italia. Ravenna fue capital del imperio romano de occidente con Honorio como emperador (402 – 476 d.C.). Esta ciudad sorprende por sus increíbles mosaicos bizantinos, algunos de los mejores del mundo. Sus basílicas, mausoleos como el de Gala Placidia y la tumba de Dante son solo algunos de sus atractivos. Es un destino cultural muy accesible para familias porque los monumentos están cerca unos de otros, es una ciudad pequeña y paseable, tranquila y cómoda para pasear sin prisas.
Situada junto al mar Adriático, la albufera de Comacchio, la isla de la Donzella y la Marina de Ravenna os ofrecerán la oportunidad de conocer este espacio natural de gran valor, lugar de descanso de aves migratorias y rutas para cicloturistas que buscan actividades en la naturaleza. Si quieres pasar un día descargando adrenalina puedes optar por Mirabilandia, el parque de atracciones del Adriático. O, si lo prefieres, también podéis escaparos a Venezia en tren algún día para conocer la ciudad de los canales.

Mapa del parque de atracciones Mirabilandia
Perugia y el lago Trasimeno
Umbría es la Toscana sin multitudes, y Perugia su corazón. Hace muchos años que visité esta ciudad por primera vez y siempre la recomiendo. Perugia y su entorno es un regalo en la Italia menos transitada por el turismo extranjero. Calles medievales, chocolate delicioso y vistas desde lo alto de la colina. En Perugia encontrarás festivales de jazz y de chocolate y preciosos jardines como el Giardini Carduci ¿no te parece una combinación ideal? Entre su oferta cultural encontraréis una acrópolis subterránea y el POST o Centro de la Ciencia para los niños. En la web de la región de la Umbria podéis buscar muchos más planes.
A pocos kilómetros, el lago Trasimeno ofrece naturaleza, playas tranquilas y actividades al aire libre ideales para personas que buscan disfrutar de su descanso en la naturaleza y para familias con niños que saben que esas son las mejores vacaciones. Es un destino relajado, donde podrás navegar y conocer las islas Maggiore y Polvese o descubrir las tumbas etruscas en Castiglione.
Siena
Siena tiene todo el encanto de la Toscana pero con una personalidad propia. Es verdad que esta ciudad recibe mucho turismo y puede estar algo saturada, especialmente durante las fiestas del Palio (2 de julio y 16 de agosto). Pero si dispones de unos días libres fuera de los periodos vacacionales, no dudes en planificar un viaje para conocerla.

Vista de la plaza de Siena
Siena es una ciudad fascinante. Su Piazza del Campo es una de las plazas más bonitas de Italia – yo diría del mundo -, perfecta para comprar un helado, sentarse en el suelo y disfrutar. Esperar el atardecer paseando por Siena es un regalo inolvidable. Siena ofrece un patrimonio cultural e histórico único y es un lugar ideal para alojarse y visitar gran parte de la Toscana.
Florencia
¿Qué decir de Florencia? Florencia es imprescindible. Siempre que regreso me sorprende, me cautiva, me enamora. Hay formas de disfrutarla evitando multitudes: no vayas en periodos vacacionales, madruga, piérdete por barrios menos conocidos y haz intercambio de casas en alguno de ellos. Elige bien tus visitas aunque tengas que renunciar a algunos de sus lugares más emblemáticos, como su precioso Duomo. Es un museo al aire libre donde cada rincón cuenta una historia. Con los niños siempre es un plan subir a las cúpulas y campanarios para disfrutar de las vistas de la ciudad.

La cúpula de Brunellleschi desde el campanario
Si viajas con tu familia, puedes alternar visitas culturales con juegos en sus plazas o disfrutar deliciosos helados. Además puedes pasear junto al río Arno, buscar la escultura del Porcellino – fundida en bronce en 1633 – y dedicar una mañana a recorrer el Museo Interactivo de Leonardo da Vinci.
Paseo por las Toscana y las Termas de Saturnia
¿Sabes que la Toscana te puede ofrecer una experiencia única de baños y aguas termales? Además hay servicios y alternativas para todo tipo de clientes: baños públicos, experiencias más exclusivas, piscinas al aire libre o en recintos especiales. En la Toscana encontrarás una región geotermal con opciones para darte un buen baño gratis. Así que puedes alquilar un coche y planear una ruta por la región descubriendo pueblos más o menos conocidos, hay tantos… y todos son un regalito.

Las murallas de Monteriggione
Las Cascadas del Molino de las Termas de Saturnia son las más conocidas porque es uno de esos lugares que parecen irreales. Sus cascadas de agua termal forman piscinas naturales que son perfectas para un baño en familia al aire libre. Sólo se paga el aparcamiento que cuesta 1,5€/hora. Están abiertas todo el año. El agua calentita hace que incluso los peques disfruten como si fuera un spa natural. Además hay aguas termales en Petriolo, Bagno Vignoni, Bagni di San Filippo y Bagno Bossolo.
Viterbo
La región del Lazio es poco conocida, todos vamos a Roma y es difícil escapar de allí. Pero cerca de Roma hay muchas opciones para planear unas vacaciones excelentes. A solo una hora de Roma, tenéis Viterbo, una alternativa tranquila y con muchísimo encanto medieval. Llamada la «Ciudad de los Papas» en Italia, fue crucial en el siglo XIII (1257-1281) porque fue refugio papal. Puedes estar al día de los planes propuestos en su página web.
Su casco histórico está muy bien conservado y es perfecto para pasear sin agobios. Sus alrededores ofrecen alternativas para paseos en la naturaleza y, además, al norte de la ciudad encontraréis las termas naturales de Il Bagnaccio, así que puede ser tu destino ideal si quieres combinar cultura y relax en familia.
Roma
Y llegamos a Roma, la intensa, la caótica… y absolutamente fascinante. Sí, hay multitudes, ya no es aquella ciudad de hace 30 años, cuando la visité por primera vez, en la que la calma llegaba al anochecer y por sus calles transitaban pocos turistas. Pero su encanto no desaparece y sigue teniendo rincones tranquilos si te alejas un poco de los circuitos habituales. ¿Es posible disfrutar de Roma con niños? Por supuesto, hay tantas opciones que lo único importante es no tener prisa, detenerse, escuchar y aprender juntos.

La Boca della Verità (Italia, 2017)
Puedes combinar iconos como el Coliseo con parques, heladerías y plazas menos conocidas hace que la experiencia sea mucho más llevadera con niños. Es una ciudad que engancha por su historia y su energía única. La Boca de la Verità, subir al Altare de la Patria o alquilar una bicicleta para recorrer la Via Appia y visitar las catacumbas. Roma ofrece planes para visitarla en múltiples ocasiones, si te adaptas a cada momento vital y a lo que ella te puede ofrecer. Para los amantes del cine y de las atracciones fuertes, quizá os apetezca reservar un día para conocer Cinecittà World.
Nápoles y el Vesubio
Nápoles merecidamente, ha entrado en los circuitos turísticos. Nápoles es pura energía, griterío, vida. Aunque puede parecer caótica, en la actualidad muestra una cara mucho más amable y se han realizado reformas urbanísticas que facilitan la vida de sus habitantes. Pero sigue manteniendo el encanto de sus barrios: el centro histórico, las calles estechas del quartiere spagnol, arriba de la colina el Vomero de edificios elegantes, el paseo marítimo en Chiaia o el barrio Rione Sanita con su arte urbano, entre otros.

El Golfo de Nápoles desde el cráter del Vesubio
Aquí podrás saborear la auténtica pizza napolitana y conocer detalles de su cultura. Además, es una excelente base para explorar la costa, navegar hasta las islas de Ischia o Procida, subir al Vesubio, dormir en un camping junto a las fumarolas de Pozzuoli o visitar Pompeya. Esta ciudad promete una experiencia intensa, auténtica y muy diferente a otras ciudades italianas.
Pompeia y Herculano
Visitar Pompeya es como viajar en el tiempo. Nosotros visitamos la ciudad con nuestros hijos de 9 y 7 años en primavera (fue en el mes de abril) y fue todo un acierto porque no había demasiada gente, las temperaturas eran muy agradables y disfrutamos muchísimo. Hay que tomarse la visita con calma porque, especialmente Pompeya, es enorme. Las ruinas de estas ciudades romanas “congeladas” por la erupción del Vesubio fascinan tanto a adultos como a niños.

Pompeya, el Foro
Nosotros dedicamos dos jornadas a visitar estos sitios arqueológicos: la mayor parte de Herculano continúa actualmente enterrado bajo metros de cenizas, solo una parte es visitable y su ubicación te hace tener una perspectiva más real de lo que supuso aquella catástrofe. Es una buena alternativa si no dispones de mucho tiempo, si viajas con niños pequeños o si quieres evitar pasar todo un día bajo el calor extremo del verano.
Pompeya es una ciudad a cielo abierto. Pasear por sus calles, ver sus casas, bares, teatros y hasta panaderías antiguas convierte la visita en algo muy visual y educativo. Lo más divertido para nuestros hijos fue cruzar por sus “pasos de cebra” de piedra y beber agua en las fuentes que encontrábamos por las calles. Los mosaicos y frescos de sus casas también nos dejaron maravillados.
Paestum
Seguimos nuestra ruta por Italia hacia el sur y llegamos a Paestum para introducirnos en la Italia de la Magna Grecia. Esta ciudad fue fundada en el 600 a.C. con el nombre de Posidonia. Paestum fue un próspero centro comercial de la costa del mar Tirreno y aún hoy podéis admirar los templos dóricos dedicados a Hera, Atenea y Poseidon.

Templos griegos de Paestum, al sur de Nápoles
Os sorprenderá caminar por estos templos griegos, dicen que los mejor conservados fuera de Grecia, sin demasiados turistas. Son imponentes y están en un entorno muy abierto, lo que permite a los niños moverse y jugar con libertad mientras exploran. Además, estamos en la región de Campania, famosa por la mozzarella de búfala más auténtica , así que la experiencia gastronómica también está asegurada.
Procida
La bahía de Nápoles y la costa sorrentina os permitirán también disfrutar de días de sol y playa. Además, desde diversas localidades costeras podéis tomar los barcos locales que conectan con algunas de sus bonitas islas. Otra opción es contratar alguna excursión con Civitatis.
Procida es la alternativa perfecta a Capri o Ischia. Más pequeña, más auténtica y mucho menos masificada. Sus casas de colores, su ambiente marinero y sus playas tranquilas la convierten en un destino ideal para desconectar. Es perfecta para un día (o más) en familia, disfrutando sin prisas del Mediterráneo italiano más genuino. Aquí se rodaron algunas políticas como “El cartero y Pablo Neruda” (“Il postino”).
Parque Nacional del Gargano
Nos vamos a la costa del Adriático. El Gargano es una de las zonas más salvajes y menos conocidas del sur de Italia. Aquí encontrarás bosques, acantilados y playas espectaculares sin las multitudes de otros destinos costeros. La mejor manera de llegar aquí es volar a Bari y alquilar un coche para recorrer la región de Puglia o Apulia.

Spiaggia di Castello en Vieste
Si buscas pasar unos días en la naturaleza, caminar por senderos, rutas suaves entre bosques de hayas y castaños y visitar sus pueblos blancos con mucho encanto como Mafredonia, Vieste, Mattinata, Scialara o Peschici. Un rincón auténtico con preciosas playas y formaciones geológicas sorprendentes que es mejor visitar fuera de los meses de verano.
Lecce
Lecce es conocida como la “Florencia del sur”, por sus preciosos edificios blancos y todo el valor cultural e histórico que ofrece. En la ciudad podréis visitar un anfiteatro y un teatro romanos. Después, paseando por sus calles, os apetecerá tomar un helado o una spremuta o zumo de naranja. Si seguís caminando llegaréis a la Piazza del Duomo y podéis visitar la Basílica de la Santa Crocce y el castillo de Carlos V. Todo esto sin las aglomeraciones habituales en tantos lugares de Italia.

Paseando por las tranquilas calles de Lecce
Lecce es famosa por su arquitectura barroca, espectacular y muy diferente a lo habitual. Sus alojamientos y restaurantes ofrecen un servicio excelente, riquísima comida y decoración especial y genuina. Además, Lecce está cerca de playas increíbles y otras localidades que os encantará conocer. Así que un viaje al sur de Italia os permitirá combinar cultura y mar en un mismo viaje familiar.
Matera
Matera es uno de los lugares más sorprendentes de Italia. Sus casas excavadas en la roca crean un paisaje único que parece de otro mundo. Aquí se rodó la película de “La pasión de Cristo”. Sus callejuelas, edificios de color suave, las iglesias y placitas dibujan un entorno único que llevo a Matera a ser ciudad de la cultura europea.

Matera nos recordó desde el primer momento a Bocairent
Aquí podéis dormir en una cueva adaptada como alojamiento y seguro que será toda una aventura para los niños. Es un destino con mucha historia y una atmósfera especial que lo convierte en una experiencia inolvidable. Está muy cerca del mar Jónico y desde Matera se pueden visitar otros enclaves arqueológicos y naturales. Está región de Italia no forma parte de los circuitos turísticos habituales por lo que a veces se pueden echar en falta ciertos servicios pero, a cambio, podréis conocer la realidad de la vida en el sur de Italia.
Alberobello y sus trulli
Alberobello parece sacado de un cuento gracias a sus trulli, esas casitas blancas con techos cónicos tan peculiares. Es uno de los pueblos más visitados de la región pero merece la pena igualmente. Nosotros pasamos unos días en unas vacaciones de Semana Santa y llegamos hasta allí en nuestra autocaravana alquilada. Una opción especial es alojarte en una de sus casas típicas en Alberobello o en alguno de los pueblitos cercanos.

Ferran en la visita al Museo dei Trulli en Alberobello
Alberobello parece un escenario de fantasía, y eso lo convierte en una parada muy divertida y entretenida. Hay un bonito museo en el que conocer la historia de estos edificios tan especiales. Si venís en Semana Santa también podéis participar en la procesiones típicas de estas festividades religiosas.
Catania
Catania es una ciudad vibrante y con mucha personalidad, a los pies del Etna. En los últimos años se han peatonalizado algunas calles de su centro histórico y se están restaurando parte de sus edificios más valiosos. No podéis dejar de visitar sus mercados de pescado y verduras locales de las mañanas, las plazas siempre animadas son ideales para tomar un refresco o un helado y la buena comida de la región ofrece gran variedad de platos típicos genuinos.
Catania es la puerta de entrada para explorar el volcán Etna. El ascenso al volcán permite tener unas vistas únicas de la ciudad y sus alrededores. El volcán es visible desde el centro de la ciudad y muchos edificios están construidos con piedra oscura magmática. El símbolo de la ciudad es el elefante de lava de la Fontana dell’Elefante de la Piazza del Duomo, conocido popularmente como Liotru.
Siracusa
Siracusa es la ciudad vinculada a Arquímedes y a Platón. Ambos vivieron aquí y dejaron aquí su legado. Está ciudad combina historia, mar y tranquilidad. Sus principales atractivos son su zona arqueológica donde hay un enorme teatro griego, un anfiteatro romano y la famosa cueva de la Oreja de Dionisio.

Fuente a «Diana cazadora» en Siracusa
El centro histórico de Siracusa es la isla de Ortigia, perfecta para pasear en familia, con calles estrechas, plazas bonitas y rincones junto al agua. Es un destino que se disfruta sin prisas, ideal para alternar cultura y relax. El Duomo está construido sobre un antiguo templo griego dedicado a Atenea. Muy cerca encontrareis un bonito museo de Marionetas sicilianas y el castillo Maniace.
Agrigento
El Valle de los Templos de Agrigento es uno de los conjuntos arqueológicos más impresionantes de Italia. Pasear entre templos griegos con vistas al mar es una experiencia única. La visita puede hacerse a lo largo de todo el día pero os recomendamos estar allí al atardecer para ver la puesta de sol, observar los templos cambiando de color y esperar a la iluminación nocturna. Es un espacio amplio y cómodo para ir con niños. Hay una cafetería y baños públicos en el recinto.

Taormina puede ser un final perfecto para un viaje por Sicilia lleno de historia y paisajes inolvidables. Pero también una preciosa etapa en el camino recorriendo Sicilia. A solo 20 km está Scala dei Turchi, un acantilado blanco que quizá recordaréis por algunas escenas de la película Cinema Paradiso. Aunque nosotros no hemos estado, no podemos dejar de recomendaros que paséis unos días en Palermo. Palermo es la capital de Sicilia, monumental y genuina. Aunque también es un ejemplo del abandono que sufre Sicilia a pesar de su maravilloso patrimonio, Palermo es una ciudad única e insustituible.
Taormina
Nuestras últimas recomendaciones nos llevan a Sicilia y empezamos por Taormina es uno de los lugares más bonitos de Sicilia, con vistas espectaculares al mar y al Etna. Aunque es un destino muy popular para el turismo nacional e internacional, sigue siendo especial si se visita con calma y temprano por las mañanas. Su teatro griego, con ese paisaje de fondo, es simplemente inolvidable.

El teatro greco-romano de Taormina y sus vistas sobre el mar Jónico y el Etna
Podéis combinar la visita a Taormina con una ruta por los pueblos cercanos donde se rodaron algunas de las escenas de las películas de El Padrino. O con una estancia en las islas Eolias. Los barcos salen desde el puerto de Milazzo y desembarcareis en un entorno volcánico y muy relajante de paisajes mágicos.
Si quieres mas ideas para planificar tus viajes, lee estos artículos y déjanos tus propuestas y comentarios para mejorarlos:
-
Más de 25 planes para descubrr Francia con niños
-
Londres con niños: sensaciones y consejos
-
Los mejores destinos para viajar en familia

Tengo un ilusionante sentido de la vida. Estoy convencida de que las personas podemos cambiar el mundo trabajando personal y localmente a través de proyecto colaborativos. Me gusta compartir con mi familia experiencias motivadoras y enriquecedoras. Y difundir algunas de ellas en este blog sobre «nuestro viaje por la vida».
















Comentarios recientes