IGUALTAT

IGUALTAT

Si hi ha una cosa evident quan viatges pel món, quan camines pels carrers de qualsevol ciutat i també, del teu poble, és que al món existeixen moltes desigualtats. Poden ser de molts tipus, poden ser de major o menor intensitat, però sempre són injustes. Ahir, dia 7 de març, Pau va escriure aquest assaig i no he pogut evitar demanar-li permís per publicar-lo avuí, dia 8. Dedicat a totes les dones amb les quals convivim o ens creuem pels carrers. Dedicat a totes les persones que pateixen i viuen com “Igualtat”. Pensant en aquelles dones i homes que cada dia actuen per fer possible la igualtat.

Igualtat és una dona negra que pateix síndrome de Down, viu a un barri marginal i és lesbiana. La qüestió és: ¿podrà Igualtat arribar algun dia a viure feliç al món, sense ser discriminada pel fet de ser dona, ni pel color de la seua pell, ni per la seua discapacitat psíquica, ni pel fet de ser pobra o lesbiana? Com hauria de canviar el nostre món per a fer-ho possible?

Igualtat és una persona imaginària. No existeix realment: l’he inventada per representar totes aquelles persones que són discriminades arreu del món a causa de prejudicis imperants o desigualtats injustificables. Corregir les discriminacions basades en prejudicis passa per l’educació i la convivència. Les desigualtats han de ser corregides amb mesures polítiques i econòmiques.
Xiqueta venent llepolies en Palenque (México, 2002)

Si veiem la història de la humanitat amb perspectiva, tal volta hem de ser optimistes. Als últims dos-cents anys hem avançat molt, almenys als països occidentals. A una societat com la nostra, Igualtat hui dia tindria els mateixos drets que qualsevol altra persona, a pesar de ser dona o ser una persona de color. A més, podria beneficiar-se d’algunes ajudes pel fet de patir una discapacitat psíquica. Potser també podria optar a alguna ajuda social, donada la seua situació econòmica desavantatjosa. Per descomptat, podria gaudir del sistemes públics de salut i educació. A més, podria comptar amb l’ajuda dels col·lectius i associacions que ajuden a normalitzar la vida de gais, lesbianes i transsexuals. No obstant, probablement, encara hauria de suportar moltes mostres d’intolerància, fóra per sexisme, racisme o pura ignorància de molta gent. I la seua situació d’integració social i el seu nivell de vida serien encara baixos. Tal volta podria arribar a ser moderadament feliç, amb un poc de sort. Per desgràcia, hi ha molts llocs al món on Igualtat no tindria tanta sort.


Xiqueta a un mercat prop de Oaxaca (México, 2002)

L’objectiu, sens dubte, és arribar crear les condicions socials i econòmiques que ens permeten assegurar que Igualtat podria arribar a ser una persona plenament feliç i socialment integrada: aquest és el treball que encara tenim pendent. Que arribe a ser així és responsabilitat de tots: dels poders polítics i econòmics, d’una banda, però també, d’altra, del conjunt de la ciutadania, corregint i eradicant totes les formes de discriminació que encara es donen. Açò últim depèn, sobretot, de l’educació, tant a l’escola com a la família.

En realitat, Igualtat sí que existeix. És cada dona que és maltractada. És cada persona de color que és humiliada. És cada discapacitat que se sent tractat de forma injuriosa o paternalista. És cada individu que veu limitades les seues opcions de progressar econòmicament i d’eixir de la pobresa. És cada persona que se sent jutjada per la seua orientació sexual.
Dones fent la compra (México, 2002)

Mentre totes aquestes formes de discriminació continuen existint, difícilment podrem dir que vivim a una societat justa, és a dir, a una societat perfectament igualitària. Mentre això passe, el nostre món continuarà sense ser un món digne per a Igualtat.

El nostre món pot ser millor del que és, sens dubte. És a la nostra mà: cada dia, un rere altre, tots nosaltres podem fer alguna cosa –per insignificant que ens puga paréixer- per a que Igualtat tinga cabuda al nostre món. Qui no estaria disposat a ajudar-la a fer-se un lloc? Fem-nos forts en la nostra bona voluntat i la resta vindrà després, a poc a poc.

EL VIAJE AL MÁS ALLÁ

EL VIAJE AL MÁS ALLÁ

La espiritualidad forma parte de nuestra vida desde el mismo momento en que nacemos. Un día tus hijos te preguntan sobre el momento de su llegada al mundo y, cuando menos te lo esperas, empiezan a preguntar por la muerte. Te sorprenden con profundas reflexiones propias de un experto maestro espiritual y te ayudan a cuestionarte tu propia existencia.
En nuestra sociedad vivimos muy desconectados de los ritmos naturales, La mayor parte de nosotros presenciamos el primer alumbramiento el día en que nuestro primer hijo decide llegar al mundo y, por lo general, tampoco acompañamos y aprendemos a recorrer el camino hacia la muerte hasta bien avanzada nuestra propia vida.

Burghead (Escocia, 2014)

Durante nuestro viaje a Escocia tuvimos la oportunidad de conversar en muchos momentos sobre la muerte. En los países anglosajones es inevitable meterte en un cementerio mientras paseas por cualquier ciudad pues forman parte del territorio cual jardines urbanos. Descansar entre las lápidas de sus antepasados o tomar un picnic es tan habitual como natural.
Cuando a nuestros antepasados empezó a importarles “el más allá”, comenzaron a enterrar a sus seres queridos. Se iniciaron en los rituales de despedida y desarrollaron toda una serie de mitos que les ayudaban a responder a esas preguntas a las que todos nos enfrentamos en instantes de nuestra vida. Creer en la inmortalidad del alma era algo natural: sentían la presencia de los que se habían ido como si nunca dejasen de estar a su lado. El mundo estaba poblado de espíritus que convivían con naturalidad entre los seres vivos de “carne y hueso”.

Elgin (Escocia, 2014)

Para los niños es igual de natural creer que la muerte no tiene la última palabra. Lo invisible e intangible no es algo irreal para ellos. Su mundo está poblado de seres que no pueden ver ni tocar pero cuya presencia se deja sentir sin lugar a dudas. Es como si fuesen poseedores de un “sexto sentido” que en nosotros los adultos, se ha ido adormeciendo.

Elgin (Escocia, 2014)

Igual de absurdo que hubiese sido pretender que un hombre primitivo aceptase nuestros intentos de desmitologizar su mente, es el hecho de intentar desarraigar a nuestros pequeños de su mágica visión del mundo. Es en esos primeros años de la vida cuando las hadas, los duendes, los gnomos, las brujas, los ogros, los trols y otros muchos seres les acompañan y pueblan la realidad.
Renunciar a ese mundo y eliminarlo de su imaginario es un error que limita el crecimiento espiritual y emocional, privándolos de gozar de la infancia y desarraigándolos de nuestra historia como especie.

Antigua catedral de Elgin (Escocia, 2014)

Los cuentos tienen entidad propia en nuestro desarrollo como seres humanos y eliminarlos del aprendizaje y nuestro crecimiento como individuos es sin duda incomprensible. Infravalorar lo emocional frente a la formación intelectual deja al futuro ser adulto huérfano de los pilares que edificarán su sensibilidad y su capacidad para entender sus propias emociones. La fantasía y la ingenuidad nos abren emocionalmente haciéndonos seres empáticos.

En la antigua catedral de Elgin (Escocia, 2014)

Según van creciendo la mente de los niños se siente atraída por el drama de la vida que reflejan los mitos y leyendas. La mitología facilita la comprensión de la dimensión conflictiva de la vida, la tensión que vive el individuo ante su destino, la importancia de la valentía y la fortaleza ante las adversidades o el valor de la inteligencia al encarar los retos, además de otras muchas cosas. Todo ello constituye una inestimable fuente de saber moral y emocional.

Con los pies en la tumba, Elgin (Escocia, 2014)

Tal vez vivamos demasiado encadenados a nuestro modo de ver el mundo y ello nos impide reconocer que los niños desde su ingenuidad poseen una mente mucho más libre. Su sabiduría consiste en comprender que la vida y la muerte son un misterio. Los adultos hemos sustituído el misterio por respuestas que encubren nuestros miedos, inseguridades y la ausencia de vitalidad.
No debemos renunciar a nuestras creencias, pueden evolucionar, pueden transformarse, pero no podemos “no creer en nada”. Creer en la gente, en la Madre Tierra, en Dios… Puede que cuanto mayor sea el objeto de nuestras creencias, mayores sean las dimensiones de nuestra alma. Creer tan solo en lo pequeño y efímero es condenarse a ser pusilánimes.

Cementerio de Greyfriards, Edinburgo (Escocia, 2014)

Nosotros vemos en nuestros hijos su alma esplendorosa y queremos empaparnos de su espiritualidad. Muchos adultos ya no saben dónde está su alma pero todos reconocemos a ciertas personas envueltas por un halo de alegría, plenitud, conciencia, trascendentalidad y vitalidad que nos hacen sentir que conservan su alma infantil casi inalterada. Son personas que gozan de la vida, que creen en las hadas, las brujas, los duendes y los troles, los dioses y otros seres… mientras avanzan hacia el horizonte y escuchan a Walt Whitman en la brisa…

Burghead (Escocia, 2014)
¡OH, MI YO! ¡OH, VIDA!
¡Oh, mi yo! ¡oh, vida!… de sus preguntas que vuelven,

del desfile interminable de los desleales, de las

ciudades llenas de necios,

de mí mismo, que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
de los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
de lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
la pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve — ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, oh, mi yo, oh, vida?

                                                                              Respuesta

Que estás aquí — que existe la vida y la identidad,

que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso.

¿TE GUSTARÍA QUE TUS HIJOS CRECIESEN CON LA PERMANENTE EXPECTATIVA DEL ASOMBRO?

¿TE GUSTARÍA QUE TUS HIJOS CRECIESEN CON LA PERMANENTE EXPECTATIVA DEL ASOMBRO?

Probablemente, para contestar esta pregunta primero es necesario contestar otra cuestión: ¿Te gustaría a ti vivir con la permanente expectativa del asombro? Cuando decidimos emprender nuestro viaje y, posteriormente, escribir el libro sobre esta experiencia en familia fue, sobre todo, porque a lo largo de nuestra vida juntos sentimos que se reforzaba en nosotros esta necesidad y esta capacidad de vivir con conciencia y asombro los momentos sencillos de nuestra vida. Ahora hemos concluido esta etapa, el libro está impreso y ya hemos dicho lo que sabíamos. No sabemos si será un libro vivo o un libro muerto, si ofrecerá algo a sus lectores o no lo hará. En función de esto podrán surgir o no nuevos proyectos.

Cada día como individuos constatamos lo difícil que es vivir con la permanente expectativa del asombro. Lo mismo ocurre en nuestra convivencia como familia acuciados por las múltiples obligaciones que nos obliga nuestra existencia y, aún mucho más, en nuestro trabajo como profesores. Es en nuestra actividad laboral donde más sentimos la necesidad de trabajar en este sentido y también donde más sufrimos nuestra incapacidad para llevar adelante este proyecto.

Uno de los dibujos de Ernest que ilustra el libro

Leer a diversos autores y conocer a ciertas personas nos ayuda y refuerza en esa idea. La sensibilidad y la creatividad de aquellos que creen que hay dentro de nosotros un ser rico e interesante que debemos cuidar y desarrollar sin miedo en todas sus múltiples capacidades, sin presiones y sin objetivos preconcebidos nos alienta a seguir trabajando. Son tantas la iniciativas alrededor del mundo que caminan en esta dirección que no logramos entender por qué no alcanzan a nuestra sociedad, a los profesionales de la educación y, aún menos, a los responsables políticos que deciden el marco educativo que nos regula.
¿Qué tipo de sociedad queremos? ¿Qué tipo de escuela necesitamos y necesitan nuestros niños y adolescentes? Más allá de confrontaciones de carácter ideológico, necesitamos una reflexión en la que se plantee cómo deberían organizarse los centros y cómo debería desarrollarse el proceso de enseñanza y aprendizaje. ¿Cómo deberían organizarse los horarios laborales y su encaje en la vida familiar? Todas estas cuestiones están presentes en nuestro libro e intentamos responderlas de una manera sincera y personal con el deseo de animar a los lectores a reflexionar sobre ellas.

Refugio Tinquilco. Dibujo de Pau para el libro

Del mismo modo que no creemos en un modelo de enseñanza en el que el profesor transmite ideas en un discurso unidireccional, un modelo en el que el profesor es el protagonista del proceso de enseñanza y los alumnos meros espectadores, tampoco creemos que este libro sea el protagonista de este diálogo, el protagonista es el lector y, en la medida que sienta curiosidad, podremos compartir ideas, reflexiones y esperanzas. Si fuera un libro vivo, quizá podría dar pie a organizar una mesa redonda, un encuentro entre lectores, una conversación en la que todos pudiésemos plantear nuestras dudas y sugerencias para aprender juntos y plantearnos nuevos retos.

Emblema del Parque Nacional Galápagos. Dibujo de Pau para el libro

Es quizá por ello que nos sentimos cómodos en la Escuela Waldorf de Alicante porque allí hemos encontrado un lugar en el que aprender y colaborar, en el que opinar y escuchar, en el que trabajar y ayudar, para ofrecer a nuestros hijos otro modelo educativo que se ajuste más a sus necesidades como individuos únicos. Entraña riesgos y dificultades pero es estimulante y despierta en nosotros nuestro sentido del asombro. En la medida en que pudiésemos extender esta manera de hacer a nuestros pueblos y ciudades, en la medida en que podamos aportar un rayo de esperanza con nuestro libro, nos sentimos plenamente recompensados por el esfuerzo realizado.


Presentación1
Disponemos aún de unos 60 ejemplares para la venta. Cuestan 15 euros (como donativo íntegro para el proyecto de Primaria de la Escuela Waldorf de Alicante) más 5 euros por los gastos de envío en la península.
Si estás interesado en recibir nuestro libro ponte en contacto con nosotros a través del correo electrónico (nosaltres4viatgem@gmail.com) enviándonos tus datos personales y detallando el número de ejemplares que te interesan. Nos pondremos en contacto contigo tan pronto como podamos.
Además tenemos disponible el libro en formato digital que podemos enviarte sin cargo alguno aunque también se agradecerán los donativos que irán destinados a la escuela.
JODHPUR: UNA HISTORIA DE MUJERES

JODHPUR: UNA HISTORIA DE MUJERES

Hace días venía pensando en que hoy quería escribir una historia de mujeres y, finalmente, he acabado en Jodhpur (जोधपुर): la ciudad azul. Jodhpur es una preciosa ciudad situada en la India, en el desierto del Thar que se extiende desde el noroeste del país hasta Pakistán. Es una ciudad llena de vida, abarrotada, agitada y caótica, como todas las ciudades de aquel gran país.
Para llegar hasta allí hay que recorrer centenares de kilómetros por las secas llanuras del Rajasthan. Campos que con la época de lluvias reverdecen para cultivar trigo y algodón. Durante el recorrido, siempre, tu visión se ve salpicada por la imagen de las mujeres rajasthanies que trabajan incesantemente. Ataviadas con sus bellos saris de colores cargan con cántaros de agua, con enormes atillos de madera, con kilos de paja aún verde, con excrementos secos de las vacas, con sus niños y con todo lo que su alma es capaz de soportar. Trabajan y trabajan, paren, crían a sus hijos, canta, ríen, lloran y se acompañan en su vida agotadora.

Mercado de Jodhpur (India, 2007)

Jodhpur es para mi la Granada del Rajasthan. Con su albaicín azul porque los brahamanes pintaban sus casas de este color, según nos contaron, o porque usan un pigmento que auyenta a los mosquitos. El caso es que sus barrios son bellamente azules. Y su “Alhambra”, el Fuerte de Mehrangarh, coronándola esbelto y amenazador, conservado en su delicadeza y robustez.

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Pasear por el mercado situado junto a la Torre del Reloj es un deleite para los sentidos. Las mejores verduras y hortalizas, jabones artesanales, especias y tes, artesanía y tejidos, granos y frutas. Nuevamente allí, las mujeres que van y vienen, que compran y venden, siempre atareadas. Ellos también están allí pero no se afanan, no tienen prisa, su tiempo transcurre de otra manera…

Mercado de Jodhpur (India, 2007)
Mercado de Jodhpur (India, 2007)

Y ya ocurría así en tiempos del marajá Man Singh quien construyó una de las fortalezas más majestuosas de la India: Mehrangarh. Todavía pertenece a su familia, la dinastía Rathore quien dice llevar en estas tierras más de siete siglos. Me sorprendió el lugar por su maravillosa conservación, la perfecta organización, adecuada gestión privada y una amplia información sobre el lugar. Sin embargo, como siempre ocurre en estos palacios, el contraste entre la vida del interior y la del exterior, es tan grande, que siempre te impacta.

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)
Acceso a la fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Situada sobre una montaña de colores rojizos y anaranajados como la fortaleza, el acceso se realiza por unas altísimas puertas en cuyos frentes destacan los enormes clavos metálicos que servían para impedir la embestida de los elefantes en caso de un virtual ataque. Todo el edificio te ayuda a entender cómo vivía allí el marajá y su familia, su extensa família y su corte de concubinas. Las colecciones de arte son delicadas y todo estaba dispuesto para una vida agradable, para un agradable encierro… Las vistas de la ciudad azul, allí abajo, inalcanzable para ellas, son sobrecogedoras.

Puerta de la fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

 

Vistas desde la fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Recorrer el lugar sin prisas bien vale la pena. Llegar hasta allí y escuchar las voces que guardan esos muros. Imaginarlas allí y pensar en las mujeres de hoy, que pasean por las calles de Jodhpur y del mundo. Al salir de regreso a la ciudad tuvimos una última visión sobrecogedora: unos paneles de arcilla en la pared con varios moldes de las manos que recuerdan a las palmas que dejaron marcadas con pimentón las mujeres que acompañaron al marajá en su último viaje. Fue en 1843, cuando su marido murió, sus viudas debieron acompañarle a sus respectivas piras funerarias. Allí dejaron testimonio de su último transitar por aquellas inmensas puertas…

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

 

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Así fue. ¿Qué debieron pensar mientras sus sirvientes las miraban desde las ventanas del palacio? ¿Qué debieron sentir mientras eran empujadas por su destino hacia la muerte? En este día en que celebramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, debemos recordar aquello que en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas definió como “violencia contra la mujer”:

Todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado 
posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, 
la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, 
ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada. 

Esta no es sólo una declaración, es una realidad. Hechos que cada día se repiten y hieren para siempre y de manera permanente a cientos de mujeres en el mundo. Situaciones que todavía hoy son invisibles para la mayor parte de nuestras sociedades.

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