Aunque Tetuán suele quedar eclipsada por otras ciudades marroquíes como Marrakech o Fez, puede ser la mejor puerta de entrada para una primera visita al país. Ese era mi caso, hasta ahora no había podido poner un pie en el reinó alauí y me sirvió para descubrir una de las ciudades más auténticas del norte de Marruecos.
Tetuán es una ciudad mucho menos turística, que conserva una preciosa medina y que tiene una fuerte herencia andalusí lo que permite a los viajeros españoles sentirse como en casa pero, a la vez, descubrir un destino con su propia personalidad. Es un destino ideal para una escapada de fin de semana desde España, rodeada de murallas, talleres artesanales y calles blancas que recuerdan a la Granada nazarí.

Parque de Feddan, la alcazaba y la ciudad blanca de Tetuán
Encontrarás vuelos directos desde diversos aeropuertos españoles. Yo llegué con un vuelo directo entre Alicante y Tetuán, en poco más de una hora ya estaba en un taxi en medio del tráfico de la ciudad y empezando a disfrutar de esta ciudad.
En un viaje de dos o tres días pudimos familiarizarnos con el ambiente de una medina tradicional, recorrimos las murallas y admiramos sus puertas históricas, descubrimos los gremios que todavía siguen activos y paseamos con calma pues nuestra estancia coincidió con el fin del Ramadán. Además, aprovechamos la escapada para probar un hammam tradicional, nos alojanos en un riad dentro de la medina e hicimos una excursión a Chefchaouen – la ciudad azul -, una de las ciudades más bonitas del norte de Marruecos.
En este artículo recogemos nuestra experiencia y nuestros mejores consejos para organizar tu visita y aprovecharla al máximo.

La historia de Tetuán: una ciudad de origen andalusí
Lo primero que sentirás cuando pases por Tetuán es que te recuerda a Andalucía y a sus ciudades. La historia de esta ciudad está estrechamente ligada a Al-Ándalus. En toda la región hubo asentamientos bereberes anteriores. Pero la ciudad actual nació a finales del siglo XV, cuando miles de musulmanes y judíos fueron expulsados de la península ibérica y llegaron hasta aquí. Muchos siguieron su viaje hacia el este, pero otros se instalaron en el norte de Marruecos tras la caída del Reino de Granada en 1492.
Estos fenómenos migratorios dieron lugar a una sociedad muy activa cultural y comercialmente. Tetuán se convirtió en un importante centro de artesanos, comerciantes y estudiosos, y mantuvo estrechos vínculos con España. Todo esto lo percibirás cuando pasees por sus calles, por su Ensanche y cuando escuches a muchas personas mayores hablar en castellano. Además, muchos comercios locales tienen nombres que asociamos con nuestra y nuestra propia historia.

El carácter andalusí de Tetuán te hará sentir como si pasearas por el sur de España
Por qué Tetuán es conocida como «la hija de Granada»
Nada más das tus primeros pasos por la medina de Tetuán entiendes por qué está considerada una de las mejor conservadas de Marruecos. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Destaca por mantener intacta la estructura urbana típica de las ciudades islámicas medievales y servir como puente entre Andalucía y Marruecos.
Según nos explicó el guía con quien hicimos un freetour al llegar, uno de los personajes clave en la fundación de la ciudad fue Ali al-Mandri, un noble granadino que llegó hasta aquí tras abandonar Granada. Siguiendo sus conocimientos, dirigió la reconstrucción de la antigua ciudad siguiendo el modelo urbano andalusí.
Por eso Tetuán es conocida como “la hija de Granada” por su arquitectura, sus casas encaladas de blanco con puertas y ventanas de color verde, sus patios interiores, sus calles con macetas llenas de geranios y por la organización de sus barrios.
Madruga y dedica una mañana a recorrer la medina
Tetuán no es tan conocida como Marrakesh o Fez, y quizá por eso mantiene un ambiente mucho más tranquilo y real. A pesar de ser Patrimonio Mundial, el turismo no ha invadido su centro histórico y la vida sigue su marcha como en las últimas décadas. La medina sigue siendo un lugar donde vive la gente de aquí, donde los artesanos trabajan en pequeños talleres y donde cada zona conserva su propia identidad, como ocurría hace siglos.
Para entender la medina de Tetuán hay que imaginarla como una ciudad completamente cerrada sobre sí misma. Durante siglos, sus murallas le permitían defenderse de ataques, y también controlar el comercio y regular la entrada de viajeros.La medina es el auténtico corazón de Tetuán y, sin duda, alojarse en ella es la mejor opción para sumergirte en su centro histórico. Más adelante os proponemos algunos alojamientos.

La medina aún dormía en nuestra primera mañana en Tetuán
Coincidió que durante nuestro fin de semana en Tetuán llegó el final del Ramadán. Por este motivo, de la noche a la mañana, la ciudad se paralizó. Sus calles, sus tiendas y sus puestos del mercado en la calle, desaparecieron. Cuando salimos de nuestro riad, tras tomar un delicioso desayuno, lloviznaba y la ciudad estaba desierta. Pasear sin rumbo fijo fue un gran regalo. Todo me recordaba a esas escenas del libro y la serie “El tiempo entre costuras” cuando ella camina al anochecer por la medina. Esas calles sombreadas con las puertas verdes que se suceden por ese precioso laberinto.
Ese es nuestro consejo: olvídate del mapa durante unas horas y déjate llevar por sus callejuelas y plazas buscando los gremios, los hornos de pan y los hamman.
Apúntate a un free tour o visita guiada
Es sencillo visitar Tetuán por libre y recorrer la medina por libre, pero una visita guiada te ayudará mucho a comprender mejor su historia y a saber cómo funciona una ciudad islámica tradicional. Nuestro guía, Hassan, hablaba perfectamente español y nos recibió en la Plaza Moulay El-Mehdi, popularmente conocida por Plaza Primo (sí, por Primo de Rivera) y nos acompañó durante más de 3 horas en un recorrido muy completo e interesante, lleno de anécdotas y curiosidades.

En Tetuán todo el mundo la llama «plaza Primo»
Dentro de la medina nos fue enseñando los diversos barrios que funcionaban como pequeñas comunidades autosuficientes. A mi me gustó especialmente el barrio andalusí, me sentí como si estuviera en Córdoba o en Granada. Cada barrio tenía los elementos necesarios para la vida diaria sin necesidad de salir de su barrio y reforzar el sentido de comunidad.
Según nos explicó nuestro guía, cada barrio contaba con una serie de elementos que pudimos identificar en nuestro paseo:
- una mezquita para la oración diaria
- un horno comunitario donde se cocía el pan
- un hammam o baño público
- una fuente para el abastecimiento de agua
- una madrasa o escuela coránica
- pequeños talleres y tiendas

Paseando por el barrio andalusí en nuestro freetour
Durante el recorrido nos enseñó las antiguas puertas de acceso a la medina y su origen, la organización de los barrios, los antiguos hornos comunitarios, los hammams tradicionales y los diferentes gremios artesanales. En Tetuán todavía se pueden encontrar calles dedicadas a oficios tradicionales como:
- curtidores de cuero
- tejedores
- carpinteros
- herreros
- orfebres
- zapateros y fabricantes de babuchas
- tintoreros
- vendedores de especias
En todos ellos podrás comprar la artesanía local e interactuar con los vendedores porque casi todos hablan perfectamente español. Me llamó la atención que muchos de estos talleres siguen funcionando de forma muy similar a como lo hacían hace siglos.
Verás a los artesanos trabajando a mano, utilizando herramientas tradicionales y técnicas transmitidas de generación en generación. En Tetuán estos oficios no están pensados solo para los visitantes, sino que todavía forman parte de la vida diaria de la ciudad. No hay duda de por qué la medina de Tetuán está considerada una de las más auténticas de Marruecos.
El Mellah, el barrio judío de Tetuán
Este es otro de los barrios históricos más importantes de la ciudad ya que la comunidad hebrea llegó también desde la península ibérica tras la expulsión de 1492 y tuvo un papel muy importante en el desarrollo comercial de la ciudad. También lo visitamos durante nuestra estancia aunque no pudimos entrar en la sinagoga.
Está situado cerca de la puerta Baby Jiaf que era uno de los puntos de control más importante del comercio con el exterior. Durante siglos, judíos, musulmanes y andalusíes convivieron en Tetuán. Así nos lo explicó nuestro guía recordando su infancia y nos mostró detalles de la identidad cultural donde se mezclaban las culturas marroquí, andaluza y mediterránea.
Hoy en día el barrio conserva parte de su trazado original y pasear por sus calles permite entender mejor la diversidad histórica de la ciudad.

No puedes perderte en la medina si sigues las señales
Las murallas y las 7 puertas históricas
La actual muralla de Tetuán fue levantada entre los siglos XV y XVI, durante la reconstrucción de la ciudad. En esa época llegaron muchos refugiados desde Al-Andalus La zona vivía muchas circunstancias de inestabilidad, las naves de piratas amenazaban la costa de la península pero también la costa de Marruecos.
La medina tenía varios accesos principales, conocidos como bab, que en árabe significa puerta. Las murallas de Tetuán destacan por sus siete grandes puertas principales, cada una con su historia y su función. Durante nuestra estancia en Tetuán pudimos visitar algunas de ellas que, además, cuentan con fuentes:
- Bab Okla, durante siglos fue una de las principales entradas comerciales. Por aquí llegaban caravanas con mercancías y viajeros procedentes del interior del país.
- Bab Tout, situada en el lado oriental de la muralla. Esta puerta conectaba con los caminos que llevaban hacia Tánger y otras ciudades del norte.
- Bab Saida es otra de las puertas históricas y daba acceso a zonas residenciales situadas fuera de la medina.
- Bab Jiaf, vinculada al barrio judío. Cerca de esta puerta se encontraba el Mellah, la zona donde vivía la comunidad hebrea.
Para no perderte por la medina y encontrar las diversas puertas vas a encontrar diversos símbolos y, además, un código de líneas de baldosas. Según el número de líneas podrás identificar cuando estás caminando por una calle que te lleva a una puerta principal. Aunque parezca un laberinto, es fácil orientarse por la medina gracias a esta señalización.

Las puertas de la medina controlaban el acceso a la ciudad
Alójate en un riad dentro de la medina
Dormir en la medina transforma completamente la experiencia. Si algo tenía claro al planificar mi viaje es que quería alojarme dentro de la medina y, la verdad, es que hay muchas opciones. En el Ensanche también hay hoteles acogedores y más modernos, pero el encanto de un riad no puede sustituirse por nada.
Los riads tradicionales conservan patios interiores, azulejos, fuentes y elementos arquitectónicos heredados de la tradición andalusí. Nosotros optamos por el Riad “Las mil y una noches” que está muy bien situado junto a la plaza El Mechouar y el Palacio Real. La decoración era preciosa pero el patio era algo oscuro. Las habitaciones amplias y bien cuidadas pero hacía mucho olor a humedad… quizá por la época del año y porque había llovido una barbaridad las semanas anteriores. Pero me resultó algo desagradable. Aunque el personal era amable y nos atendieron muy bien, si regresara buscaría otro alojamiento.

Detalle del patio interior de nuestro riad
Aprovechando nuestra estancia visitamos otros alojamientos que también tienen restaurante y os aconsejo estos como los más recomendables en la medina:
- Blanco Riad: un alojamiento impecable, luminoso y acogedor con uno de los mejores restaurantes de la ciudad, destaca por su servicio impecable.
- Riad El Reducto: conocido por ser el lugar en el que se alojó el equipo de rodaje de “El tiempo entre costuras”. Tiene una bonita terraza y servicio de restaurante tradicional más informal.
- Riad Dar Fama: un precioso alojamiento que ofrece desayuno, situado junto a la puerta Bab Okla. Cuida los detalles y la atención, precios muy interesantes.
Además de su encanto, permiten recorrer la ciudad caminando desde primera hora de la mañana.
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Disfruta de la gastronomía tetuaní
La cocina de Tetuán combina influencias marroquíes, andalusíes y mediterráneas. Hay que probar los platos más conocidos en la región: el tajín y el cuscús en todas sus variedades, la deliciosa pastela, los dulces marroquíes y el té a la menta.
Cuando visitamos Tetuán estábamos en pleno ramadán así que los restaurantes tradicionales estaban cerrados. Sin embargo, para conocer la gastronomía local, habría que comer en los pequeños locales frecuentados por los habitantes de la ciudad donde encontraremos la manera de guisar más genuina.

Detalle de algunos de los platos que saboreamos en Tetuan
- Restaurante Restinga: muy valorado por los ciudadanos de Tetuán donde se sirve una comida local deliciosa.
- Local restaurante La Unión: un puesto local con comida económica y donde sirve pinchos muy valorados.
- Restaurante Blanco Riad: solo tengo palabras de halago al servicio y los platos que saboreamos en este acogedor lugar. La pastela y la brocheta de atún fueron memorables.
- Restaurante Riad El Reducto: saboreamos nuestra primera comida y disfrutamos mucho con todos los platos que elegimos.
Lo mejor es alternar restaurantes más cuidados con pequeños locales de la medina, donde se puede ver la vida cotidiana y probar una cocina más auténtica.

Reserva tiempo para vivir la experiencia de un hammam
Los hammams forman parte de la cultura marroquí desde hace siglos. Era uno de nuestros principales destinos y, sin embargo, no pudimos cumplirlo porque nos cancelaron la reserva al celebrarse el fin del Ramadán. Pero bueno, eso es viajar, adaptarse, disfrutar y vivir el momento. En otra ocasión será.
Un hammam, además de ser un lugar de higiene, también funciona como espacio de encuentro social dentro de cada barrio. En Tetuán puedes acudir a un sencillo y auténtico hammam local o bien reservar un masaje y baño en un hammam más moderno dirigido a turistas. Ambas opciones merecen la pena pero son diferentes.
Si es tu primera experiencia, una buena opción es reservar un tratamiento en alguno de los spas más conocidos de la ciudad, donde podrás disfrutar del ritual tradicional del jabón negro, exfoliación y masaje.
- Hammam Spa Al Alba, un hammam moderno situado cerca de la medina, donde se puede disfrutar del baño tradicional con vapor, exfoliación y masajes. Es un lugar muy cuidado.
- Torgan Hammam & Spa, situado cerca del aeropuerto, combina un ambiente tradicional con instalaciones más actuales. Puedes hacer el ritual completo del hammam, con salas calientes, lavado con jabón negro y masaje posterior. También puedes reservarlo en CIVITATIS.
- Hammam Sidi El Mandri, por solo 1,5€ estarás en el baño más antiguo de la ciudad y puedes contratar también un masaje.
- Hammam Ouetia, situado junto a la puerta Bab Tut es una buena opción para conocer un hammam real y local.
El hammam formaba parte de la organización básica de la medina, junto con la mezquita, el horno y la fuente, y era utilizado por los vecinos de forma regular. Además de la limpieza, tenía un significado religioso, ya que la purificación es importante antes de la oración.

El Ensanche de Tetuán también conserva sus construcciones blancas
¿Merece la pena visitar Tetuán?
¡Claro que sí! Sin duda merece la pena. Es cierto que es mi primera vez en Marruecos y no tengo otras referencias ni experiencias previas. Por lo que mi opinión no está basada en otros viajes ni puedo comparar con otros destinos en el país. Pero, precisamente por eso, para una primera incursión en este país, es una alternativa perfecta pues sirve de puente entre la cultura y la historia del sur de España y la del norte de Marruecos.
Tetuán no es aún un destino muy turístico y, por este motivo, aún puede ofrecerte autenticidad. Su medina sigue funcionando como una ciudad viva, conserva una profunda herencia andalusí y permite descubrir la historia del norte del país lejos de los grandes circuitos.
Es por ello que, si buscas una escapada cultural diferente, accesible desde España y con la posibilidad de combinarla con Chefchaouen, Tetuán es una excelente elección.
Y, para saber más sobre Tetuán, si dispones de más tiempo, puedes visitar estos museos:
- Dar El Oddi: espacio cultural y museo situado en una bonita casa andalusí.
- Museo Etnográfico: museo ideal para conocer la historia de la ciudad.

Los gremios y artesanos siguen formando parte de la vida en Tetuán
Excursión a Chefchaouen desde Tetuán en un día
No dejamos la oportunidad de pasar un día en Chefchaouen. Teníamos muchas ganas de hacer una excursión a la ciudad azul del norte de Marruecos. Además tuvimos mucha suerte porque el día amaneció gris y lluvioso en Tetuán y, sin embargo, disfrutamos de un gran día soleado y luminoso en Chaouen.
Chefchaouen se encuentra a menos de dos horas por carretera y se puede visitar perfectamente en una excursión de un día. Nosotros reservamos la excursión en CIVITATIS que incluye el traslado desde Tetuán y una visita guiada de 3 horas. Después tuvimos tiempo libre para pasear, comer tranquilamente y hacer algunas compras antes de regresar con nuestro conductor.
Aunque es mucho más turística que Tetuán, ambas ciudades se complementan perfectamente y permiten conocer dos caras muy diferentes del norte de Marruecos. La verdad es que nos encantó la visita. Otros viajeros prefieren dormir una noche en Tetuán y otra en la ciudad azul, es también una posibilidad que puedes considerar.

Pasamos un día en Chefchaouen
Vuelo directo Alicante – Tetuán con Ryanair
Nuestra escapada de 3 días a Tetuán fue posible al poder combinar los vuelos de ida y vuelta directos desde Alicante con Ryanair. En poco más de 1 hora llegamos al pequeño aeropuerto de Saniat R’mel, situado a pocos kilómetros del centro de la ciudad. Este vuelo corto nos permitió descubrir uno de los lugares más auténticos del norte de Marruecos sin necesidad de largos desplazamientos.
Para ir del aeropuerto al centro de la ciudad puedes tomar un taxi en la puerta negociando el precio o reservar el traslado en el hotel que cuesta 10-15€ (obviamente es más caro que si te animas a regatear). En el aeropuerto de Tetuán, por el momento, no hay lectores electrónicos de tarjetas de embarque. Por este motivo, el día de tu regreso, necesitarás llegar con tiempo para el control de equipajes y para hacer el check-in presencial.
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Tengo un ilusionante sentido de la vida. Estoy convencida de que las personas podemos cambiar el mundo trabajando personal y localmente a través de proyecto colaborativos. Me gusta compartir con mi familia experiencias motivadoras y enriquecedoras. Y difundir algunas de ellas en este blog sobre «nuestro viaje por la vida».
















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