Hacía 8 o 9 años que no visitaba la capital del Sena y siempre había estado en verano. París en marzo tiene un magnetismo especial, los días son fríos pero ese fin de semana fueron también muy luminosos y una agradable luz cubría la ciudad.
Durante nuestra escapada de cuatro días, no pude evitar reflexionar sobre cómo las redes sociales y la ficción condicionan nuestra mirada cuando viajamos. Esta escapada era un regalo para celebrar los 50 años de mi mejor amiga. Le prometí que la llevaría a visitar los lugares más emblemáticos de la serie Emily in Paris con la que tanto se divirtió cuando la vió.
Pasamos 4 días disfrutando de los diversos barrios de la ciudad y, no puedo negar, que también caminamos por las calles buscando el encuadre perfecto que habíamos visto anteriormente en una pantalla, a menudo ignorando la historia real que latía bajo nuestros pies. Hoy traigo aquí el fenómeno de Emily in Paris porque puede servirnos como un ejemplo perfecto: ha puesto de moda rincones preciosos de París, pero a veces nos hace pasar de largo ante los verdaderos hitos de la humanidad.

Paseando por París un atarde de marzo
Actividades inolvidables para viajar en familia
Excursiones, visitas guiadas y experiencias pensadas para disfrutar del viaje sin complicaciones y aprovechando cada destino al máximo.
Ver actividades en CivitatisTras los pasos de Emily in Paris nos encontramos con Marie Curie
Nos alojamos en una casa de intercambio con HomeExchange muy cerca del Boulevard de Port Royal y desde allí caminamos cada día a visitar la ciudad atravesando el Barrio Latino. El primer día, íbamos de de camino a la Place de l’Estrapade para buscar algunos de esos lugares famosos de la serie:
- el apartamento donde vive Emily en París,
- la Boulangerie Moderne donde compra sus croissants
- y el Restaurante Terra Nera donde trabaja Gabriel

Emily se toma una foto desde su apartamento
Pero, entonces, pasamos por delante del Museo y Laboratorio de Marie Curie que estaba a unos 10 minutos de nuestra casa. Y sentimos que nuestros planes eran absurdos y habíamos caído en la trampa: íbamos buscando la ubicación de una serie de Netflix (!!!!) y al lado de nuestra casa teníamos este museo tan relevante. Obviamente, cambiamos nuestros planes y fuimos al museo ¡cómo no!

Junto al edificio del Museo Curie
Viajar siguiendo los encuadres de una serie de referencia no tiene nada de malo; es una forma divertida de descubrir barrios. Sin embargo, en aquel momento mi enfoque cambió: cuando llegues a la Place de l’Estrapade, date la vuelta. Camina cinco minutos hacia el laboratorio de Marie Curie y escapa de las influencias de los algoritmos. Déjate seducir por la historia real de personas como Marie Skłodowska-Curie y su familia, quienes de verdad transformaron el mundo desde estas mismas calles.
Visitamos el Museo de Marie Curie
El nacimiento del Instituto del Radio de Marie Curie
El actual Museo Curie (en la calle Pierre et Marie Curie, 1) no fue su primer laboratorio, sino el «sueño cumplido» que Pierre no llegó a ver. Sus primeros años, Marie y Pierre trabajaban en un cobertizo en la Escuela de Física donde él estaba contratado. Allí descubrieron el polonio y el radio en 1898 e hicieron los primeros estudios sobre sus propiedades. Pierre murió atropellado por un carruaje pero Marie siguió luchando y trabajando con grandes dificultades.

Puerta de acceso al Museo Curie
Años después, tras ganar el segundo Nobel, Marie exigió a la Universidad de París un laboratorio moderno. Amenazó con irse al Instituto Pasteur si no se construía. Así nació el Pavillon Curie, terminado en 1914, justo al borde de la Primera Guerra Mundial.

Sala del museo con elementos del laboratorio Curie
Un laboratorio con «alma de jardín»
Marie diseñó el edificio personalmente buscando un laboratorio con “alma de jardín”. A diferencia de los laboratorios oscuros de la época, ella pidió grandes ventanales para que entrara la luz natural y, lo más importante, que hubiera un jardín interior.
La propia Marie plantó rosas y tilos allí para que sus investigadores pudieran pasear y reflexionar. Mientras Emily – y también nosotras – busca la terraza con las mejores vistas donde tomar fotos para mostrar en Instagram, Marie buscaba un jardín que alimentara el intelecto de sus científicos.


¿Te animas a formar parte de la comunidad HomeExchange?
AFÍLIATE A HOMEEXCHANGE
Consigue puntos extra con el código:
myriam-c97f7
Desde nuestro punto de vista, la mejor manera de viajar por el mundo
Haz clic aquí para darte de alta y obtener tus puntos gratis
✔ 500 puntos gratis al inscribirte
✔ 200 puntos por verificar tu perfil
✔ Más puntos a medida que completas la información
Una saga de científicos: la «dinastía» Curie
La colaboración familiar fue el motor de su éxito:
- Pierre y Marie fueron un equipo indivisible. Pierre insistió a la Academia Sueca en que Marie debía ser incluida en el primer Nobel, negándose a aceptarlo si ella quedaba fuera por ser mujer.
- Irène y Frédéric Joliot-Curie: La hija mayor de Marie, Irène, trabajó codo con codo con ella en el laboratorio. Eventualmente, Irène y su marido, Frédéric, descubrieron la radiactividad artificial en ese mismo edificio, lo que les valió su propio Premio Nobel de Química en 1935.
- Eve Curie: aunque no fue científica, la segunda hija de Marie y Pierre, fue su gran apoyo emocional y quien escribió la biografía más famosa de su madre, asegurando que su legado no se olvidara.

Imagen de la familia Curie en el museo
El despacho que se detuvo en el tiempo
En el museo aún se puede ver el despacho de Marie tal como ella lo dejó. Es un lugar pequeño, austero y eficiente, de bonitos muebles de madera y con mucha luz. Me preocupa un poco pensar que, mientras hoy miles de turistas buscan el «café más instagrameable» en el Barrio Latino, a pocos metros se conserva el lugar donde una familia entera dedicó su vida (literalmente, hasta la muerte) a entender los secretos de la materia gracias a sus profundos estudios en física y química.

El despacho de Marie Curie

El laboratorio de Marie Curie
✈ Recursos útiles para organizar tus viajes
Reserva tus alojamientos en Booking Contrata tu Seguro Intermundial Busca la mejor conexión WiFi Compara coches de alquiler Contrata actividades con Civitatis Alquila furgonetas con Yescapa
¿Necesitas ayuda para seleccionar servicios o diseñar tu viaje?
Escríbeme
Caminar por la calle donde Marie Skłodowska-Curie trabajó y descubrió los secretos de la radiactividad te pone los pies en la tierra. Mientras la serie nos vende un París de lujo y romance ligero, los muros de la Sorbona nos recuerdan el sacrificio de una mujer que tuvo que luchar contra todo para cambiar la ciencia y el papel de las mujeres en ella.
Mientras escribo estas líneas, Christina Koch y sus 3 compañeros regresan a la Tierra en la cápsula Orión. En el control de misión de la NASA, decenas de mujeres especialistas en aeronáutica lo hacen posible. Hace 50 años, la imagen era muy distinta, apenas podíamos distinguir a una de nosotras en la misión Apolo.
Visitar el laboratorio de Marie Curie te ayuda a entender el peso real de París: un lugar de conocimiento, no solo de escenarios de Instagram. Seguimos nuestro recorrido por la ciudad y pasamos junto a la Sorbona donde ella tuvo que luchar y pelear para conseguir el reconocimiento y respeto que merecía.

Dentro del impresionante Panteón de París
Para completar esta historia de reconocimiento visitamos el Panteón de París donde Francia entierra a sus personajes más ilustres y allí nos encontramos con Marie y Pierre. Alguna rosa roja descansa sobre su tumba. Junto a ellos, otros personajes relevantes como Voltaire, Rousseau, Alejandro Dumas, Jean Monet y alguna mujer como Simone Veil. La tumba de Marie está revestida de plomo como protección para el público de la radiación que emitía su cuerpo y que le causó la muerte.

Tumbas de Pierre y Marie Curie
Tras pasar estos 4 días en París, mientras viajaba de vuelta a Alicante, reflexionaba sobre cómo las historias condicionan nuestra forma de viajar. ¿Viajamos para descubrir… o para confirmar lo que ya hemos visto? Muchas de nuestras decisiones — qué ver, por dónde pasear, dónde parar a hacer fotos — están, sin darnos cuenta, influenciadas por esas imágenes previas.
Otras de las localizaciones que aparecen en Emily in Parislas puedes localizar en el mapa y son:
- Los Jardines de Luxemburgo donde practica footing o el Jardín de las Tullerías donde pasea en muchos momentos
- Le jardin de Verre un hotel con un bar que se encuentra en el Barrio Latino
- En los Jardines del Palacio Real es donde conoce a Mindy
- Su trabajo está en la Place de Valois, muy cerquita del Museo del Louvre
- Otra plaza famosa que aparece en la serie es la Place Vendome
- El Bistrot Valois y el Grand Hotel du Palais Royal donde come con sus compañeros en múltiples ocasiones
- En diversos episodios de la serie aparecen cafés como Les Deux Magots o el Café de Flore
- L’Atelier des Lumières y el Musée des Arts Forains son espacios museísticos muy especiales que nos evocan el circo y el arte
- Y si te gusta el arte mo dejes de visitar las exposiciones del impresionante edificio de la Fundación Louis Vuitton
- Puedes merendar o cenar en la Creperie Lulu la Nantaise
- El Trocadero junto a la Torre Eiffel y el Café de l’Homme con sus increíbles vistas sobre esta zona de la ciudad
- Diversos puentes surgen en la serie como por ejemplo el Pont Neuf y el puente de Alexandre III donde está el bistrot del mismo nombre
- SI quieres disfrutar de un espectáculo de cabaret reserva tu mesa en el Crazy Horse donde actúa Mindy o la Nouvelle Eve
- Si paseas por Montmartre puedes visitar la Maison Rose, el restaurante que acogió a grandes artistas de París, no dejes de admirar las vistas desde la escalinata del Sacré-Coeur y puedes comer en el bistró Le Rendez-Vous des Amis muy cerquita de allí.
- Otros enclaves recurrentes en la serie son los paseos junto al río Sena y la catedral de Notre Dame de Paris
- Y, finalmente, no olvides ir de compras por la Rue de Rivoli.

En la Maison Rose hay un restaurante que aparece en Emily in Paris

Descarga aquí la guía de «Emily in Paris»
París es una de esas ciudades que creemos conocer antes incluso de haber puesto un pie en ella. La hemos visto en películas, leído en libros, imaginado en fotografías… y, más recientemente, redescubierto a través de series como Emily in Paris. Sin embargo, viajar es una experiencia propia, personal e intransferible, si viajamos conscientemente será un momento único y especial para cada uno de vosotros.
En este viaje descubrimos otra cara de la ciudad, más silenciosa y profunda. Una que no siempre aparece en Instagram. Una que habla de historia, ciencia y personas que realmente cambiaron el mundo, como Marie Skłodowska-Curie.

Paseando junto a la Universidad de la Sorbona
Mientras algunos hacían cola para fotografiarse en la puerta “de Emily”, otros caminaban sin saber que estaban pasando junto a uno de los lugares más importantes de la historia de la ciencia, pero también, unos cuantos seguían los pasos de Marie, de Pier y de su familia.
No se trata de elegir entre una cosa u otra. Se trata de ser conscientes. Porque viajar también puede ser eso: ampliar la mirada.
Si quieres mas ideas para planificar tus viajes, lee estos artículos y déjanos tus propuestas y comentarios para mejorarlos:

Tengo un ilusionante sentido de la vida. Estoy convencida de que las personas podemos cambiar el mundo trabajando personal y localmente a través de proyecto colaborativos. Me gusta compartir con mi familia experiencias motivadoras y enriquecedoras. Y difundir algunas de ellas en este blog sobre «nuestro viaje por la vida».
















Comentarios recientes