En nuestro viaje por de verano de 2018 tuvimos la oportunidad de pasar muchos días en Suiza. Intentamos que fuesen unos días relajados en los que hacer actividades diversas pero también tener tiempo para estar en la casa que nos habían dejado. Siempre en nuestras vacaciones – aunque no es sencillo – organizamos la agenda para tener algunos días para el juego, el descanso, la lectura, los baños en la piscina o en la playa. Desde nuestra casa en Saillon (cerca de la frontera con Francia) planeamos pasar una jornada en Gruyères que distaba 95 km.

Jardines del castillo de Gruyères

Gruyères es conocida por su famoso queso. En Suiza y Francia hay muchos lugares en los que visitar fábricas de queso pero, sin duda, Gruyères es uno de los pueblos más famosos. Además, es un pueblo muy bonito, con una bonita muralla y un entramado de calles muy lindas que en verano lucen sus mejores galas pues se llenan de flores y banderas.

Zona de acceso a la Maison du Gruyère

¿Cómo llegar a Gruyères?

Nosotros nos desplazábamos en nuestro coche así que fue muy sencillo. Sólo debes tener en cuenta que en Suiza hay que comprar el sello que permite circular por las autopistas que son de libre acceso. En cualquier oficina de correos o en las gasolineras podéis comprar esta pegatina al cruzar la frontera. Permite circular durante todo el año natural y hay que pegarla en el cristal frontal del coche. ¿Es imprescindible? No, pero si quieres moverte por Suiza solo por sus carreteras secundarias… agárrete que viene curvas.

Todo está accesible a pie y se puede caminar con cochecito si vaís con niños pequeños pero las calles del pueblo están adoquinadas o empedradas. Están prohíbidos los coches en el interior del recinto amurallado por lo que hay que aparcar en las zonas habilitadas. Nosotros aparcamos junto a la fábrica de queso que íbamos a visitar y después nos desplazamos hasta el pueblo por la zona peatonal. También hay un aparcamiento en la Rue de la Cité.

Por otra parte, se puede llegar en transporte público que en Suiza funciona de maravilla. La mejor opción, el tren. Se puede llegar a la estación de tren de Gruyères y hay mucho servicio. Si queréis viajar por Suiza en tren os convien comprar el Swiss Travel Pass. Os puede parecer caro ¡todo es caro en Suiza! Pero tened en cuenta que incluye viajes ilimitados en transporte público y acceso a muchos museos (con descuento o gratuidades). No dudéis en investigar, existen muchas opciones: Swiss Travel Pass FlexFamily Card por ejemplo.

Vistas desde el castillo de Gruyères

¿Qué hacer en Gruyéres?

Debéis tener en cuenta que Gruyères es un pueblo muy turístico así que váis a encontrar mucha gente, especialmente en verano. De todos modos, no os penséis que el pueblo está abarrotado. En absoluto. Gruyères es un pueblito medieval que ha conservado su encanto y que se encuentra en un lugar ideal para visitar otros valles cercanos, menos conocidos y que guardan todo el sabor del mundo rural suizo.

Paseando por la plaza de Gruyères donde están los restaurentes

Básicamente hay dos cosas que hacer en Gruyères: visitar su castillo y su fábrica de queso. Os aconsejamos comprar la entrada combinada (cuesta unos 15€, los niños hasta 12 años no pagan y hay entradas para familias con niños mayores). Aseguraos bien de la hora en la que se hacen las demostraciones en directo para conocer el proceso de fabricación del queso. Cuando nosotros fuimos, el horario no se ajustaba al indicado en la página web. Es por ello que merece la pena ir primero a la fábrica, consultar los horarios y, en función de eso organizar la visita al pueblo y el castillo. Nosotros optamos por visitar primero el pueblo y el castillo.

Olores, sabores y todo lo que la leche conserva del modo de vida de las vacas

Recorriendo la exposición del museo

La Maison du Gruyere

Esta famosa fábrica de queso es toda una atracción turística. En su página web podéis conocer todos los detalles sobre su historia. Al llegar, unas señoras “muy suizas” ataviadas con típicos vestidos tradicionales os atenderán. La entrada incluye la audioguía que os explicará toda la información del recorrido por la exposición. Además, os regalarán una muestra de quesos gruyère de diversa curación para poder saboerearlos durante la visita. La narradora del audio es una simpática vaca que os irá contando cómo viven las vacas en Suiza, cómo afectan diversos factores a la producción de leche y cómo se fabrica el queso.

La lenche llena los tanques y se deja el tiempo suficiente para que se forme el cuajo

Momento en el que el operario filtra el cuajo y prepara los quesos en Gruyères

La visita es muy entretenida y, finalmente, se llega a una zona donde los visitantes podemos ver a los operarios extraer el cuajo de la leche para producir los quesos gruyère que después se tendrán que estacionar durante meses para conseguir el curado deseado. El contenido de una cuba de 4.800 L de leche se utiliza para fabricar 12 quesos, es decir, hacen falta 400 litros de leche para hacer un queso gruyère. Esta fábrica utiliza al año 6 millones de litros de leche suministrada por 30 ganaderos. Esto permite fabricar unos 7.000 quesos al año y cada queso pesa unos 35 kg. Tras el filtrado, el líquido obtenido se aprovecha para hacer otros productos lácteos.

Detalle de los paneles informativos en el museo del queso

En la fabrica de queso de Gruyères

El castillo de Gruyères

Desde la Maison du Gruyère se puede ir hasta la ciudad medieval de Gruyères en un agradable paseo. Poco más de 1 km separan la fábrica del castillo. El camino peatonal sube por el Chemin du Bourgo y la Route de la Cité hasta la puerta que pasa la muralla. Allí, junto a la escultura de una pastorcita, se inicia la visita a esta villa tan bonita.

Escultura a la pastora en la puerta de acceso a la ciudad medieval

Gruyères es una bonita ciudad muy turística donde vaís a poder comprar todos los típicos recuerdos del país y, especialmente, aquellos vinculados al queso. La ciudad huele a queso. En los restaurantes se sirven menús con platos inspirados en el queso gruyère y, obviamente, que incluyen este ingrediente en su elaboración. Recorrimos la ciudad bordeando su muralla, paseamos por sus callejuelas y subimo al castillo.

Siguiendo la ruta de los lugares TOP en Suiza: Switzerland Grand Tour

El castillo de Gruyères data del siglo XIII y puede visitarse previo pago de la entrada. El recorrido se completa con un vídeo muy interesante que narra la historia del castillo y de la ciudad. El narrador, un divertido cuentista, nos relata todas las aventuras y desventuras de los pobladores de esta región. El recorrido permite conocer las antiguas estancias del viejo castillo y conocer diversos detalles. No es un castillo muy grande y el recorrido no es muy largo. Las vistas del pueblo y de los jardines son muy bonitas.

Visitando el interior del castillo de Gruyères

Las vidrieras de estos castillos son preciosas

Otros planes en Gruyères y alrededores

Además podéis optar por visitar la Chocolatería Tradicional de Gruyères o el excéntrico bar HR Giger y su museo. La obra del artista H.R. Giger, de origen suizo, se muestra aquí. Es realmente una propuesta muy alternativa e innovadora pero a nosotros no nos atraía en exceso y, por este motivo, preferimos ir a recorrer los valles cercanos y disfrutar de la naturaleza en el Parque Regional de Gruyère Pays d’Enhaut. En nuestras vacaciones por Suiza recorrimos muchos kilómetros y, sin duda, estos valles fueron los que más nos recordaron a la imagen “auténtica de Suiza”.

Detalle de las casas de Rougemont

Paseando por los pueblos del Parque Regional de Gruyère Pays d’Enhaut

Recorrimos las sinuosas carreteras y nos detuvimos en pueblos como Rougemont y Chateau d’Oex. Las enormes casa de madera tallada adornadas con geranios de vivos colores parecían palacios. Sus calles casi desiertas eran todo un contraste respecto a Gruyères. Las iglesias con sus cuidados cementerios, las increíbles vistas de las cimas alpinas… Todo era perfecto. Estos pueblos diseminados y las pequeñas granjas encaramadas a las laderas eran la imagen que nuestras ilusiones querían ver y allí la encontramos.

Iglesia y cementerio de Rougemont

Más que casas parecían palacios de madera tallada

Más al norte de Gruyères, a sólo 6 km de distancia, está Broc. Este pueblo es conocido, entre otras cosas, por su famoso museo del chocolate: Maison Caillier. Si sois amantes del chocolate, la degustación que se ofrece en la visita a este museo… os dejará mudos!!!

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Recuerda que si viajas a Suiza es necesario tener muy en cuenta los horarios de cierre y apertura de los sitios que quieras visitar: suelen cerrar bastante temprano. Y, para terminar este artículo sobre nuestra visita a Gruyères recuerda que en Suiza, la mayor parte de atracciones, museos y transportes tienen descuentos especiales todos los días a partir de las 3 y media de la tarde. ¡Tenlo en cuenta para ahorrar un poco de dinerillo!

A las afueras de la Maison du Gruyère hay una zona de picnic y juegos infantiles

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