Al oeste de Irlanda, en el condado de Clare, se encuentran los acantilados de Moher, uno de los lugares más visitados de la isla junto a la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte. Durante nuestra estancia de 4 semanas en Irlanda pasamos 12 días alojados en Ennis gracias a un intercambio de casa y, obviamente, no pudimos faltar a nuestra cita con este emplazamiento natural único. 

Los acantilados de Moher se encuentran junto a la pequeña población pesquera de Doolin, en la provincia de Munster. Orientados hacia el oeste, sobre la costa occidental de Irlanda, sufren el envite del océano Atlántico que los ha moldeado durante milenios. 

Formaciones geológicas del Burren al norte de Doolin

Los acantilados de Moher forman parte de la reserva natural del Burren. El Burren – Burren UNESCO Geopark – es una formación geológica de origen calizo con un peculiar aspecto pedregoso de grandes losas quebradas en cuyas estrías crecen la hierba y las flores. Caminar por el Burren es como caminar por encima de una bandeja de milhojas de crema. Burren significa «lugar pedregoso», mide 300 kilómetros cuadrados y sus losas de origen kárstico guardan en su cuyo interior un paisaje espectacular y únicamente accesible a los amantes de la espeleología. 

Aunque el principal motivo para venir a este lugar son las increíbles vistas, la altura y la extensión de los acantilados, no debéis olvidar que este lugar es sobre todo importante por su valor ecológico como lugar de anidamiento de miles de aves marinas y aves migratorias

El municipio de Doolin es un pequeño pueblo que desde hace décadas sirve además de centro de visitas para ver los acantilados. Apenas son unas cuantas casas y 3 pubs pero en verano especialmente recibe miles de visitantes. No es el único punto de visita para ver los acantilados.  En este artículo te daremos todos los detalles para planificar tu visita. 

10 curiosidades sobre los acantilados de Moher

1. El nombre de estos acantilados viene del antiguo Fuerte Mothar que fue derruido durante las guerras napoleónicas. En gaélico, Aillte an Mhothair, quiere decir «acantilados donde está la ruina» haciendo referencia a aquel fuerte ya desaparecido.

2. Donde estuvo aquel fuerte, hoy se levanta la Torre O’Brien. Está situada cerca del centro de visitantes y nos indica aproximadamente el punto intermedio del sendero que recorre los acantilados.  Es una torre circular y fue construida por Sir Cornellius O’Brien en 1835 como mirador.  Mide 88 metros de altura y está hecha de limonita. 

3. Los acantilados tienen una elevación mínima de 120 m en la zona sur y alcanzan hasta 214 metros sobre el nivel del océano Atlántico. 

4. La extensión de los acantilados es de unos 12 km medidos desde el extremo Hag’s Head situado en el sur hasta el inicio del sendero junto a la localidad de Doolin en Burren Way (mira aquí la ubicación) en el extremo norte. 

5. Frente a los acantilados podrás ver las Islas Arán que también forman parte del paisaje natural del Burren y a las que se puede ir navegando desde Doolin y otros puertos de la bahía de Galway

Sendero habilitado cerca de la torre O’Brien

6. El estudio de su geología nos informa de que estos acantilados tienen 300 millones de años y son las formaciones rocosas más antiguas del país. Durante el Carbonífero, aquí debió haber un enorme delta de un gran río que fue depositando los materiales finos que compactados hoy forman los estratos de los acantilados. 

7. Estas capas de sedimentos esconden muchos fósiles que nos han ayudado a datar y conocer la historia de nuestro planeta durante todo ese periodo de tiempo. Toda esta región fue declara como Geoparque de especial protección por la UNESCO en 2011. 

8. Los acantilados son una reserva Zona de Especial Protección Para las Aves (ZEPA, 1986) y Refugio de Fauna (1988). Durante la primavera y hasta mediados de verano, miles de aves de varias decenas de especies anidan aquí. Aunque la mayoría anidan en los acantilados, hay que ser especialmente cuidadosos durante nuestra visita desde finales del mes de marzo al mes de julio. En el islote Goat Island se forma una colonia de Frailecillos del Atlántico durante estos meses. 

9. En primavera es posible avistar en el mar tiburones ballena, tiburones peregrinos, otros muchos peces y también delfines. Especialmente en esta época del año en el que las corrientes marinas aportan gran cantidad de nutrientes que atraen a mucha fauna marina. 

10. Hay un sendero que recorre todos los acantilados y al que se puede acceder desde diversos lugares. Los 2-3 km situados junto a centro de visitantes están muy bien acondicionados para garantizar la seguridad de los visitantes. El resto no tiene ningún tipo de sistema de protección pero se pueden transitar sin problemas pero siempre extremando la precaución. 

Vista de los acantilados desde le norte

Consejos prácticos para visitar los acantilados de Moher

El sendero que recorre los acantilados de Moher es un camino abierto al público al que se puede acceder por diversos lugares. Por este motivo, puedes planificar tu visita de diversas maneras en función de si deseas caminar un trecho más o menos largo y también, si te apetece o no ver la exposición del Centro de Visitantes. 

Es muy importante que consultes la previsión meteorológica para elegir, si puedes, el día de tu visita. Esta zona suele estar azotada por fuertes vientos del Atlántico, la niebla y lluvia son habituales. Esto limita mucho la visibilidad. Es por ello que puede no merecer la pena ir si hace muy mal día. Consulta en la página web oficial la previsión climática y atiende a sus recomendaciones. 

La mejor hora para visitar los acantilados es desde el mediodçia al atardecer. En verano, los días en Irlanda son muy largos y esto es una gran ventaja para los viajeros porque el día da mucho de sí y se pueden hacer muchas cosas. Especialmente en verano cuando acuden muchos visitantes a los acantilados, es muchísimo mejor ir a partir de las 6 de la tarde. A esa hora ya no hay autobuses de las agencias de viaje y muchos visitantes ya se han ido pensando en la hora de la cena. 

A partir de las 6 de la tarde en los días soleados la luz es perfecta para observar estas elevadas paredes de tonos oscuros, los prados verdes que brillan en la parte superior y cómo el océano azul bate con sus olas. Hay pocos caminantes y podrás pasear sin problemas por el sendero. 

Acceso por el Centro de Visitantes

El centro de visitantes está aquí y junto a él hay un amplio aparcamiento para coches (ubicación). El aparcamiento no se paga por coche sino por el número de personas que van en el vehículo. Los adultos y niños a partir de 13 años pagan entrada (10 €/persona y 7 € si reservas online). Consulta aquí las tarifas. Si reservas online, al llegar a la taquilla del aparcamiento te pedirán el número de la reserva que te habrán enviado por correo electrónico. Nosotros hicimos la reserva 10 minutos antes de llegar al aparcamiento cuando íbamos de camino. 

El centro de visitantes está situado en la parte central de los acantilados, muy cerca de la Torre O’Brien. Cuando sales del aparcamiento y te diriges al museo, en ningún momento nadie te va a pedir que muestres los tickets. Debes llevarlos encima y ya está. Es decir, si no aparcas allí el coche y llegas andando, nadie va a controlar si has pagado o no (al menos si visitas los acantilados a partir de las 6 de la tarde). A nosotros nos pareció más una buena medida para controlar el número de vehículos que otra cosa. Pero recuerda, está totalmente prohibido aparcar en la carretera que es muy estrecha y puede resultar peligroso. 

El centro de visitantes tiene un pequeño museo muy interesante que te explica la importancia de este lugar desde un punto de vista geológico y biológico. Hay una sala de audiovisuales y una cafetería. Además hay baños y tiendas de recuerdos. 

Desde el centro de visitantes, sale el sendero totalmente habilitado para caminar con seguridad. Hay varios miradores y diversos lugares donde admirar los acantilados. La mejor vista del Goat Isla la tendrás desde el mirador sur si recorres los acantilados al atardecer. A partir de cierto punto, unas indicaciones señalan donde termina la zona de especial protección para el paseante pero puedes seguir caminando libremente si lo deseas. 

Acceso desde Doolin

Doolin es conocido por ser el lugar de inicio del recorrido por los acantilados de Moher situado más al norte. También es el puerto desde el que salen los barcos para las islas Aran y para recorrer los acantilados desde el mar. 

Desde el pueblo de Doolin también se puede tomar el sendero que recorre los acantilados subiendo por el Burren Way. Desde este camino podréis admirar Doonagore Castle o desviarnos un poquito para acercaros hasta él subiendo la empinada y estrecha carretera. De nuevo en el camino podéis recorrer el sendero hasta el centro de visitantes que dista unos 6 kilómetros. Todo el camino es espectacular y podéis decidir cuando regresar. 

Acceso desde Liscannor

Desde el municipio de Liscannor podrás recorrer la zona sur de los acantilados que suele estar menos transitada y, además puedes acceder sin pagar. Puedes aparcar tu coche cerca del campo de fútbol Liscannor GAA o bien en el aparcamiento del Liscannor Walk (3€) junto al Cliffs of Moher Liscannor Walk y caminar hasta la torre de Hag’s Head que está a menos de 2 km. Desde allí puedes tomar el sendero que recorre los acantilados en dirección norte admirando las maravillosas vistas. La distancia hasta el centro de visitantes hay unos 5 kilómetros de recorrido. 

Recuerda que la mayor parte de este tramo no está protegida y hay que caminar con precaución sin acercarse mucho al borde de los acantilados. Nunca hay que confiarse, los materiales son blandos, están húmedos y pueden fracturarse y ser resbaladizos. En tu paseo podrás disfrutar de los campos donde pastan y pacen las vacas y del majestuoso paisaje. 

Tour en barco para ver los acantilados de Moher desde el mar

Esta opción es muy atractiva y a nosotros nos encantó. Hay varias empresas que ofrecen este servicio y puede combinarse con la navegación a las islas Aran. Aunque merece la pena reservar con antelación, os aconsejamos no hacerlo hasta 24-48 horas antes del día que queráis ir para poder saber el estado del mar. Si hace mucho viento o hay fuerte oleaje no creemos que sea recomendable. Nosotros esperamos a conocer el estado del mar para decidir si íbamos a ir a las islas Aran y a ver los acantilados. Creemos que fue una decisión acertada,  lo disfrutamos un montón porque el día era amable. No hay que bromear con el océano Atlántico. 

Vista de los acantilados desde el barco

Los barcos salen desde el puerto de Doolin donde hay un aparcamiento gratuito para los clientes y también podéis aparcar junto a la oficina de turismo de Doolin e ir caminando. En este lugar hay varios pubs, restaurantes y tiendas de recuerdos. Nuevamente es mucho mejor hacer la navegación por la tarde para tener mejor luz para ver los acantilados. 

Dónde alojarse en Doolin para visitar los acantilados de Moher

Junto a los acantilados hay muchos alojamientos, lodges y Bed & Breakfast pero hay que reservar con bastante antelación porque hay mucha demanda. Además, en Doolin hay dos campings y zonas de caravaning

  • Nagles Camping & Caravan Park: junto al puerto
  • O’Connor’s Riverside Camping & Caravan Park: en la localidad de Doolin

Recuerda, puedes suscribirte a nuestro blog y también vernos en

Y si te gusta, comparte y así nos ayudas a difundir esta información.

Pin It on Pinterest

Share This