MENDOZA: UNA ESCAPADA A ARGENTINA

MENDOZA: UNA ESCAPADA A ARGENTINA

Nos hemos venido a la Argentina a pasar una semana con el fin de poder renovar nuestro permiso de estancia en Chile. Sin embargo, en el momento de preparar esta escapada hemos descubierto que esta ciudad ofrece muchas cosas interesantes. Son destacables sus valles vinícolas y el ascenso a los Andes.



Llegamos anoche tras un viaje agotador. Habíamos programado 7 horas de traslado (incluyendo 2 de parada en la aduana) pero todo se alargó bastante más porque los chilenos están renovando su tramo hasta el Paso de los Libertadores y debimos esperar un par de horas más… Menos mal que Ernest y Ferran dormían. Se hizo de noche y no pudimos disfrutar de las espectaculares vistas así que debemos esperar a nuestro regreso que será el viernes que viene. A pesar de ello fue increible «escalar» por aquella carretera en medio de una serpiente de luces que zigzagueaban curva tras curva hasta alcanzar la cumbre a más de 3150 metros. Sólo hay un carril disponible y yo no podía evitar en el descenso que nos espera a la vuelta. El cielo estaba increible, maravillosamente lleno de estrellas.

Ahora estamos en Mendoza, todos durmiendo y yo dándole vueltas a la cabeza para decidir cómo aprovechar estos días. Pau y yo estamos un poco en «stand-by». Como de «vacaciones de Semana Santa» tras el agotador segundo trimestre en el instituto. Hemos pasado unos días caseros en Santiago y queremos arrancar de nuevo pero nos está resultado complicado. Además, se nos amontonan los problemas económicos ante la dificultad de disponer de nuestro dinero y eso hace que tampoco podamos actuar libremente. Realmente, este asunto está siendo el que más dificultades nos plantea en este viaje. ¡Menudo desastre de tarjetas de crédito! Estamos realmente bloqueados. Hoy iremos a cambiar nuestros últimos 100 euros en efectivo pues no hay manera de disponer de maá «plata»… Son los pequeños contratiempos del viaje… 

 Hemos encontrado un agradable lugar donde alojarnos en esta ciudad. Hace mucho calor aún y aquí tenemos un jardín maravilloso lleno de flores y de hamacas, así pues… qué más puedo pedir cuando sé que allá se terminan las vacaciones…???



EL CALAFATE: LA CIUDAD QUE VIVE DEL PERITO MORENO

EL CALAFATE: LA CIUDAD QUE VIVE DEL PERITO MORENO

Llaman calafate al fruto de un arbusto espinoso (Berberis heterophylla) que se encuentra en la Patagonia y también en Tierra de Fuego. Llamaron El Calafate a una fonda de carretera que había junto al lago Argentino de camino a algunas de las estancias ovejeras que aquí se fundaron a principios de siglo con el auge del comercio lanar. Como en otros lugares, esto supuso la desaparición de los antiguos moradores de estas tierras esteparias: los Aonikenk. Luego llegó la crisis y poco después aparecieron los turistas. Hoy, El Calafate es un pueblo en medio de la nada que maneja mucho dinero, que le sobra el dinero, que vive -como nos dijo un taxista- de explotar al turista, no el turismo. 

Cuando viajas hasta aquí vienes a ver el glaciar. En tu subconsciente imaginas que llegarás a un lugar montañoso pero a medida que sobrevuelas la Patagonia descubres que era un error. El vuelo desde Ushuaia es una gran lección de geografía y un regalo para los amantes de la geología. Puedes comprobar cómo se extienden los pliegues montañosos andinos de este a oeste dejando pasar entre ellos los tan conocidos canales Beagle y Magallanes. A veces, el hundimiento del valle ha sido insuficiente y entonces observas grandes lagos, como el Fagnano (Khami) que siguen la misma orientación. 


Rápidamente aparece la planicie patagónica, recibe tan escasas lluvias que apenas tiene vegetación frondosa. Miles de kilómetros de gran aridez y mucho frío, con vegetación arbustiva adaptada a estas condiciones extremas y las arterias de agua que recorren el territorio hacia el este debido a la inclinación del continente por efecto del elevamiento que ejerce al oeste el límite entre las placas pacífica y americana. Al ir volando puedes comprobar que todos los ríos presentan un reducido caudal respecto al que tuvieron antaño, en muchos casos están secos o se observan las marcas de los antiguos meandros. Puedes pensar que estás sobrevolando Marte, éstas imágenes son similares a las que nos envían los satélites desde el planeta rojo. 

Aterrizamos a 23 km del casco urbano y disfrutamos con el traslado hasta nuestro hostal a través de los campos que nos recuerdan a nuestro Monnegre o a las montañas almerienses. Si algo me enseñaron en la universidad fue, sin duda, a aprender a valorar este paisaje. Además aquí tienen, en lugar de nuestro mediterráneo, el enorme lago Argentino de color azul turquesa. Por desgracia, no vamos a tener tiempo, pero la región de Santa Cruz merece una visita sin prisas. Yo me quedo con ganas de ver, especialmente, los grandes troncos fósiles de los árboles que hace miles de años creaban aqui inmensos bosques y las preciosas pinturas rupestres de manos y animales. 

 

En esta ciudad, sus 8.000 habitantes «reales» pueden disfrutar de la mejor calidad de vida que hemos visto hasta el momento. Por supuesto que hay gente que sigue teniendo muchas necesidades, pero es evidente que el municipio dispone de más dinero del habitual. Parques para niños de gran calidad, casas unifamiliares construidas con buenos materiales, calles asfaltadas y arboladas, jardines bien cuidados y, para el turista, comercios de última moda y restaurantes de la mejor calidad. Un helado del menor tamaño nos costó 28 pesos, unos 4 euros… El resto, lo podéis imaginar, nosotros nos hemos limitado a mirar. Nos hemos sentido como en Las Vegas de la Patagonia pero en chiquitín. Respecto a nuestra guía de viaje, todos los precios se han triplicado. El viajero debe tenerlo en cuenta. Nos parece que aquí viven de asegurarse un plan de pensiones. Cada temporada los precios aumentan descomunalmente. Pronto vendrá el frío, nevará, muchos cerraran el chiringuito y se irán a otro lugar hasta el verano próximo. Mientras tanto, el glaciar continuará recargando su gran lengua de hielo y, mientras el cambio climático lo permita, los turistas seguirán viniendo. Vendrán y pasarán por caja.



GLACIAR PERITO MORENO: LA CATEDRAL DE HIELO

GLACIAR PERITO MORENO: LA CATEDRAL DE HIELO

¡Cómo describir la escultura de hielo que hemos visto hoy! Hoy es uno de esos días en los que me siento incapaz de escribir para calificar adecuadamente las imágenes que hemos tenido ante nuestros ojos. Debería ser poetisa, artista… para encontrar el modo de hacerlo… Pero, sinceramente, creo que no es posible, la naturaleza supera cualquier descripción en un lugar como éste. Aquí te sientes atrapado por sus brazos, sus brazos de hielo; por su luz, su luz de tonos azulados en toda esa gama del espectro; su aliento, el viento, fresco y limpio; su voz, los golpes del cristal agua cuando violentamente se resquebraja y cae sobre el lago que poco a poco la ha ido debilitado. Hoy hemos visitado el Parque Nacional Perito Moreno.

Marcamos esta etapa en nuestro viaje como un desvío en nuestra ruta De Tierra de Fuego a las Galápagos. Recuerdo cuando le expliqué a una amiga nuestra ruta y le comenté que venir hasta aquí no estaba incluido en él, nos parecía un exceso presupuestario… Pero ella espontáneamente me dijo: «¿irás al Perito, no?». Y cómo pasar por alto su recomendación, tan natural, tan obvia era esta visita. Y así pasó a formar parte del periplo de «nosaltres4viatgem».
Ayer alquilamos un coche, un «todoterreno» como dice Ernest. En realidad, un «cuatrolatas», es decir, lo más barato que pudimos encontrar. Temprano hemos salido en dirección a los helados montes andinos que divisábamos al oeste. Durante 50 km hemos recorrido la estepa patagónica y después de otros 30 km por bosque que ya empezaban a otoñar, hemos divisado el gran río de hielo… 
Para llegar al glaciar hay que pasar el control de acceso del Parque Nacional Perito Moreno y pagar la tasa establecida. La carretera hasta el «balcón natural» desde el cual disfrutar del glaciar bordea la Península Magallanes que está rodeada por uno de los brazos del enorme Lago Argentino. Es curioso porque esta península no forma parte del Parque Nacional Los Glaciares, excepto el estrecho tramo por el que pasa la carretera y es por ello que hay que pagar la elevada tasa, sobre todo si eres extranjero (330 pesos argentinos en efectivo). 

En este país saben sacarle provecho a sus atracciones turísticas. No voy a contaros ahora el montaje que hay aquí con las visitas al glaciar, es realmente impresionante. Agencias, autobuses, guías, excursiones de todo tipo… En fin, todo un negocio del que es imposible salir. Pero el glaciar vale la pena y hay que aprovechar la oportunidad. Porque hay otros glaciares pero éste, además de ser precioso, es tan accesible que cualquiera (con el dinero necesario) puede llegar hasta él fácilmente. Desde la distancia ya se divisaba el gran río de hielo. 

Nos hemos acercado poco a poco y nos emocionábamos por momentos. Los niños miraban alucinados y nosotros sobrecogidos por esa inmensidad. A nuestra llegada casi no había nadie y hemos podido disfrutar del espectáculo con serenidad y calma. Hace falta esa calma para mirar, observar la majestuosidad de la gran lengua de hielo azul. Con todo el respeto a la Señora Antártida y al Señor Ártico sé que no podré volver a ver un mundo de hielo más impresionante que éste. Son 15 km de lengua glaciar sobre la cual se vislumbran los glaciares que la generan. El frente mide 5 km de ancho, 50-60 metros de alto -90 metros más sumergidos- y avanza unos 2 metros al día, es decir, se rompe en bloques de hielo de enormes dimensiones. Estamos a 50º latitud Sur, por ello, sólo a 1000 metros de altitud se pueden conservar estos glaciares. 

Los paseantes conversan pero se crean silencios entre nosotros ante la expectación de escuchar como se agrieta el hielo y como cae bruscamente sobre el agua del lago. ¿Qué edad tendrán estos hielos? ¿Cuánto tiempo hace que se acumularon allá en las montañas? No puedes dejar de mirarle. Cada cambio de luz, cada perspectiva, cada grieta es una obra de arte. Hemos caminado durante casi cuatro horas, almorzado y comido allí, bien abrigados. 

Ferran ha dormido su siesta y Ernest miraba fascinado esperando impaciente una nueva caída de un fragmento. Un fuerte chasquido avisa de que algo está pasando en la pared del helado acantilado azul. Después oyes el sonido violento del agua que ha recibido el témpano de hielo y, si tus oídos te dirigen adecuadamente hacia el lugar, logras ver aún una parte del hielo cayendo. El sonido llega retardado por ello es difícil ver el proceso completo. Pero para los pacientes observadores, siempre hay recompensa. 
Los niños se han portado estupendamente. Hay que subir y bajar infinitas escaleras si quieres disfrutar del lugar en su totalidad. La mayor parte de los visitantes se quedan en los miradores superiores. Ernest y Ferran han caminado como unos campeones: con sus 4 y 2 añitos casi no han parado en toda la jornada. 

¿Lo mejor? Los colores y las texturas del glaciar. No, realemnte lo mejor haber podido disfrutarlo sin prisa con mi familia, con nuestros niños. Hay muchas otras opciones, cruceros increíbles, trekking en el hielo… Nosotros no nos lo podíamos permitir pero creo que no ha sido necesario nada más. Una vez más nuestro planeta nos regala la oportunidad de quererle y valorarle en toda su magnificencia pero sin olvidar el valor de una pequeña brizna de hierba. SIn duda este glaciar, es una auténtica catedral de hielo.

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS

Viajeros de confianza que nos ayudan a viajar

El Perito Moreno es uno de los lugares más increíbles que hemos visitado. Un monumento natural que está en grave peligro de desaparición por el calentamiento global. No olvides ser un viajero responsable. Si te interesa, puedes conocer todo el detalle de nuestro viaje De Tierra de Fuego a las Galápagos aquí. Recuerda, puedes suscribirte a nuestro blog y también podemos vernos en FACEBOOK, PINTERESTYOUTUBE y en INSTAGRAM.

 

USHUAIA:EL COMIENZO DE TODO ES EL FIN DEL MUNDO

USHUAIA:EL COMIENZO DE TODO ES EL FIN DEL MUNDO

Hasta aquí también han llegado los sones del Carnaval. Es una fiesta sencilla en la que no participa mucha gente pero que sirve para descubrir, entre otras cosas, a la gente que vive en Ushuaia, sus orígenes, de dónde deben venir… Es toda una experiencia ver cómo los seres humanos adaptamos las fiestas que vienen de fuera a nuestra propia cultura, a los matices que aporta nuestra propia vida y nuestras tradiciones.

Viendo bailar a la gente se observa cuan reciente ha sido la emigración, cuan diversas son las fisonomías de las personas: fueguinos, patagones, andinos, europeos… Además se evidencia que la situación económica de la mayor parte de los residentes en Ushuaia es bastante humilde, los trajes manufacturados con cosas sencillas, la poca inversión en el montaje… Eso sí, no les falta la energía y las ganas de bailar que podemos encontrar en cualquier amante del Carnaval.

En esta ciudad viven de estar «en el fin del mundo» (por eso en Puerto Williams dicen que están «más allá»), pero también, por todas partes hay carteles que intentan darle la vuelta a esta idea: ¿el fin del mundo? ¿el comienzo de todo? Es algo para reflexionar…



Cuando en la vida nos sentimos hundidos, destrozados, agotados, abandonados… nos parece «el fin del mundo» pero, pensémoslo bien, quizá sea «el comienzo de todo»… El momento para volver a empezar, con nuestro equipaje en la espalda, claro está, pero levantándonos e iniciando una nueva etapa, buscando la ilusión y la confianza que necesitamos para seguir caminando.


Hoy dejamos Ushuaia, esta ciudad que ha supuesto una etapa en nuestro viaje, ni el principio ni el fin, una etapa más – justamente ahora que hace un mes que salimos de casa. Un lugar que nos ha sorprendido, enclavado en un lugar majestuoso en el cual, las personas, aún deben trabajar mucho para mejorar sus existencia respetando a la naturaleza. Ójala sean capaces de escuchar los ecos de los Onas y los Yaganes, que aún están por todas partes, para cuidar este lugar que tomaron de ellos…

UN DÍA TRANQUILO: AEROCLUB DE USHUAIA Y PARQUE YATANA

UN DÍA TRANQUILO: AEROCLUB DE USHUAIA Y PARQUE YATANA

Hoy nos hemos levantado con el propósito de pasar un día tranquilo. Es necesario no ofrecer a los niños, ni a nosotros, demasiadas actividades para evitar convertir el viaje en un periplo agobiante y estresante. No es lo mismo salir de casa 15 días que hacerlo durante casi 6 meses. Es necesario medir nuestras fuerzas y valorar hasta dónde podemos y queremos llegar. ¿Cuánta gente regresa de un viaje estupendo necesitando unas vacaciones? Eso no puede pasarnos a nosotros… esto va para largo!!!

Junto al puerto de Ushuaia está la Laguna Encerrada. Hemos salido para hacer un paseo y almorzar frente al mar. Hemos llegado hasta el aeródromo de Ushuaia y nos han ofrecido entrar a ver los aviones ¡ha sido genial! Después hemos seguido paseando a la búsqueda de parques infantiles… otro de nuestros objetivos en este viaje… Los parques infantiles!!!

Recorriendo la ciudad hemos pasado frente al parque de bomberos de Ushuaia que, al ser sábado, estaba en plena efervescencia, con su plantilla de voluntarios al completo. Al vernos curiosear con los niños, uno de los bomberos se ha ofrecido a mostrarnos el parque y los camiones. Ernest y Ferran han disfrutado de lo lindo.

Poco después hemos llegado al PARQUE YATANA. Es un lugar especial: hace apenas cinco años era un basural, pero el interés y la dedicación de una familia ha permitido convertir este enclave urbano en un espacio en el que naturaleza y arte conviven de forma armoniosa y fructífera, al servicio de un proyecto educativo que pretende despertar en los más pequeños -y, si es posible, en los endurecidos e insensibles adultos- un sentimiento de respeto sacral y de amor hacia los bosques.

 

Allá, sentados junto a la réplica de un campamento yagán, en torno a un fuego extinto, y cerca de una simpática ballena que reposaba plácidamente sobre la hierba, entre los árboles, hemos disfrutado de una hora de ensueño, escuchando el rumor del viento y el canto de los pájaros, mientras nuestros pequeñuelos se entretenían pintando y colgando sus dibujos de los árboles. No hay muchos lugares como éste, en el mundo. Es más que un parque: es un refugio para la sensibilidad y el buen gusto. Pocas veces se hizo tanto con tan poco. Nosotros, al menos, hemos salido del recinto del parque resplandecientes… y con un cachito de este pequeño bosque en nuestros corazones.

Y para que veáis que no nos pasamos el día descubriendo lugares alucinantes…. al final del día hemos ido a hacer la compra al super. Esto también forma parte de nuestro viaje porque necesitamos ahorrar al máximo en la comida. Por el momento no hemos repetido el lujo de ir a un restaurante que nos dimos al llegar a Santiago. Es divertido lo de las tiendas de comestibles porque descubres cosas únicas y especiales de cada país. Por ejemplo, en Argentina hay toda una sección dedicada al mate. Diversos tipos, marcas, grado de amargura de las hojas… Una sorpresa, la marca de distribución de especias más extendida aquí se llama ALICANTE!!!!

Mientras estamos en el hostal, tranquilos me ha dado por pensar en cómo han cambiado las cosas en los albergues de mochileros después de estos seis años en los que yo no he pasado por ellos… Me ha llamado la atención que la mayor parte de los viajeros llevan ordenadores portátiles o tablets. Por supuesto que hay wiffi en todos los alojamientos . Y un pequeño detalle…. ahora yo soy de l@s viajer@s más mayores. Menos mal que sigue habiendo personas que me sacan 20 o 30 años y tambien siguen viajando y alojándose aquí ….

UN DÍA LLENO DE CONTRASTES: HARBERTON Y TOLHUIN

UN DÍA LLENO DE CONTRASTES: HARBERTON Y TOLHUIN

Como algunos sabréis si habéis consultado nuestra sección de libros, una de las primeras cosas que hicimos cuando empezamos a preparar este viaje fue leer el libro de Lucas Bridges «El ultimo confín de la tierra». Es un libro fantástico en el que su autor cuenta la vida de su padre. Realmente merece la pena indagar en ese hombre llamado así porque fue encontrado junto a un puente por su padre adoptivo en Inglaterra, su lugar de origen. Cómo llegó hasta aquí, cómo logró afianzar un profundo conocimiento de los indios yaganes y onas y cómo comenzó su residencia en la misión anglicana en Ushuaia y posterior creación de la Estancia Harberton. Son vidas increíbles, de verdad.

Hoy hemos visitado la casa donde residen aún el biznieto y la mujer de Thomas. El viaje hasta allí és agradabilísimo, a través de bosques, pasando junto a la costa donde los árboles se abanderan por efecto del viento omnipresente. El territorio actualmente es una reserva y trabajan como fundación. Reciben jóvenes estudiantes para hacer investigación sobre diversos temas relacionados con el espacio terrestre y litoral y gran parte de su sabiduría se va plasmado en el museo Acathasun sobre mamíferos marinos. Los ingresos que reciben de los turistas les permiten automantenarse desde que la caída en los precios de la lana les hizo abandonar la cría de ovejas.   

Hemos satisfecho así nuestra ilusión por poner los pies en aquellas tierras y saciar los ecos nostálgicos que el libro de Lucas Bridges nos despertó sobre la época de estos pioneros que amaron e hicieron suya esta tierra.   

Tras una comida frugal nos hemos metido en el coche. Los niños han hecho su trabajo: dormir la siesta. Nosotros hemos aprovechado para hacer kilómetros y llegar al Paso Garibaldi, que abrió la comunicación terrestre entre Ushuaia y el resto de Argentina  en 1956. Las vistas espectaculares del lago Escondido y el Lago Khami, hoy llamado Fagnano, eran magníficas.   

No penséis que su nombre se debe al célebre italiano. Estamos en tierra de los indios Onas y fue uno de ellos quien facilitó el camino para crear esta carretera…   

Nota de la Wikipedia: Desde los primeros orígenes de las ciudades de Ushuaia y Río Grande, el anhelo de unirlas mediante una carretera chocaba con el grave reto de cómo lograr atravesar la cordillera de los Andes, pues se partía en ambos puntos desde el nivel del mar. Era clave el prospectar intensamente el cordón andino para intentar encontrar un paso natural, hasta ese momento desconocido. Finalmente, en el verano de 1935/36, el Sobrestante Luis Garibaldi Honte, partiendo desde lago Escondido, logró dar con el lugar ideal para ejecutar la abertura de la primera huella. Este empleado de vialidad era de la parcialidad manekenk de los selknam, siendo su nombre aborigen: Paka. Quedó huérfano de padre, al que dieron muerte buscadores de oro, siendo luego criado por su madre, llamada Honte, y su abuela; precisamente esta última fue quién le hizo referencia de la existencia de un paso que usaban los manekenk para cruzar la cordillera. El nombre no hace referencia al prócer italiano Giuseppe Garibaldi, sino que fue impuesto por el sacerdote italiano José Stroppa, quien al emplearlo cuando contaba con 11 años, le reclamaba que llevara el agua a la cocina: «gare balde e tráiga l’ acqua». «Gare balde» se transformó en «Garibaldi»; el mismo Luis Garibaldi ha reconocido la anécdota como válida. Fue candidato a concejal por la Unión Cívica Radical en 1963. Murió en 1981 en la ciudad de Río Grande.

 El lago Khami era el centro del territorio de los indios Selknam, llamados Ona por los Yaganes. El pasaje que podéis leer en la sección de libros hace referencia a una travesía en la que Lucas Bridges acompañaba a uno de sus amigos Ona por estas tierras. Nos pareció tan intenso ese momento y tan triste y premonitorio, que también necesitábamos acercarnos hasta aquí. Las tierras que rodean al lago han sido devastadas en gran medida, quemados sus bosques para la explotación ganadera… Imaginamos… 

Un pequeño amontonamiento de casas y cabañas llamado Tolhuin es calificado como pueblo… Tolhuin significa «en el corazón» para los Onas, un corazón hoy enfermo. El lago continúa majestuoso en su inmensidad pero es terrible lo que se ha producido en ese territorio. Hace menos de 100 años, los indios aún cazaban aquí los guanacos cuando aún ningún hombre blanco había pisado estas tierras. El regreso a Ushuaia ha sido nuevamente reconfortante a través del gran Valle Carbajal con sus preciosas turberas rojizas.

Por tanto un día lleno de contrastes: Harberton un lugar donde las personas han sabido aprovechar los recursos de la tierra adaptándose y protegiendo en entorno. Tolhuin, allí donde la falta de apego por el lugar y el nulo arraigo han llevado a la destrucción de un hábitat y de las poblaciones que allí vivían.

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