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LA CUEVA DEL TESORO | Nosaltres4Viatgem

Se acercan unos días de descanso y aquí va una propuesta para todos los que estéis o tengáis pensado venir a visitar nuestras tierras alicantinas. ¿Has estado alguna vez en una auténtica cueva de piratas? ¿En una cueva del tesoro? Un lugar hermoso y misterioso a la vez… Que te asusta y te atrae… Que te atrapa por su belleza y por su halo fantasmal… Pues hay un lugar muy cerca de aquí que cumple todos estos requisitos y que deberías visitar alguna vez. Sería perfecto ir vestido de pirata pero basta con que vistas tu mente de ansias de aventura, de ganas de investigar y descubrir… Nos vamos de excursión a la Cova Tallada.

La cueva fue esculpida a base de extraer bloques de piedra (Dénia-Xàbia, 2015)

La cueva fue esculpida a base de extraer bloques de piedra (Dénia-Xàbia, 2015)

La Cova Tallada -o cortada, “tallar” significa “cortar”- se encuentra en el extremo noreste de la provincia de Alicante, en los acantilados cercanos al Cabo de San Antonio, entre los municipios de Dénia y Xàbia (Jávea). Para llegar hasta ella hay que viajar hasta Dénia o Xàbia y tomar la carretera CV-736 que va a Les Rotes, una zona de baño ideal para bucear y observar los increíbles fondos marinos de esta reserva que protege los ecosistemas submarinos cercanos al cabo.

Es muy fácil observar la diversidad de la vida incluso desde la orilla

Es muy fácil observar la diversidad de la vida incluso desde la orilla

Justo antes de llegar a Les Rotes, hay que tomar el Carrer Via Làctia -frente al Restaurante Mera- que sube hasta la Torre del Gerro. Esta calle está en mal estado por lo que es interesante aparcar cuanto antes y empezar a caminar hasta encontrar el punto donde se inicia la pista que recorre los acantilados. Vale la pena subir hasta la torre que fue construída en el siglo XVI para servir como punto de vigilancia ante las frecuentes incursiones piratas. Estas torres son un referente en todos los municipios de nuestra costa, monumentos aislados que nos recuerdan una época en la que, a estas costas no venían turistas si no piratas deseosos de acaparar los abundantes tesoros de estas bellas tierras.

Vista de la Torre del Gerro desde el camino cuando vas de regreso

Vista de la Torre del Gerro desde el camino cuando vas de regreso

El recorrido hasta la Cova Tallada es sencillo y cómodo, además es bastante corto. Eso sí, hay que llevar un buen calzado y tener precaución en los descensos por las laderas y, sobre todo, en el acceso a la cueva pues suele estar húmedo por las salpicaduras. Nuestros hijos estaban emocionados ante esta excursión. Tanto la habíamos adornado con historias de marineros, piratas y bandoleros que estaban ansiosos por llegar. Habíamos dibujado incluso un mapa y su mente estaba preparada para lo mejor. Y no les defraudó, como no os defraudará a vosotros.

Zona acceso a la cueva por el lateral del acantilado

Zona acceso a la cueva por el lateral del acantilado

Desde la señalización, hay que descender ayudándose de unas cadenas y buscar el acceso a la cueva que es fácilmente visible. Una vez dentro se descubren la inmensa cavidad que se abre en el interior de la montaña. Las columnas embellecen el lugar y las piscinas de agua que entra desde el exterior son un lugar perfecto para bañarse relajadamente.

Zona norte de la cueva con sus múltiples accesos

Zona norte de la cueva con sus múltiples accesos

El trabajo de personas ahora desconocidas creo este lugar sorprendente

El trabajo de personas ahora desconocidas creo este lugar sorprendente

Las piscinas talladas en la piedra son ideales para bañarse y, si llevamos una linterna en la mochila, podremos adentrarnos para seguir investigando en la profundidad de esta cueva. En plena oscuridad podemos caminar con precaución para no caer ni deslizarnos en el suelo cubierto de arena. Incluso podremos encontrar las surgencias de agua dulce que en diversos puntos de la gruta servían para proveer de agua a los trabajadores y que aún hoy manan agua.

Las marcas del trabajo de los picapedreros son visibles en toda la cueva

Las marcas del trabajo de los picapedreros son visibles en toda la cueva

Con los frontales los niños pasean bajo nuestra supervisión

Con los frontales los niños pasean bajo nuestra supervisión

Estas cuevas sirvieron como cantera para extraer toneladas de piedra tosca, muy apreciada por sus colores anaranjados, ocres y rojizos que podemos encontrar en los edificios de la comarca, incluso en el castillo de Dénia y en la iglesia San Bartolomé de Xàbia. Lo mejor es llegar aquí muy temprano para disfrutar del momento en el que los rayos del sol entran por los pórticos de esta catedral esculpida en la piedra y se filtran entre sus columnas.

El palmito lanza sus hojas y resiste los incendios

El palmito lanza sus hojas y resiste los incendios

De regreso es inevitable fijarse en la destrucción causada por los últimos incendios que arrasaron parte de la vegetación. Sin embargo, las plantas mediterráneas son fuertes y se sobreponen. Las plantas rebrotan y, sobre las cenizas, crecen fuertes esperando que tarde en llegar el próximo incendio. El palmito o margalló es la muestra más evidente de la capacidad de resistencia de esta vegetación adaptada a soportar los incendios. Pero, por desgracia, suelen ser demasiado frecuentes y esto limita su capacidad de supervivencia.

Las jóvenes gaviotas observan a los excursionistas

Las jóvenes gaviotas observan a los excursionistas

Una opción interesante para llegar hasta la cueva es alquilar un kayak junto a Les Rotes. La navegación es corta y, si el mar está tranquilo, muy agradable. Antes de visitar la zona puede ser interesante consultar el régimen de mareas que, aunque aquí no son muy amplias, pueden dificultar un poco el acceso a la cueva. Para salir de la cueva, hay una salida por la pared que es cómoda y rápida. Se puede hacer sin miedo si se sube con precaución, siempre con precaución.

Aquí os dejamos algunos momentos de esta excursión fantástica para realizar en septiembre y en octubre, cuando el mar aún mantiene una temperatura agradable y no hace demasiado calor para caminar bajo el sol. Calzaos las botas, preparad un buen almuerzo, llenad de agua una botella grande, coged el bañador y una linterna y animaos a visitar esta cueva única y enigmática.

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