Un pequeño pueblo con encanto: eso es Sigtuna. Pasear por sus calles, tomar un buen café caliente o un cha-latte, saludar a los vecinos, comprar algún recuerdo y, por supuesto,admirar el inmenso lago Mälaren. Visité Sigtuna cuando ya acababa el invierno pero aún el lago estaba congelado y la visión era impresionante. En verano todo cambia radicalmente cuando los árboles se llenan de hojas y el lago es intensamente azul. A finales de marzo todo era blanco, gris y blanco. El toque de color lo ponían las casitas de madera y a las banderitas suecas en cada rincón.

Detalle de las casas de madera de Sigtuna (Suecia, 2016)

Poco sabía de Suecia, y poco sé aún, pero me encantó disfrutar de su capital, Estocolmo el pasado invierno. Completar este viaje con una escpada a esta pequeña ciudad es un plan perfecto. Según me explicaron, Sigtuna es considerada como el lugar que dio origen a esta nación. Fue fundada a finales del siglo X por el rey Erik el Victorioso. Su vida estuvo plagada de luchas y batallas con otras tribus normandas. Sus aventuras y desventuras hemos podido conocerlas mejor en la exposición del museo MARQ en Alicante. Las ruínas de la vieja iglesia de Sant Olofs hablan del pasado de este país. Y podemos saber más de este lugar en el Museo de Sigtuna, una pequeña galería de arte con detalles sobre la cultura sueca.

La cafetería Tant Bruns Kaffestuga en Sigtuna (Suecia, 2016)

Me pregunto cómo será adaptarse a vivir en un clima extremo a lo largo de una parte del año. Cuando llega el frío solemos pensar en nieve y hielo, en cobijarnos en casa y pasar las tardes haciendo actividades hogareñas. Estamos tan poco habituados a los inviernos verdaderamente fríos que nos parece increíble que en otros lugares del mundo sean capaces de convivir con la nieve y el hielo en su día a día y hacer las actividades cotidianas con total normalidad.

El Lago Mälaren comienza a deshelarse (Sigtuna, Suecia 2016)

Bloques de hielo que cubren el lago en SIgtuna (Suecia, 2016)

El enorme lago Mälar o Mälaren que ocupa 1.140 m2 de extensión y vierte sus aguas al mar Báltico. La zona más oriental de este lago llega hasta la ciudad de Estocolmo y se llama Golfo de los Caballeros. Se puede pasear junto al lago y, cuando no está helado, salir a navegar desde los embarcaderos. Encontrarás algunas piedras rúnicas en la ciudad. Para saber más, puedes dirigirte a la oficina de información turística situada en la calle principal – Stora gatan – en la que también hay una preciosa tienda de recuerdos. Y, si el frío ya empieza a entumecerte los pies, puedes elegir cualquiera de las cafeterías de la localidad pero, sin duda, la más típica y conocida es Tant Bruns Kaffestugauna acogedora casa reconvertida en café-bar.

Jardines junto al lago Mälaren en SIgtuna (Suecia, 2016)

Aquí os dejamos esta sencilla propuesta si viajáis a Estocolmo en alguna ocasión. En escasos 45 minutos puede viajarse en coche desde la capital por una carretera cómoda y rápida. Esta visita puede completarse llegando hasta Uppsalla: la ciudad universitaria. Muy recomendable conocer Sigtuna en invierno. No olvidaré la imagen de su lago helado y las gruesas capas de hielo resquebrajándose en la orilla. Para saber más:  Visit Sweden.

Probablemente el lugar más típico para tomarte una foto en Sigtuna (Suecia, 2016)

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