Monet es, probablemente, uno de nuestros referentes pictóricos. Alguien capaz de captar la sutileza de la vida con cientos de pinceladas en un lienzo. Cuando viajamos a Francia en el verano de 2016 y dirigimos nuestra ruta hacia Normandía, planificamos una parada para visitar la casa de Monet en Giverny.

Detalle de la Rue Claude Monet

Desde niña me recuerdo con mi madre visitando algunos museos y buscando los cuadros de algunos pintores cuyas obras apreciaban especialmente. Uno de los motivos por los que me gusta especialmente el Museo Thyssen es por su colección de pintores impresionistas. Cuando he viajado a París me ha admirado especialmente el Museo de Orsay, por ejemplo.

El taller de Claude Monet

Giverny es una pequeña localidad al norte de París con apenas 500 habitantes. Un pueblecito delicioso que ha pasado a ser conocido porque el pintor Claude Monet se estableció allí en 1883. La casa de Monet en Giverny es deliciosa y sus jardines -que el propio Monet cuidaba- todavía enseñan la esencia de lo que su propietario buscaba en ellos. Monet cultivaba sus flores para después dibujar los jardines que quería plasmar.

La floración va cambiando en el jardín a lo largo del año

En 1980 fue restaurado el edificio y, a partir de ese momento, cientos de turistas acuden cada año a conocer la casa de Monet en Giverny. En esta casa se reunía con otros famosos artistas como Renoir, Pissarro o Cézanne. Monet falleció en 1926 y sus restos fueron depositados en el cementerio de este pueblecito.

Los nenúfares de Claude Monet en Giverny

¿Cómo se llega a la casa de Monet en Giverny?

A 75 km al noroeste de París hay que viajar en dirección a Vernon-Giverny por la autopista A13. Es posible contratar excursiones guiadas desde Paris, por ejemplo, en esta web. El recorrido en coche es muy agradable. Nosotros lo combinamos con una visita a la ciudad de Rouen que tampoco os debéis perder.

Estudiando el plano de los jardines

¿Qué vais a encontrar en la casa de Monet en Giverny?

Nada más entrar os encontraréis el jardín de 20.000 m2 lleno de flores y parterres. 11 jardineros cuidan de las flores, los árboles y los estanques. Siguiendo el recorrido indicado podréis difrutar de los diversos rincones. Debéis tener presente que las flores van variando a lo largo del año y a partir del mes de febrero váis a encontrar un escenario diferente en plena floración. Algo similar como ocurre en los patios cordobeses.

Buscando un rincón para fotografiarnos

El jardín acuático está constituído por el estanque que Monet tantas veces plasmó en sus cuadros. Los nenúfares, los sauces llorones y otras plantas acuáticas crean un conjunto único. Monet nunca viajó a Japón pero atesoraba muchas láminas con estampas japonesas. Muchas de ellas las váis a encontrar en las paredes de su casa y fueron fuente de inspiración para crear su jardín. Aún hoy podréis ver los bambús que él plantó inspirado por la cultura nipona.

Entrando a la casa de Claude Monet y su familia

De regreso a la casa encontraréis la rosaleda que en verano está llena de rosas de diversos tonos rosados, especialmente. Claude Monet vivió aquí con su segunda esposa y sus 8 hijos en esta casa. Una gran parte de los objetos mostrados les pertenecieron. Durante los cuarenta y tres años que vivió aquí hicieron diversas reformas creando el espacio de trabajo y familiar que podemos observar.

Detalle del mobiliario de la casa

La fachada de color rosa y las ventanas de color verde recuerdan un ambiente mediterraneo y combinan maravillosamente con las plantas trepadoras que cubren gran parte de las paredes. Justo en el centro está la puerta de acceso a la vivienda por donde se inicia la visita.

En la cocina de la casa de Monet

Cada habitación destaca por la combinación de colores de sus paredes y el mobiliario. El propio Claude Monet eligió los colores ydirigió la decoración. La cocina y la bodega, el salón azul, el comedor amarillo y los dormitorios de sus hijos.

En el domitorio del pintor

La casa tiene amplios ventanales y mucha luz que se filtra transmitiendo mucha frescura y calidez. El ala izquierda de la casa tiene su taller en la planta baja y, encima, su dormitorio. Las vistas sobre el jardín son magníficas.

En todo el paseo por la casa asombra la gran cantidad de grabados de importantes artistas japoneses. Su admiración por ellos es correspondida en Japón y por ello son muchos los visitantes nipones que encontraréis visitando este lugar.

Las paredes del taller de Claude Monet

¿Es interesante visitar la casa de Monet en Giverny con niños?

Por supuesto que sí. Su sensibilidad les hace capaces de detectar el alma de este gran pintor y de su familia a lo largo de la visita. Nosotros aprovechamos para dejarles nuestra cámara y que fotografiasen flores e insectos. Nos sentamos en un banco para leerles unos detalles de la vida del pintor y les explicamos en qué consiste su manera de pintar.

Admiramos juntos los detalles de las flores y los jardines en su conjunto. Les gustó mucho la casa por cada detalle y por su colorido.

Ferran disfrutó mucho fotografiando los jardines de Monet

En verano recibe muchas visitas por lo que es interesante acudir a primera hora de la mañana o por la tarde antes del cierrer. Seguramente váis a sentir que sería ideal visitar este lugar con menos gente pero, a pesar de todos, se puede pasear con calma y recogimiento. Realmente todos disfrutamos mucho de la visita a la casa de Monet en Giverny.

CONSEJOS PRÁCTICOS

La casa de Claude Monet en Giverny es uno de esos lugares especiales que nos gusta recuperar en nuestro blog. Si te ha gustado, puedes suscribirte a nuestro blog y también podemos vernos en FACEBOOK y en INSTAGRAM.

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