SMITHSONIAN MUSEUM EN WASHINGTON: UN VIAJE POR LA HISTORIA DE LA AERONÁUTICA

SMITHSONIAN MUSEUM EN WASHINGTON: UN VIAJE POR LA HISTORIA DE LA AERONÁUTICA

Hoy os vamos a contar nuestra visita al Smithsonian Museum en Washington. Viajar a Washington es un regalo. Así os lo explicamos en nuestro post Washington is different. En nuestro viaje a Estados Unidos en el verano de 2015, teníamos claro que queríamos conocer la capital federal. Habíamos estado en Nueva York en otras ocasiones y era la primera vez que salíamos de la Gran Manzana, era la primera vez que poníamos nuestros pies fuera de la ciudad de los rascacielos y, sin duda, era inevitable hacer comparaciones. Washington es la ciudad de los grandes museos, grandes museos gratuítos, en los que todo el mundo encontrará un lugar en el que aprender y disfrutar. Sin duda, el Smithsonian Musem en Washington fue, para nosotros, uno de los más especiales.

Sala de acceso al museo con la cápsula original del Apolo XI

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EL MUSEO DANÉS DEL FERROCARRIL DE ODENSE

EL MUSEO DANÉS DEL FERROCARRIL DE ODENSE

Visitar Odense es equivalente a recorrer la ciudad tras los pasos de Hans Christian Andersen y visitar su museo. A eso dedicamos toda una mañana como os contamos en este post. Sin embargo, esta ciudad cuenta además con un interesante museo del ferrocarril en el que la Sociedad del Ferrocarril de Dinamarca ha recogido una completa colección de locomotoras y otros elementos ferroviarios. El Real Museo del Ferrocarril de Odense es una visita obligada si pasáis por esta ciudad.

El intercambiador de locomotoras es un lugar perfecto para su exposición (Dinamarca, 2017)

El museo se encuentra en el centro de la ciudad, junto a la moderna estación de trenes y autobuses, junto al parque Kongens Have. El museo permite seguir la historia del ferrocarril en Dinamarca, se puede subir a algunos de los vagones y locomotoras. Las antiguas locomotoras se sitúan sobre la railes de la antigua estación y cuenta con un gran intercambiador de locomotoras.

La figura del maquinista nos recuerda tiempos ya pasados (Dinamarca, 2017)

Incluso Hans C. Andersen viaja en uno de estos trenes del museo (Dinamarca, 2017)

Hay una exposición muy interesante con buenos paneles informativos y espacios que te hacen sentir plenamente dentro de los diversos modelos de tren. Nos encantó la exposición sobre el INTERRAIL y las historias de aquellos jóvenes que en los años 80 salieron por primera vez de su casa para descubrir Europa en tren. Fue quizá el origen del encuentro real entre jóvenes de toda Europa y se encontraban en los trenes que recorrían y unían Europa.

El museo recoge detalles de las infraestructuras ferroviarias más novedosas (Dinamarca, 2017)

A Ernest y Ferran les encantó la zona de juegos infantiles con una increíble locomotora diseñada por la empresa danesa Monstrum. Esta empresa nos ha impresionado con sus bonitos diseños de parques infantiles en diversos lugares del país. Además, como no puede faltar en ningún museo de Dinamarca, hay una zona donde los niños pueden jugar con piezas de LEGO y crear sus propias construcciones.

La empresa danesa Montrum diseña preciosos espacios de juego

El humo de la locomotora se convierte en un tobogán (Dinamarca, 2017)

Una antigua locomotora de vapor en funcionamiento nos permitió recrear la antigua experiencia de viajar en un tren de carbón. En un breve viaje pudimos subir a su vagón de madera y admirar como el conductor y su ayudante hacían funcionar la pesada máquina que desprendía vapor accionada por la gran caldera encendida.

Paseo en la antigua locomotora del museo (Dinamarca, 2017)

Los trenes transportaban el correo (Dinamarca, 2017)

Es realmente interesante observar 200 años de historia del ferrocarril concentrados en este museo. Cómo ha avanzado la maquinaria y la tecnología desde las antiguas y enormes máquinas accionadas por calderas a vapor hasta las actuales locomotoras. Los vagones de pasajeros de madera y los lujosos vagones utilizados por la familia real en sus vacaciones o incluso, como en el caso del rey Federico III, para trasladar su féretro tras su fallecimiento. Los antiguos vagones barrocos y diseñados con materiales nobles a los modernos vagones más minimalistas y prácticos que, en ambos casos, incluyen todo lo necesario para asegurar un estupendo viaje en ferrocarril.

Detalle de los vagones de alguno de los trenes (Dinamarca, 2017)

Los vagones de tren de la familia real (Dinamarca, 2017)

En el museo hay además un tren en miniatura que transporta pasajeros grandes y pequeños que imaginan y sueñan con grandes viajes en tren. ¿Vosotros con qué viajes soñáis? Nosotros con el Transiberiano. Quien sabe si, algún día, viajaremos en él…

Montados en el trenecito que recorre una parte del museo (Dinamarca, 2017)

Un niño juega con los trenes de Lego en el museo (Dinamarca, 2017)

DATOS PRÁCTICOS:

PRECIOS: podéis consultar los precios aquí.

HORARIOS: el museo abre de 10 de la mañana a 4 de la tarde.

COMIDA: en el museo encontraréis una pequeña cafetería con dulces, sandwiches y bebidas. También hay una zona de pícnic por si lleváis vuestro propio almuerzo o merienda.

PARA SABER MÁS: sobre el museo y sobre Odense.

OTRAS ACTIVIDADES DE INTERÉS EN ODENSE: el Museo de Christian Andersen, la Aldea Fionesa, los paseos en barca con Odense Aafart y el Zoo de Odense.

Conducir una de estas grandes locomotoras se nos hace imposible (Dinamarca, 2017)

EL MUSEO VIKINGO DE ROSKILDE

EL MUSEO VIKINGO DE ROSKILDE

Dinamarca es tierra de vikingos. Junto con el resto de paises escandinavos, configura el territorio en el que estos famosos navegantes desarrollaron su civilización. Su fama se ha extendido acompañada de la idea de que eran tribus salvajes y violentas, que planeaban escaramuzas para robar a otros pueblos vecinos. Pero lo cierto es que construyeron una sociedad compleja, culturalmente rica y con sensibilidad para el arte y la creatividad. Todo esto lo hemos comprobado en el Museo Vikingo de Roskilde.

Zona de acceso al museo vikingo de Roskilde (Dinamarca, 2017)

Fueron los primeros europeos que llegaron a norteamérica y fueron capaces de navegar hasta el centro de Europa y el mediterráneo. Grandes navegantes, incluso ascendieron por el río Segura y arrasaron la ciudad de Orihuela como pudimos aprender en la exposición temporal que el Museo MARQ de Alicante mostró durante el 2016. Los vikingos nos atraen y, especialmente, Ernest y Ferran están superinteresados en sus historias.

La flotabilidad de los barcos depende de su forma y otros elementos del diseño (Dinamarca, 2017)

En Roskilde, a 35 km al oeste de Copenhague, hay un pequeño museo que recoge una muestra de talleres para recrear su modo de vida y, además, cuenta con una sala de exposiciones en la que se encuentran los restos, recuperados del fondo del mar, de varios barcos vikingos de unos 1.000 años de antigüedad.

En el taller de sogas vikingas (Dinamarca, 2017)

El laberinto de piedras y hierba (“trojaborg” ) tiene toda una simbología para las culturas nórdicas asociada con las supersticiones de los marineros

En el museo pudimos detenernos a observar como varios carpinteros construían una réplica de un barco vikingo siguiendo el proceso tradicional. Se recrean las mismas técnicas y se utilizan los mismos materiales de antaño. Es muy interesante cómo van surgiendo de los troncos de fresno, las diversas partes de la nave. Se esculpen algunos de sus elementos bellamente y se inserta cada pieza exactamente igual que hacían los antiguos pobladores de estas tierras.

Carpintero construyendo una nueva nave vikinga (Dinamarca, 2017)

En el interior de uno de los talleres un barco vikingo va tomando forma (Dinamarca, 2017)

Los diferentes elementos del barco se elaboran a partir de zonas concretas del árbol (Dinamarca, 2017)

Entre los talleres que se pueden realizar -con una pequeña aportación económica para los materiales- está decorar espadas y escudos, aprender a elaborar sogas, modelar hierro, esculpir en madera o diseñar tu propio colgante con inscripciones en lengua vikinga. Todas estas actividades están dirigidas a los niños pero también los adultos son siempre bienvenidos.

Grabando nuestros colgantes en lenguaje vikingo (Dinamarca, 2017)

Detalle del material utilizado en el taller de collares

Alfabeto vikingo en dos épocas históricas diferentes (Dinamarca, 2017)

Es posible, además, salir a navegar con una de las réplicas de los barcos vikingos recuperadas del fondo del mar. Se aprende a remar en equipo con el resto de la inesperta tripulación y, una vez en la bahía, se iza la vela que permite navegar cómodamente. Esta actividad no está incluída en la entrada, hay que pagar un precio extra y puede realizarse del 1 de mayo al 30 de septiembre.

Un grupo de visitantes sale a navegar en una réplica de un barco vikingo (Dinamarco, 2017)

En la nave principal del museo se encuentran los restos de cinco naves que se recuperaron del fiordo de Roskilde. 50 años de una investigación apasionante que permitieron encontrar y sacar a flote estos barcos milenarios. Sobre una armadura metálica se han colocado las piezas de madera rescatadas de entre los lodos marinos. Realmente impresiona ver estas naves tan ligeras y pensar que con ellas los vikingos navegaron los mares superando poderosamente las olas y corrientes marinas.

Museo con los restos recuperados de los antiguos barcos vikingos

Desde Roskilde podéis dirigiros a diversos lugares interesantes del país. Una posibilidad es seguir hacia el norte para visitar Kronborg -donde se encuentra el castillo en el que Shakespeare ambientó Hamlet– o bien seguir hacia el oeste para llegar a Odense, ciudad natal de Hans Christian Andersen y en la que encontraréis un interesante museo del ferrocarril.

Observando uno de los barcos vikingos contruídos en el museo de Roskilde (Dinamarca, 2017)

Detalle de una de las réplicas de los barcos en el puerto de Roskilde (Dinamarca, 2017)

CONSEJOS PRÁCTICOS:

Roskilde es un pueblo muy bonito junto a la costa del mar Báltico. Planea tu visita incluyendo un paseo por su centro histórico. Puedes detenerte en su bonita catedral reconocida por la UNESCO dentro de los lugares patrimonio de la humanidad. Esta catedral es el lugar de sepultura de los reyes daneses desde hace siglos. Además podéis visitar el museo de Lejre sobre los mitos, leyendas y la vida en la época vikinga.

Cómo llegar: tomando la ruta 21 que sale de Copenhague en dirección al oeste. También se puede llegar en tren desde diversos puntos del país.

Precios: las tarifas puedes consultarlas aquí. Los niños no pagan, tampoco desde los 14 a los 17 años si van con sus padres.

Horarios: está abierto todo el año excepto los días 24. 25 y 31 de diciembre. Desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde (en verano hasta las 5).

Cafetería del museo: la agradable cafetería del museo ofrece un sencillo menú de sabores vikingos. Si el día es fresco, incluso frío en verano, puede ser un buen lugar para tomar un café o una infusión o comer algo.

Tallando elementos en madera (Dinamarca, 2017)

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