FLORENCIA: LOS MEJORES MIRADORES PARA ENAMORARSE

FLORENCIA: LOS MEJORES MIRADORES PARA ENAMORARSE

Florencia: los mejores miradores para enamorarse… enamorarse de esta ciudad! De la vida! Del arte! De poder viajar! Enamorarte de lo que quieras! Sin duda, Florencia es una de las ciudades más hermosas del mundo. Por algo le llaman “la Signora” y es que su elegancia y su historia la hacen merecedora del mejor de los galardones. En su pasado no todo es belleza. Si habéis visto la serie de Los Medici: Señores de Florencia habréis visto que su historia está plagada de tensiones, desafíos y retos.

Santa Maria del Fiore desde la torre del Palazzo Vecchio

Florencia fue la capital del arte y sigue ocupando un lugar de referencia en la historia del arte. Cuando uno viaja a esta ciudad es fácil caer fascinado ante los encuadres, los juegos de luz y color y toda la belleza. ¡Cuidado no os afecte el famoso síndrome de Stendhal! Y seguro que os gustará poder hacer las mejores fotos de esta ciudad. En este artículo os recomendamos los que son, para nosotros, algunos de los mejores lugares para enamorarse de Florencia.

PIAZZALE MICHELANGELO Y SAN MINIATO AL MONTE

Probablemente, es el mirador más conocido de la ciudad. Sin duda, las vistas de la ciudad y del río Arno son las mejores pero… como suele pasar en los lugares “top”, están abarrotados por turistas. Esta es la imagen que te vas a encontrar si subes en el atardecer cuando todos queremos capturar la mejor puesta de sol… Casi imposible meterte entre la marabunta, situarte junto a la barandilla del mirador y hacer tu foto.

Todo el mundo quiere una foto desde el Piazzale Michelangelo

Y esta es la imagen de las escalinatas que suben hasta el mirador… Un buen lugar para disfrutar de las vistas pero te va a resultar complicado encontrar un sitio para tí… Paciencia y… ¿no te parece que a veces el turismo se está convirtiendo en una locura? ¿estamos locos o qué? Nuestro último viaje a Florencia fue en septiembre de 2018, os aseguramos que no había demasiada gente… ¿cómo debe ser en verano?

¿Estamos locos o qué?

Pero no os preocupéis, junto al Piazzale Michelangelo hay un lugar perfecto para admirar Florencia en soledad, o casi: la basílica y el convento de San Miniato al Monte. Subiendo unos cientos de metros más la colina, llegaréis a este lugar tranquilo donde habitan los monjes que cuidan de esta iglesia. Merece la pena ver los mosaicos del interior. Desde aquí podréis disfrutar del anochecer en paz y serenidad apenas acompañados de unos cuantos turistas y quizá, de alguna pareja de novios japoneses haciendose sus fotos de boda… Si quieres saber cómo llegar a estos dos lugares aquí te dejamos la ubicación: Piazzale Michelangelo y San Miniato al Monte.

Disfrutando de la calma en San Miniato al Monte

CÚPULA DE BRUNELLESCHI

Nuestro segundo plan es subir a la cúpula de la Catedral de Santa Maria del Fiore. El maravilloso templo que cautiva a todo el que visita esta ciudad y cuya historia es verdaderamente sorprendente. El ascenso a esta cúpula es increíble y permite admirar el crucero de la iglesia desde arriba además de sus bellos frescos. También podréis detectar algunas de las grietas que amenazan la estabilidad de esta obra de arte de Brunelleschi.

Campanile di Giotto desde la cúpula

Dicen que el famoso arquitecto no dejó ningún documento que explicara los secretos de su construcción por lo que… si algún día se derrumba… habrá que volver a buscar la manera de elevarla. Con sus 45 metros de diámetro es una de las cúpulas más grandes del mundo. Acabó de construirse 100 años después de que se finalizase el resto de la catedral y, obviamente, los Medici fueron impulsores de este gran reto arquitectónico. No olvidéis que para subir a la cúpula es imprescindible reservar hora en el momento de comprar la entrada. Os lo explicamos a continuación.

CAMPANILE DI GIOTTO

Tras subir a la cúpula no dejéis de subir al Campanile di Giotto. Si compráis la entrada en el Museo de l’Opera di Santa Maria del Fiore podéis escoger una entrada 5 x 1. Esta entrada incluye la visita al museo dell’Opera -muy recomendable-, Cupola del Brunelleschi, Campanile di Giotto, Battistero di San Giovanni y la Cripta di Santa Reparata. Os aconsejamos comprar el ticket conjunto al menos con 48 horas de antelación y reservar la hora para subir a la cúpula. Una vez utilizado el ticket para acceder a algunos de los monumentos, tenéis 72 horas para visitar el resto. Un tiempo más que suficiente.

La cúpula de Brunellleschi desde el campanario

Mientras que para subir a la cúpula hay que reservar hora, el Campanile es fácilmente accesible si estás dispuesto a subir sus 414 escalones. Sus mármoles y bajorrelieves dan al conjunto un acabado único. Se finalizó en 1359 y permite conseguir las mejores fotos de la cúpula de Brunelleschi. El equilibrio de la ciudad que no presenta edificios modernos permite admirar este casco urbano que se ha conservado casi sin variaciones en las últimas décadas.

La cúpula de Brunelleschi desde el Campanile di Giotto

LA TORRE DEL PALAZZO VECCHIO

Y, desde la Catedral de Santa Maria del Fiore, nos trasladamos al Palazzo Vecchio en la Piazza de la Signoria, donde se fraguaron las intrigas y el control de esta ciudad en la época de los Medici. Este bello palacio es conocido por su famosa torre pero son de admirar los frescos del patio de acceso. Además acoge el Museo Stefano Bardini. Podéis comprar la entrada para subir a la torre y caminar por el mirador y, a parte, podéis visitar el palacio.

Via delle Farine desde la Torre del Palazzo Vecchio

Es el mejor lugar para fotografiar Florencia y su catedral. El conjunto es único y, como se puede subir ya de noche, podréis ver la capital de la Toscana iluminada. La mejor manera de comprar la entrada es acercaros a la billetería que está en la planta baja y elegir día y hora para subir. El precio es diferente si subís al anochecer.

Desde la torre del Palazzo Vecchio

BIBLIOTECA DELLE OBLATE

Después de visitar estos famosos lugares de Florencia, os vamos a recomendar dos lugares menos conocidos pero, quizá por ello, más encantadores. Uno de ellos es la terraza de la Biblioteca delle Oblate situada aquí. Este antiguo convento fue restaurado y transformado en biblioteca y espacio de lectura y estudio. En la planta baja hay una bonita biblioteca infantil en la que se hacen actividades de animación a la lectura. Es de libre acceso y os la aconsejamos si viajáis con niños.

Biblioteca delle Oblate

En la planta alta, está la zona de estudio frecuentada por los estudiantes universitarios de la ciudad. Además hay un café que ofrece deliciosos capuccinos y una amplia carta de “cafés extraños”. A mediodía hay un menú-buffet y, para amenizar la estancia, tenéis unas vistas increíbles del duomo. La terraza era el antiguo tendedero de las maonjas, donde extendían su colada mientras podían admirar la bella catedral.

CAFFÈ DEL VERONE (OSPEDALE DEGLI INNOCENTI)

Otro café y restaurante que os puede interesar -aunque un poquito más caro- es el Caffé del Verone situado en el Museo degli Innocenti en la Piazza della Santissima Annunziata. Justo al entrar hay que tomar el ascensor que sube a la azotea en la que está el café. El acceso está aquí. Conocer la historia de este lugar vale la pena. Fue un orfanato diseñado por Brunelleschi -el arquitecto de la cúpula del duomo- que tiene una fachada porticada. En el lateral izquierdo de esta galería está la ruota o rueda de piedra que permitía dejar a los bebés o niños al cuidado de las monjas de manera totalmente anónima.

Caffè del Verone en el Instituto degli Innocenti

Fueron cientos los inocentes acogidos y cuidados por las monjas en este orfanato hasta que cerró en 1875. En la fachada hay unos medallones que representan a los niños y recuerdan cuál fue la función de este edificio renacentista hoy reconvertido a museo y galería. Si subís al Caffé del Verone podréis admirar las vistas de la ciudad y los rincones de esta zona de la ciudad.

En el Caffè del Verone

También os puede interesar:

Aquí os dejamos nuestros consejos para enamoraros de Florencia. Si buscáis vuestro mejor recuerdo de esta ciudad, podéis encontrarlo en cualquiera de estos miradores. No os olvidéis, hay muchos turistas en Florencia, buscar el mejor encuadre no es siempre sencillo pero seguro que volveréis fascinados. No dejéis de tomar un café en la biblioteca delle Oblate y el Caffé del Verone ¡vale mucho la pena sentirte como un fiorentino en tu visita a la ciudad!

Postales de Florencia

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NUESTROS RESTAURANTES FAVORITOS DE ROMA

NUESTROS RESTAURANTES FAVORITOS DE ROMA

Comer en Roma es un deleite. Lo difícil es elegir porque las opciones son muchas y buenas. Si algo nos gusta de los restaurantes en Roma -y en toda Italia- es que se puede saborear la genuína cocina, la tradicional, la de los productos locales y cercanos, la típica cocina mediterránea… sin tener que buscar demasiado. Callejeando un poco, Es fácil encontrar lugares auténticos, locales “retro” que parece se quedaron en los años 70 o 80, incluso antes. Son lugares que no necesitan parecer “fashion” ni estar a “la última”. Son ellos mismos. Su esencia está en su cocina y en la manera de atender y relacionarse con el cliente. Estos son los restaurantes de Roma que más nos gustan.

La comida italiana suele ser éxito asegurado ¿verdad?

En este artículo os dejamos unos cuantos sitios que hemos probado personalmente. No fueron elegidos al azar, si no por recomendación expresa de nuestro querido hermano político italiano que vivió en Roma varios años y adora la cocina de su país. Como buen italiano, sabe diferenciar una buena carbonara de una salsa con nata, una burrata de una mozzarella de buffala -o de vaca- y prefiero un verdadero café expreso (CAFÉ: Corto-Amargo-Fuerte-Espeso).

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MATERA: CIUDAD EUROPEA DE LA CULTURA 2019

MATERA: CIUDAD EUROPEA DE LA CULTURA 2019

Matera es una ciudad situada al sur de Italia, en la región de Basilicata. Su historia y su belleza la llevaron a ser nominda hace 4 años ciudad europea de la cultura en este 2019. Se encuentra muy cerca del Golfo de Taranto, en el mar Jónico. Cerca de lo que llamamos el “talón de la bota” de la península italiana.

La ciudad de Matera destaca por su casco antiguo

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PAESTUM: EL ENCANTO DE LA PROPORCIÓN ÁUREA

PAESTUM: EL ENCANTO DE LA PROPORCIÓN ÁUREA

Al sur de Nápoles, a unos 100 km de la capital de la Campania, en Italia, está la antigua ciudad grecorromana de Paestum. Esta ciudad perteneció a la Magna Greca y tiene más de 2.500 años de historia. Sus templos son impresionantes y se han conservado muy bien a lo largo de más de 25 siglos. Paestum fue también colonia romana y, posteriormente, fue olvidada quedando oculta bajo matorrales y ciénagas.

Hay pocos turistas en Paestum por lo que se puede pasear casi en solitario

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ALBEROBELLO: UN PUEBLO DE CUENTO DE DUENDES Y HADAS

ALBEROBELLO: UN PUEBLO DE CUENTO DE DUENDES Y HADAS

Alberobello es un pueblo de cuento. Muy turístico, pero de cuento. Masificado en ciertos momentos del año,  pero de cuento. Un lugar único en el sur de Italia que disfrutamos juntos unos días en Semana Santa. Bienvenidos a Alberobelo: un pueblo de cuento de duendes y hadas.

Alberobello fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1996

Alberobello se sitúa en la Puglia (o Pulla), al sur de Italia, en “el talón de la bota”. La Puglia es una región cautivadora: por su luz, sus cielos brillantes,  su mar y su costa luminosos, sus extensos campos de olivos y cereales, sus paredes de piedra y, en Alberobello y sus pueblos vecinos, por sus “trulli”. Por su singuliaridad y buena conservación fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 1996. En nuestra ruta por el sur de Italia marcamos este pueblo como una parada asegurada y no nos defraudó. (más…)

CUANDO LOS DIOSES SE ENFURECIERON CON ROMA

CUANDO LOS DIOSES SE ENFURECIERON CON ROMA

Cuando los dioses se enfurecieron con Roma, el Vesubio despertó. El volcán había permanecido dormido durante siglos, pero su magnética presencia advertía silenciosamente de los peligros de su furia. Pero los romanos lo desdeñaron con autosuficiencia, como amos y señores de un mundo que se había rendido a los pies de sus legiones y que admiraba con la boca abierta el esplendor de su civilización. Por primera vez en la historia el mundo estaba interconectado, gracias a sus calzadas, y se regía por unas leyes y un sistema administrativo unificado.

Pompeia, sus viñedos, sus huertos… a la sombra del Vesubio

Ferran en el Foro de Pompeia

Su lengua, el latín, se había convertido en lengua universal y sus redes comerciales se extendían a lo largo y ancho del Mare Nostrum y se expandían aún más allá, hasta los confines de Germania y Britania, por el norte, hasta los desiertos de África, por el sur, y hasta los confines orientales en las tierras que conquistó, en su día, Alejandro Magno. Y, en el apogeo de su imperio, se dedicaron a solazarse y a disfrutar de su buena fortuna, recreándose en bellas, coquetas y ordenadas ciudades vacacionales, como Pompeya y Herculano, alejadas del bullicio y el caos de Roma.

Esculturas de Mitoraj en el foro de Pompeia

Las esculturas de Mitoraj dan al foro un carácter aún más solemne y, al fondo, el Vesubio

Allí, sus gentes –en buena medida acaudalados comerciantes, mercaderes, banqueros o políticos- gozaban del ocio y de las comodidades de una vida retirada, en pequeñas pero suntuosas villas, dedicados a las transacciones comerciales, a los negocios, a la agricultura o a la jardinería, desde la autocomplaciente confianza y seguridad que nunca nadie, con anterioridad, había gozado más de los placeres de la vida que ellos. Y la furia del volcán acabó con todo aquello, trágicamente, en un solo día, parando la historia en el año 79 d.C. y fijándola para siempre en aquel preciso instante de magnificencia y elegancia. Cuando los dioses se enfurecieron con Roma, el Vesubio despertó.

En el pequeño teatro de Pompeia

Las paredes de las villas romanas en Pompeia y Herculano estaban bellamente decoradas

No es fácil describir la sensación de familiaridad y extrañeza que produce al visitante de hoy pasear por las calles de Pompeya y Herculano. Por una parte te das cuenta que aquello pertenece a otra época, pero al mismo tiempo reconoces las profundas semejanzas que existen entre el modo de vida de aquellas gentes y el nuestro. Sus calles empedradas, con sus aceras y pasos de peatones, sus alcantarillas y sus canalizaciones para el agua; sus comercios, lugares de comidas y puestos de oficios artesanales; sus plazas, monumentos y jardines; sus teatros y lugares de espectáculos públicos… Todo ello, en un estado casi óptimo de conservación, te permite sumergirte en el ajetreo de sus calles, en el bullicio de sus baños públicos, en la sobria suntuosidad de sus atrios, en la quietud de sus jardines…

Si los Beatles hubiesen visitado Pompeia: se hubiesen hecho esta foto?

Las termas de Pompeia sorprenden por su preciosa decoración

Viendo todo aquello es inevitable que te preguntes ¿cómo ha podido cambiar tan poco el mundo en los últimos dos mil años? Viendo a nuestros hijos entre aquellas ruinas tan bien conservadas nos damos cuenta de que los niños de hoy en día se moverían con absoluta normalidad por las calles de Pompeya o Herculano, si siguieran vivas hoy, como lo estuvieron hace dos mil años. Y ello por la sencilla razón de que nosotros también somos romanos y les debemos lo fundamental de nuestro estilo de vida.

Detalle de los frescos en Pompeia

En un bar de Herculano es fácil imaginar a la gente conversando y tomando un vino

Que el mundo romano sea la raíz del nuestro se ve, incluso físicamente, en el caso de Herculano. La antigua ciudad fue sepultada por un manto de 16 metros de cenizas volcánicas, desapareciendo literalmente de la superficie de la Tierra. Posteriormente, nuevos pobladores levantaron la actual Ercolano sobre aquellas ruinas. Es por ello que, hoy en día, para encontrar las ruinas de la antigua ciudad ha sido necesario excavar un inmenso hoyo en el corazón de la ciudad actual.

Acceso a una villa romana en Pompeia con su característico mosaico: cave canem

Así, el visitante de Herculano debe descender, estrato tras estrato, los dieciséis metros por una rampa a través del túnel de la historia hasta situarse al nivel de la playa que, por aquel entonces, daba acceso a la ciudad, para descubrir en su puerto los esqueletos carbonizados de los aterrorizados pobladores que, el día de la erupción, corrieron a refugiarse hasta los cobertizos donde se guardaban las barcas de pesca, junto al mar. Allí, abrazados y gimiendo de angustia, murieron por asfixia y calor cuando llego la nube ardiente procedente del volcán. Tras la erupción… la línea de costa que estaba en la puerta de la ciudad quedó desplazada a un quilómetro de distancia hacia el oeste.

La antigua ciudad de Herculano quedó completamnte enterrada bajo 16 metros de cenizas y lodos y hoy sólo una parte ha sido excavada, el resto continua bajo la ciudad actual

En uno de sus escritos, Plinio el Joven relata cómo murió su tío, responsable de la flota romana en la zona, al acudir allí para ayudar a las víctimas de la catástrofe. Su descripción de los sucesos nos resulta, a la vez, trágica y terriblemente familiar, ya que nos traslada a muchas otras tragedias de las que hemos tenido noticia, en la actualidad, a través de la televisión o la prensa. En su testimonio reconocemos la misma angustia de las víctimas, la misma vulnerabilidad del ser humano, en el plano físico y psicológico.

Los restos de los muertos en el puerto de Herculano sobrecogen al visitante

No es extraño, pues, que Pompeya o Herculano ejerzan (y hayan ejercido) una seducción intensa sobre sus visitantes. Tanto la vida acomodada y placentera que se percibe en ellas, como la trágica muerte y destrucción que selló su destino conectan naturalmente con la sensibilidad empática de las personas de la actualidad, obviando completamente el lapsus histórico que media entre aquellas gentes de la Antigüedad y los turistas ociosos del siglo XXI.

El 24 de agosto, alrededor de la una de la tarde, mi madre le llamó la atención a PLinio el Viejo sobre una nube que tenía un tamaño y una forma muy inusuales. Acababa de tomar el sol y, tras haberse bañado en agua fría y haber tomado una comida ligera, se había retirado a su estudio a leer. Ante la noticia, se levantó inmediatamente y salió fuera; al ver la nube, se dirigió a un montículo desde donde podría tener una mejor visión de este fenómeno tan poco común. (Plinio el Joven, Carta 16)

Los colores de las paredes lucidas se conservan perfectamente en Herculano

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA LA VISITA:

ENTRADAS: si puedes disponer de 3 días para visitar estos lugares sería un opción perfecta porque realmente vale la pena dedicar un día a subir al Vesubio y visitar Herculano, otro día completo para Pompeia y, por último, un día para visitar las bellas villas romanas de Oplontis, Stabia i Boscoreale. Las excavaciones abren a las 8:30 h y se puede entrar hasta las 18 h (de abril a octubre) y hasta las 15:30 h el resto del año.

COMIDA Y BEBIDA: en las ruínas, hay fuentes en las calles -las mismas que usaban los romanos que han sido restauradas- por lo que podéis tener agua sin problemas. Hay sólo un bar-cafetería-restaurante en Pompeia y puede que en temporada baja esté cerrado. A la hora de la comida está abarrotado y, aunque hay previsto abrir pronto una zona de pequeños puestos de comida, hay tanta gente que bien vale la pena ir preparado. En la visita a Pompeia interesa llevar un buen picnic y tentempiés, porque el día se os pasará volando sin daros ni cuenta y necesitaréis recuperar fuerzas para seguir recorriendo la antigua ciudad.

En una panadería de Pompeia: molino y horno

SOL Y PROTECCIÓN: si podéis elegir, evitad la visita a esta zona de Italia en julio y agosto. Todo el año son muchos los turistas que acuden pero, en verano, puede ser excesivo. Además el calor aprieta mucho así que id bien protegidos con gorra y usad crema solar. Sin duda, nos parece que primavera es el mejor momento del año para visitar la región de Campania, Nápoles y sus alrededores.

Casa del Fauno de Pompeya donde se encuentra el famoso mosaico de la Batalla de Issos

CÓMO LLEGAR: es cómodo y sencillo llegar si vas con tu propio coche -atendiendo al caótico tráfico de la región, claro- pero, en transporte público, también es fácil llegar desde la Estación Central de Nápoles con la línea de tren que hace parada en Pompei-Scavi (línea circumvesuviana Nápoles-Sorrento) a pocos minutos de la Puerta Marina (una de las zonas de acceso). El recorrido tarda unos 35 minutos y, con la misma línea de tren, se accede en 20 minutos a Herculano.

Pompeia y Herculano se sitúan en las laderas del volcán Vesubio

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