CHULILLA Y LAS HOCES DEL RÍO TURIA O GUADALAVIAR

CHULILLA Y LAS HOCES DEL RÍO TURIA O GUADALAVIAR

Aunque en Valencia conocemos a este río como el Río Turia, en su cabecera, es llamado Guadalaviar. Nace en las montañas de Teruel, en la preciosa Sierra de Albarracín, a unos 280 km de su desembocadura en la ciudad de Valencia. Dede que leí la entrada de Viajando en Furgo, estábamos deseando recorrer las Hoces del río Turia que a su paso por el pueblo de Chulilla son todo un espectáculo.

Vista de Chulilla desde las hoces del río Turia (Valencia, 2016)

En realidad, en la cuenca del mar Mediterráneo, tenemos pocos ríos “de verdad”, aquí discurren las ramblas, torrenteras, ríos secos o uadis -como les llaman en Marruecos- en los que raramente discurre el agua y, si lo hace, se producen grandes variaciones de su caudal en función de las lluvias torrenciales que suelen producirse en primavera y otoño. El río Turia lleva agua en casi todo su recorrido hasta que llega a las llanuras hortícolas valencianas donde el agua es aprovechada hasta el punto que el caudal desaparece. Lo más llamativo es que en sus primeros tramos discurre encajado en profundos cañones que hacen que el lugar sea de gran atractivo para los amantes de la geología y de la naturaleza en general. Uno de los mejores lugares para disfrutar de estos cañones es el municipio de Chulilla, en la comarca de Los Serranos (Valencia).

El pueblo de Chulilla está enclavado entre enormes moles de piedra caliza (Valencia, 2016)

Chulilla es un pueblo precioso. Encaramado a las peñas que miran al río Turia y en cuya parte más alta se sitúa el castillo medieval en el que anteiormente hubo también una fortaleza árabe. Las montañas calizas han sido excavadas por el río durante miles de años generando una hoz o barranco de unos 160 metros de altura. Ese era nuestro principal objetivo y a la mañana temprano nos calzamos las botas de montaña para recorrer algunos senderos.

Indicadores de las rutas que puedes hacer desde el pueblo (Valencia 2016)

En el interior de la hoz de regreso del Charco Azul (Valencia 2016)

El primer recorrido que hicimos fue el SL-74 del Charco Azul. Saliendo desde la Plaza de la Baronía, en el centro del pueblo, las indicaciones no llevan a error. Se desciende entre casas y pequeñas huertas con enormes algarrobos que dan al entorno una apariencia casi selvático-tropical.Cuando alcanzamos el fondo del barranco, nos encontramos entre acumulaciones de cantos y sedimentos fluviales. El sendero discurre cómodamente junto al río que, según la época del año, puede llevar mucha agua y limitar el caminar.

Las pasarelas permiten el paso cuando no hay grandes crecidas en el río

Junto al Charco Azul y unas pasarelas que no siempre son transitables

Detalle de los túneles y aliviadores excavados en la roca para conducir el agua

Es impresionante observar las excavaciones y conducciones que se hicieron en el pasado para conducir el agua y mejorar su aprovechamiento, así como para generar energía eléctrica. Cuánto trabajo y cuánta sabiduría esconden aquellas paredes… El sendero es circular y de dificultad escasa por lo que puede hacerse cómodamente en poco más de 1 hora. Es interesante ir con ropa cómoda y, preparados para un posible remojón que, sobre todo en verano, siempre apetece.

Acceso a la ruta de Los Calderonesjunto a la carretera CV-394

La otra ruta que realizamos fue la Ruta de los Calderones. Puedes partir desde la misma Plaza de la Baronía pero nosotros, siguiendo las recomendaciones de los luagreños y, con el fin de evitar el excesivo calor veraniego, decidimos ir con el coche hasta el inicio del sendero junto a la carretera CV-394, poco después de pasar el Albergue Turístico El Altico. Tras pocos metros de paseo se inicia el sendero junto a la enorme y elevada hoz. Las vistas son espectaculares desde el mirador de La Carrucha y, allí abajo, se puede ver el Charco Azul, objetivo del recorrido SL-74 que habíamos hecho anteriormente.

Detalle de los indicadores que marcan la ruta de “Los Calderones” junto al mirador de “La Carrucha”

La senda no tiene peligro alguno pero debemos caminar unos 800 m atentos a los niños pues el desfiladero, en algunos tramos está bastante cerca del camino. Pasaremos un arroyo justo cuando la hoz se retuerce en un abrusco meandro y seguiremos caminando durante 1 km más hasta llegar a las escaleras que nos llevan hasta los puentes colgantes. Los puentes colgantes de Chulilla permiten atravesar el río en varias zonas y disfrutar de lo lindo jugando a ser Indiana Jones.

Los puentes colgantes permiten acceder al barranco

Son varios los puentes instalados que permiten pasar sin peligro

Una vez allí abajo, junto al río, podemos seguir la ruta circular que lleva hasta el Pantano de Loriguilla y regresa al pueblo. Son en total 8 km que, si hace mucho calor, pueden ser demasiados para los más peques… En nuestro caso, preferimos detenernos para comer y bañarnos, para jugar y descansar sin prisas. El lugar así lo merecía y lo pasamos genial. A media tarde regresamos desandando el camino satisfechos por la jornada que habíamos disfrutado.

Un baño refrescante cuando el calor ya aprieta es la mejor recompensa

 

Puedes ver un resumen de nuestra experiencia en un VÍDEO AQUÍ

CONSEJOS PRÁCTICOS

¿Cómo llegar? Desde Valencia lo más sencillo es tomar la CV-35 hasta Losa del Obispo y, después, la CV-394. Desde Alicante también se puede tomar esa ruta, aunque nosotros preferimos viajar por el interior pasando por Almansa, Ayora y Cofrentes siguiendo la N-330 y, una vez en Requena tomamos la CV-395 hacia Chulilla. Si viajas desde Madrid por la A3, también tendrías que tomar esta desviación en Requena.

¿Dónde alojarse? Hay varios alojamientos, hostales y casas rurales. Nosotros elegimos el Hostal Restaurante El Pozo en el que nos sentimos muy bien atendidos. Nuestra primera opción era acampar pero, por desgracia, el pueblo no cuenta con ninguna zona de acampada pública ni tampoco privada. Sería estupendo que habilitaran una zona para acampar o para caravanas.

¿Qué hacer y qué visitar? El pueblo de Chulilla cuenta con muchos puntos de interés como su castillo medieval, la ermita de Santa Bárbara, la iglesia y el balneario de Fuencaliente. Pero además hay pinturas rupestres y excelentes rutas de senderismo, además de sectores de escalada para los más osados.

Cartel explicativo del uso del barranco para generar electricidad y transportar madera desde la sierra

Caminando por la senda que lleva a los puentes colgantes (Chulilla, Valencia 2016)

15 RAZONES PARA VENIR A ALICANTE EN PRIMAVERA

15 RAZONES PARA VENIR A ALICANTE EN PRIMAVERA

Nos gusta nuestra tierra. Dicen que es “la millor terreta del món”. No sé si lo es, pero desde luego, tiene muchos puntos para salir en la lista de las “top 10”. Alicante, y especialmente Benidorm, supusieron el descubrimiento del turismo playero en nuestro país. Nuestra costa, desde ese momento y con el empujón del “1-2-3, responda otra vez” (gracias a su premio gordo: los apartamentos en Torrevieja) ¿os acordáis?, se convirtió en uno de los destinos turísticos por escelencia para españoles y europeos. Sin embargo, a nosotros nuestra terreta nos gusta sobre todo en primavera. En primavera, en otoño y también en invierno. Y nos gusta, nos solo por sus playas -que también- sino por muchas cosas más.

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El Castillo de Santa Bárbara en a ciudad de Alicante

1. Conocer la ciudad de Alicante. 

Alicante no es muy amada por los alicantinos que siempre la comparamos con otras ciudades con más solera y más encantos. Sin embargo, hay algunos elementos que la hacen única. Nos encanta subir al castillo de Santa Bárbara, recorrer el barrio antiguo y observar el mar desde lo alto. Visitar el MARQ o Museo Arqueológico cuya colección que abarca nuestra historia desde hace más de 20 siglos es un reclamo para adultos y para niños.

La costa de nuestra capital

La costa de nuestra capital desde el castillo

2. Visitar sin achicharrarte nuestras ruínas arqueológicas.

En la Illeta en El Campello y en Alicante las de Lucentum y Monte Tosal los restos arqueológicos son un tesoro para nosotros y para todo el que se anima a investigar en nuestro pasado.

Ruínas de la ciudad de Lucentum

Ruínas de la ciudad de Lucentum

3. Disfrutar de nuestras playas de arena cuando aún no hay nadie.

Los cielos son ahora limpios y claros, el azul del mar es intensísimo, las playas están vacías, el agua está aún fría -pero perfecta en otoño-, es fácil encontrar sitio para aparcar y para comer en los restaurantes.

Las playas de arena de El Campello

Las playas de arena de El Campello

4. Descubrir las playas y calas más escondidas de cantos de piedra.

Hay muchos rincones que han conseguido rehuir el urbanismo despiadado de las últimas décadas. Pregunta a la gente de aquí y busca esos enclaves alejados del turismo de masas en los que nos escondemos los que vivimos aquí.

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La playa del Torreón cerca de Villajoyosa

5. Asomarte a nuestros cabos con sus increíbles pendientes.

El Cabo de la Nao es el capitán de este buque que es nuestra provincia que penetra en el Mediterráneo. Le siguen el Cabo de San Antonio, el Cap d’Or, el Cabo de Santa Pola y, por supuesto, el Penyal d’Ifach.

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Paseando hacia el Faro del Albir desde Alfaç del Pí

6. Visitar las Salinas de Santa Pola y el Museo de la Sal.

Este pequeño museo nos permite conocer las virtudes de la sal y el avance que supuso para la conservación de alimentos en el pasado y en el presente. El negocio de la sal fue una riqueza económica para la región y continúa siendo un recurso imprescindible para todos.

7. Navegar hasta la Isla de Tabarca.

Observar los fondos marinos, tomar el sol, recorrer la isla y tomar un caldero mientras aprendes sobre la historia de esta isla que cuenta con otros pequeños islotes y todavía muestra su antigua fortificación.

Navegando hacia la Isla de Tabarca

Navegando hacia la Isla de Tabarca

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Fondos en la Isla de Tabarca

8. Hacer senderismo por las sierras de la provincia alcanzando cualquiera de sus cumbres.

Alicante destaca por su orografía pues es un territorio plegado intensamente. Nuestra cima es la Sierra de Aitana con sus 1.558 m de altitud a pesar de estar muy cerca del mar. Nuestros “monte Olimpo” es el Puig Campana con 1.406 m. El Montcabrer, la Sierra de Bernia, el Cabeço d’Or, el Maigmó, el Cid, el Benicadell, la Sierra de Mariola, el Menejador y la Font Roja. Pero son muchas más… Son cimas exigentes que sorprenden a cualquiera que intente coronarlas y, siempre, ofrecen recompensas espectaculares. Y algunas esconden tesores como las Cuevas de Canelobre en Busot…

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Hacia el fuerte de la Sierra de Bernia

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Sierra de Mariola y cara norte del Montcabrer

9. Descubrir los valles del norte y sus historias de piratas y moriscos.

Las lluvias son más frecuentes en la zona norte de la provincia y el clima es casi subtropical. Las carreteras caracolean en aquellos valles secretos con castillos donde los moriscos tejieron historias apasionantes y nos dejaron un entorno casi mágico entre campos de cerezos, algarrobos, almendros y frutales.

Desde Benimaurell las vista son espectaculares

Desde Benimaurell las vista son espectaculares

10. Adentrarte  en los estrechos barrancos donde fuentes y pozas sorprenden al paseante.

En medio de la aparente aridez se esconden lugares secretos y poco accesibles en los que florece la primavera más diversa de nuestro país. Alicante posee una flora diversa en la que las plantas, adaptadas a la aridez, han evolucionado para aprovechar los recursos disponibles con una variedad de especies única.

Los barrancos escondidos entre las áridas montañas

Los barrancos escondidos entre las áridas montañas

11. Visitar la Vila-Joiosa (Villajoyosa).

Por tener el nombre más bonito y que más nos inspira y por contar con un Museo del Chocolate sencillo pero entrañable. Disfrutar de su playa y de su gastronomía mientras los niños juegan sin peligro en la arena.

En la playa de la Vila-Joiosa

En la playa de la Vila-Joiosa

12. Acercarte a los pueblos del interior y alucinar con nuestros castillos.

Los castillo de Alicante marcan la frontera del antiguo Reino de Aragón cuando nuestro rey más emblemático, En Jaume I, reconquistaba estas tierras. Biar, Villena, Castalla, Sax y muchos otros son pueblos maravillosos en un entorno espectacular y una historia muy especial.

Desde el torreón del castillo de Biar

Desde el torreón del castillo de Biar

13. Conducirte hasta Jijona para visitar su Museo del Turrón y subir el puerto de la Carrasqueta.

Jijona, cuna del turrón, es también la puerta de entrada a la comarca del Comtat donde sus ciudades industriales cargadas de historia te harán sentir que necesitas mucho más tiempo para conocerlas mejor. Alcoi, Cocentaina, Muro y sus pueblos cercanos merecen unas vacaciones completas.

14. Visitar Ibi, la ciudad del juguete en L’Alcoià.

No olvides reservar un día para venir a Ibi -la ciudad de mi infancia- donde, entre otras muchas cosas, te espera el Museo del Juguete y el Museo de la Biodiversidad. Ambos te sorprenderán. Para mi, el segundo es además como un hijo. Aunque allí no lo sepan y no aparezcamos en ningún sitio, participé hace ya unos cuantos años -junto a otros compañeros del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante- a diseñar los paneles y dioramas de una primera exposición que posteriormente se transformaría en el actual museo que hoy os enseñará a conocer, de primera mano, qué supone el tráfico ilegal de especies y la importancia de tomar conciencia del valor de la biodiversidad. En el blog de “Con los niños en la mochila” os cuentan muchas cosas más.IMG_4244

Museo de Juguete en Ibi

Museo de Juguete en Ibi

15. Déjate sorprender y ven a descubrir con tu propia experiencia.

Y la última, pero no menos importante, por el placer de descubrir que siempre, cualquier lugar del mundo, es mucho más de lo que dicen las guías de viajes. Déjate llevar, conduce por carreteras estrechas y atrévete a investigar.

La primavera florece aprovechando las escasas lluvias de la estación

La primavera florece aprovechando las escasas lluvias de la estación

Nos hemos dejado muchos lugares que aún no conocemos o que conocemos poco, como Elche o Pinoso, por ejemplo, porque aún tenemos muchas asignaturas pendientes. Prometemos emplearnos a fondo para seguir disfrutando de “la millor terreta del món”. ¿Tú qué más nos recomiendas?

Interior de las Cuevas de Canelobre cerca de Busot

Interior de las Cuevas de Canelobre cerca de Busot

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE CON NIÑOS

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE CON NIÑOS

La ermita de San Juan de Gaztelugatxe es uno de esos lugares emblemáticos de la costa de Bizkaia que aparece repetidamente en postales y guías de la región. Se ha convertido en un importante foco de atracción para turistas pero no por ello pierde su atractivo e interés. Situado en la preciosa costa vizcaina, los acantilados verticales muestran los estratos que se quiebran frente al mar mientras los bosques descienden hasta la costa. El mar Cantábrico luce espectacular y golpea las rocas despiadadamente o las lame con la subida y el descenso de las mareas.

Indicaciones de la reserva costera

Indicaciones de la reserva costera

Hasta hace unos años se podía bajar en coche hasta el punto de los dos arcos que une “el viejo castillo” con la península, pero en la actualidad no es así. Es quizá mejor porque, aunque supone un mayor esfuerzo, el paseo es maravilloso. Hay lugares para el descanso y mesitas para poder comer tranquilamente mientras nos admiramos observando la ermita o el imponente peñasco vecino, Akatxa Irla. Cuando llegamos a la pasarela de los dos arcos los niños reclamaron bajar a jugar al mar. La marea estaba baja y les atraía poderosamente así que, mientras ellos se quedaban a jugar acompañados por su padre, yo cumplí mi sueño de subir hasta lo alto de la peña.

Vista de las escaleras desde la ermita

Vista de las escaleras desde la ermita

Según pude leer en la ermita, parece que la fundación de este lugar viene del siglo XI y recibe el nombre de “Sancti Johannis de Castiello in territorio de  Bakio et alia parte de Bermeio“. Fue monasterio y convento pero fue abandonado por los frailes en el año 1330. Todas sus reliquias y la documentacion se trasladó a Salamanca y de allí, parece que al Archivo Histórico Nacional de Madrid. En el año 1334, Don Juan Núñez de Lara se hizo fuerte en este peñón resisitiendo el asedio de Alfonso XI que intentaba usurparle el Señorío de Bizkaia. Alfonso no logró derrotar a los rebeldes y firmó finalmente un armisticio retirando sus tropas.

SAN JUAN

Vista de la ermita desde la carretera de acceso que hay que bajar a pie

Esta ermita es lugar de rituales para pescadores y sus familias. Es habitual acudir a San Juan para pedirle al santo buena pesca cuando llega la temporada del atún. También se bendicen o bautizan las nuevas embarcaciones de Bermeo. Tras la ceremonia realizada por el sacerdote, la embarcación hace tres círculos en el mar y se realiza la “ceremonia mágica” prendiendo fuego a un “ramillete de flores de San Juan” que se lanza por la borda del barco al mar.SAN JUAN COMBI

Además es un lugar de sanación y purificación medicinal y anímica. Las mujeres que no podían tener hijos llevaban un objeto referente a un niño ante la imagen de Santa Ana que allí se veneraba y, los niños logrados por su influencia se bautizaban “a la ventura”, es decir, eran apadrinados por el primer hombre y mujer que encontrabam en el camino del santuario.

Inicio del ascenso hasta San Juan de Gaztelugatxe

Inicio del ascenso hasta San Juan de Gaztelugatxe

El día amaneció nublado pero poco a poco el sol fue encontrando paso entre las nubes. Los 24ºC y la humedad nos hacían sentir como en el trópico pero la brisa era fresca y agradable. No había mucha gente por lo que aprovechamos el momento para observar y escuchar a la naturaleza. La campana de la ermita repicaba cada dos por tres, cada vez que uno de los paseantes alcanzaba la cima y tiraba de la cuerda haciendo saber que había logrado su objetivo. Nosotros también, un gran día que ya podemos guardar como una nueva experiencia para toda la familia.

Desde el puente se puede bajar a la costa para descubrir la fauna y la flora marinas

Desde el puente se puede bajar a la costa para descubrir la fauna y la flora marinas

CONSEJOS PRÁCTICOS:

  • El acceso es gratuito.
  • La mejor manera de llegar es por la carretera BI-2235 que llega desde Gernika-Lumo a Bermeo y después seguir avanzando hacia el cabo Matxitxaco hasta encontrar los aparcamientos junto a la carrtera. Desde Bilbao hay que tomar la BI-631.
  • Para acceder a la ermita, no sólo hay que subir más de 200 escalones, también hay que bajar por la antigua carretera que antiguamente daba acceso a los vehículos y que hay que recorrer a pie. Es un recorrido de bastante pendiente de algo más de 1,5 km – unos 3 km en total que pueden recorrerse con carrito si lo necesitas- por lo que es aconsejable llevar agua, protección solar y algo para comer -los más pequeños siempre lo agradecen- si piensas pasar un rato tranquilo.
  • No hay baños, sólo una letrina al principio de la escalinata y otra en la ermita.
  • Se puede bajar al mar si hay marea baja y disfrutar de las rocas por lo que es aconsejable llevar un buen calzado.
  • Puedes completar la jornada visitando el Bosque Pintado de Oma o el Centro de Biodiversidad de Euskadi.

Captura de pantalla (43)

EL BOSQUE DE OMA: UN MUSEO NATURAL

EL BOSQUE DE OMA: UN MUSEO NATURAL

Tal y como se explica en la web del Bosque de OmaEl Bosque Pintado es una original experiencia artística que reflexiona sobre el espacio y las reglas del Arte, dentro de la magia que siempre esconde el bosque. Hay muchas maneras de mirar, tantas como personas“. Esta obra de Agustín Ibarrola sorprende al paseante-senderista aún esperando ser sorprendido. Hemos visto algunas imágenes del lugar a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, sin embargo, cautiva y admira al observador ávido de aprender, de sentir, de emocionarse… El observador ha de saber que “Antes de adentrarnos en el bosque, debemos recordar que somos nosotros los que tenemos que jugar a construir y destruir las formas, según el punto de observación que elijamos ante cada composición artística. Las formas y los colores pintados sobre el soporte cilíndrico de los pinos crean un «muralismo tridimensional» que juega a recrear composiciones planas en tres dimensiones.”

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Observando el arco iris de Naiel

Y así hemos disfrutado junto a nuestros hijos que correteaban en busca de las señales que indicaban los puntos de observación marcados por el artista para intentar descifrar sus códigos de colores y formas. Rectas, curvas, colores… juegos visuales entre los bellos troncos de los pinos que se elevan hacia el cielo. Pero el visitante puede ir más allá, no es necesario limitarse a los puntos referenciados, se puede jugar entre los árboles, buscar otros puntos de vista y disfrutar del bosque respetuosamente, como siempre, sin dejar en el camino nada más que nuestras huellas.

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El ojo grande entre los que miran igual que tú

El Valle de Oma es un lugar único. Sobrecoge por la serenidad que transmite. La presencia de sólo algunos caseríos y el hecho de que sólo los coches de los residentes estén autorizados a acceder al valle da al lugar un ambiente más sereno. Podrás escuchar los sonidos del valle, a los animales que pacen en los prados, observar los preciosos huertos y conversar con los pocos moradores de este lugar.

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Punto de observación nº19: Ojos del pasado y del presente

Ibarrola ha pintado más de 500 árboles en este lugar que ha pasado por diversas situaciones dificultosas que ha ido superando positivamente a lo largo del tiempo. Han sido necesarias diversas restauraciones y aún algunas zonas necesitan de su recuperación pero, a pesar de esto, el Bosque Pintado es un lugar bellísimo que debemos respetar y aprender a valorar. Ha sido un placer poder compartir juntos esta experiencia y os la recomendamos a todos. Una experiencia sencilla y apasionante que te hace disfrutar del entorno natural de una manera única.

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Felices de compartir juntos esta experiencia en el Bosque Pintado

INFORMACIÓN PRÁCTICA:

Cómo llegar y recorrido: acceder al Bosque Pintado es muy sencillo pero tendrás que caminar un buen trecho. Desde la ciudad de Gernika (Bizkaia) hay que dirigirse en coche -o en bicicleta- hasta Kortezubi en dirección a las Cuevas de Santinamiñe. En cuyo aparcamiento puedes dejar el coche. Ten en cuenta que la ruta es circular pero también puedes utilizar sólo una de las vías de acceso. Para llegar hasta el Bosque Pintado deberás caminar un trecho de casi 3 km pues está prohibido acceder en coche particular -aunque hay visitantes que se saltan la prohibición desconsideradamente. Existen dos caminos alternativos: el que recorre el valle hasta Oma que está asfaltado y puedes recorrer con un carrito de bebés sin problemas o bien una pista forestal. Hay algunas zonas de pendientes pronunciadas y es necesario llevar buen calzado. Si deseas hacer la ruta circular, te recomendamos empezar por la pista forestal y regresar por el camino asfaltado.

Nuestro recorrdido hasta el Bosque Pintado por el Valle de Oma

Nuestro recorrdido hasta el Bosque Pintado por el Valle de Oma

Entradas: es gratuíto y tampoco hay que pagar por dejar el coche en el párking.

Otros consejos: lleva agua fresca y algo de comer porque en total vas a caminar unos 7-8 km y vale la pena llevar merienda o almuerzo. En algunas zonas de la carretera de acceso da el sol así que no olvides el protector solar y una gorra.

Cuevas de Santimamiñe: no olvides visitar estas cuevas que son el yacimiento arqueológico más importante de Bizkaia y Patrimonio de la Humanidad desde 2008. Sus pinturas rupestres datan del Paleolítico Superior (13.000 a.C.). Las visitas son guiadas y, recuerda, consyulta su horario de apertura para que no te pase como a nosotros que llegamos tarde…

BOCAIRENT: VACACIONES EN NUESTRO PUEBLO

BOCAIRENT: VACACIONES EN NUESTRO PUEBLO

Bocairent es nuestros retiro. Bocairent es piedra, es historia, es sol y frío, es bosque y ríos, fuentes y pozas donde refrescarse. Bocairent tiene puentes, un bello campanario, una plaza de toros excavada en la roca, conventos, ermitas y museos. Bocairent esconde secretos: pozos de nieve y cuevas que se han convertido en “un pequeño parque de atracciones” o en bares en la plaza del ayuntamiento. Bocairent es el lugar al que vamos a descansar, a desconectar. Es el lugar en el que necesitamos poco para vivir pero que nos ofrece mucho y nos permite ofrecer mucho más a todos los amigos que vienen a visitarnos al Maset.

Acceso a la Plaza del Ayntamiento

Acceso a la Plaza del Ayuntamiento

Bocairent es, probablemente, uno de los pueblos más bonitos de nuestra región. Junto con Altea, Peñíscola, Morella y Biar -por citar algunos- puede presumir de haber sabido preservar la belleza de su casco antiguo y las particularidades que lo hacen único y especial. Bocairent es un pueblo eminentemente industrial que sufre desde hace décadas las dificultades que supone intentar mantener a flote empresas familiares que luchan por sobrevivir.

Detalle de una de las fuentes del barrio viejo

Detalle de una de las fuentes del barrio viejo

Desde hace unos años ell turismo supone un complemento para algunas familias y para el municipio que recibe, especialmente en Semana Santa y en los fines de semana la visita de personas interesadas con conocer su rico patrimonio. Bocairent pertenece a la provincia de Valencia y a la comarca de la Vall d’Albaida pero, geográficamente, está realmente situada en las montañas del norte de Alicante que separan ambas provincias. Es una de las puertas de entrada a la famosa Sierra de Mariola, coronada por el espectacular Montcabrer, visible desde todos los municipios que integran esta maravillosa sierra: Bocairent, Bañeres, Muro de Alcoi, Cocentaina, Agres y Alfafara. Todos estos municipios ofrecen un sin fin de atractivos culturales, históricos, naturales y gastronómicos.

Campanario de la iglesia de Bocairent

Campanario de la iglesia de Bocairent

Ermita hace ya más de tres años que escribimos nuestro blog y no habíamos dedicado una entrada a este pueblo que supone nuestro remanso de paz, nuestro espacio para el encuentro con nosotros mismos, el lugar mejor para el juego de nuestros hijos, para la lectura, la escritura y la reflexión, para vivir plácidamente en familia.

Son tantos los elementos de interés que no nos resulta fácil resumir. Explicaros cosas de Bocairent es como querer describir los encantos de la persona que más quieres:¿por dónde empezar?¿qué elegir? Quizá la mejor manera de tener una primera impresión del pueblo es subir a la Ermita del Santo Cristo. Es un breve recorrido, aunque con bastante pendiente, que recorre un Via Crucis con 15 estaciones de la pasión de Jesús y que lleva hasta un antiguo convento con su ermita. Desde allí, las vistas de la cara norte del pueblo son impresionantes, destacando el campanario y la Sierra de Mariola al fondo.

Callejeando por "el barri vell"

Callejeando por “el barri vell”

Para tener la imagen de la cara sur de Bocairent hay que dirigirse al cementerio. Desde allí se puede acceder al barri vell (barrio antiguo) por el hermoso pont de darrere de la Vila o puente que daba acceso al pueblo. Nada más cruzarlo podemos apreciar, excavado en la pared de piedra, la garita donde se cobijaba la persona encargada de cobrar los impuestos de entrada a la localidad. Si seguimos caminando y nos introducimos por las callejuelas que se abren a nuestra izquierda, entramos en el barrio antiguo. Muchas de las casas aún están habitadas y otras han sido rehabilitadas para estancias de veraneo o como casas rurales para el alojamiento de visitantes. Pasear por estas calles es una delicia. Las fuentes del siglo XVIII que suministraban agua a la población aún están en uso y las colecciones de macetas dan vida a este lugar bastante tranquilo y silencioso. Llegaremos a la Placeta de la Presó en la que Sant Vicent Ferrer predicó en 1412.

Huertos en el río Clariano junto al barrio medieval

Huertos en el río Clariano junto al barrio medieval

Declarado Conjunto Histórico Artístico de carácter Nacional, su elemento más destacables es el hermoso campanario de la Iglesia de la Asunción que hay que admirar mejor desde la Plaza del Ayuntamiento tras pasar el acueducto que de antiguo traía el agua al centro del pueblo. Los altos edificios de hasta seis plantas son, en realidad, dos casas construídas superpuestas: las de abajo tienen acceso desde la plaza mientras que, la vivienda superior, tiene acceso desde la calle posterior que recorre la plaza a un nivel superior. Es en esta plaza donde se celebran las fiestas de danzas en el mes de agosto y los principales actos de las fiestas de moros y cristianos en febrero. No hay que perder la oportunidad para tomar un refresco en algunos de los bares situados en el lado derecho de la plaza pues están excavados en la roca, creando un espacio único y muy acogedor.

En agosto se celebran las fiestas a Sant Agustí

En agosto se celebran las fiestas a Sant Agustí

Antes de abandonar el barrio viejo, hay que dar un paseo por la Ruta Màgica que bordea el cauce del río Clariano recorriendo los antiguos huertos y pasando por algunos de los enclaves más bonitos de la cara sur del casco antiguo. Bordeando al pueblo podemos distinguir algunas de las antiguas fábricas textiles que fueron el motor de la economía de este municioio en el siglo pasado. Algunas de ellas han sido hoy reconvertidas en lugar de encuentro para los festeros de diversas “filaes”.

Casco antiguo desde la salida de les covetes

Casco antiguo desde la salida de “les covetes”

Otro lugar destacable de Bocairent es su Plaza de Toros que fue excavada en el año 1843 en la piedra. Es una pequeña plaza pero única por esa particularidad. Puede visitarse y aún hoy recibe algún festejo taurino aunque, en realidad, suele ser más aprovechada para actos culturales de diversa índole.

Probablemente, el lugar más conocido y más peculiar de Bocairent son les covetes dels moros. Para llegar hasta allí hay que bajar desde la plaza por el Carrer Ruta de les Covetes o desde el cementerio por el Carrer Mosen Hilario. En el pasado este era el lugar de juegos y aventuras de todos los niños de la localidad, hoy se ha convertido en un “curioso parque de atracciones” al que se accede por un módico precio.

Sección de "les covetes dels moros"

Sección de “les covetes dels moros”

No sabemos muy bien el origen de estas cuevas excavadas en la roca caliza (que existen también en otras localidades cercanas aunque en menor número) pero parece ser que eran graneros tallados en época bereber. Posteriormente se dedicaron a diversos usos y se fueron comunicando estancias, creando un entramado de galerías que casi parece un parque de atracciones para trogloditas. Dejarse guiar por Paco, el guía de les covetes, a través de los túneles mientras observamos la ermita del Santo Cristo allá en lo alto y escuchamos las historias que él nos va contando, es una experiencia única.

Interior de las galerías y cuevas comunicadas

Interior de las galerías y cuevas comunicadas

Una vez salimos de les covetes, no podemos perder la oportunidad de visitar el pozo de nieve o cava que se encuentra junto a la caseta de venta de las entradas. Es uno de los pocos pozos de la región que se han restaurado y se puede acceder desde la parte inferior. Estos enormes pozos aparecen por todas las sierras de la provincia de Alicante -muchos de ellos están abandonados o medio en ruinas- y son obras maestras de la ingeniería local. Eran excavados en la piedra y podían superar los 15 metros de profundiad y 8 metros de diámetro. Servían para guardar la nieve en invierno, que se iba acumulando y aplastando en su interior creando gruesas capas de hielo que se separaban unas de otras con capas de esparto y otras hierbas. Este hielo serviría, en primavera y en verano para mantener las fresqueras de las casas. El comercio del hielo era muy importante a inicios del siglo XX y dio lugar a importantes rutas comerciales. Las burras, cargadas con los bloques de hielo viajaban por la noche para llegar hasta los lugares de venta en las provincias de Valencia y Alicante.

No podemos despedirnos de Bocairent sin detenernos a degustar su gastronomía local. A pesar de ser un municipio re

Bóveda del pozo de nieve desde su interior.

Bóveda del pozo de nieve desde su interior.

lativamente pequeño, tiene un buen servicio de restauración. No es fácil recomendar uno de sus restaurantes pero, para nosotros, por su emplazamiento y yendo acompañados de niños, no hay duda que el mejor es el hotel-restaurante L’Estació. Situado en la antigua estación de tren, es un hotel con mucho encanto que cuenta con un agradable restaurante y mucho espacio para que jueguen los niños. Su menú de tapeo es excelente para una comida diversa y sabrosa pero, además, cuentan con platos típicos de la zona. También vale la pena el restaurante El Cancell con una carta amplia y especializada en platos locales como arroces, olletas y gazpachos. Y si quieres tener una visión única de esta comarca, puedes darte una vuelta con totglobo (como hicimos nosotros hace algo más de un año).

Así saldamos esta deuda que teniamos pendiente con Bocairent. Un pequeño pueblo con muchas historias que contar, algunas de las cuales han quedado en el tintero para cuando os animéis a visitarnos. Os acompañaremos encantados a conocerlo y siempre tendremos preparado un plato en nuestra mesa para acogeros en cualquier época del año.CIMG2695

2015: UN AÑO LLENO DE VIAJES CON NOMBRE DE PERSONA

2015: UN AÑO LLENO DE VIAJES CON NOMBRE DE PERSONA

Un año, más, y vuelan… Esta es la sensación: pasan los años y casi vuelan. Estoy tan agarrada a la vida, me gusta tanto vivirla que me da vértigo sentir lo rápido que pasa. Sin embargo, me siento satisfecha y feliz por lo vivido hasta ahora y le pido poco al 2016 porque ya tenemos tanto…
Este es un blog de viajes, de recuerdos de nuestras experiencias viajeras y, sin duda, este año, más que recordar lugares, recuerdamos personas. Ha sido un año en el que nos hemos lanzado a la experiencia de compartir y hemos llenado nuestra mochila de personas.

Algunas de estas personas ni si quiera las conocemos aún, como Asier y su familia, que estuvieron en nuestra casa pasando sus vacaciones de verano mientras nosotros recorríamos Estados Unidos. Y tampoco conocemos a Inma que nos dejo su casa para pasar nuestras vacaciones de Semana Santa en Navarra. Aún no nos conocemos pero pronto lo haremos. Es extraño cómo puede ser de sencillo sentirte feliz y la clave, no está en pedir, si no en dar.

Hemos tenido algunos “surfers” en nuestra casa y hemos disfrutado con ellos de conversaciones y experiencias fantásticas. Gracias Aziza y Alula, gracias Ahmed y Julia y a Bego por venir a nuestra casa y pasar unas horas con nosotros. Y hemos “surfeado” en casa de Jennifer y de Tom y Deena en Cape Code, de Jessye y Sky en New Hampshire, de Elizabeth y su familia en Maine, con Alex visitamos Salem y David nos llevó a navegar en Falmouth. Además Pam nos invitó a pasar una noche en su casa junto al lago en New York y Yaser en Buffalo. Un montón de personas generosas que nos acogieron en su casa y nos ofrecieron lo mejor de ellos mismos.

Y, por supuesto, estamos muy agradecidos a nuestros amigos Bill y Anita que nos acogieron durante más de una semana en su casa de Manhattan y a Conchi con la que hemos pasado las últimas horas de nuestro último viaje de este año recorriendo Cáceres en familia. Pero también a todo el resto de amigos que nos acompañáis en el viaje de la cotidianeidad, en reuniones de amigos, en momentos aparentemente sencillos pero que sois la esencia de la felicidad. Gracias a todos, vosotros sabéis quienes sois.
Finalmente, a mi familia, además de Pau, de Ernest y de Ferran, nuestra familia nos acompaña en el día a día. Nada sería igual sin nuestro padres, y hermanos, sin nuestros sobrinos, sin los abuelos y los tíos, sin nuestros primos. Además, este año, hemos podido hacer una escapada con el abuelo Ángel y MªTeresa para visitar su tierra, el Maestrazgo, y disfrutar junto a los nietos de unos días juntos increibles en los que tres generaciones hemos compartido juntos la experiencia de viajar.

 

Esta noche, simplemente, es una noche más. Mientras escribo, casi medio mundo ha iniciado ya el nuevo año. Pero este momento es una buena excusa para echar la vista atrás y hacer balance. Mirar con alegría al pasado para seguir caminando en nuestro presente. Espero que vuestras vidas estén llenas de salud, buenos viajes y mucha felicidad.

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