Notice: Undefined index: blogger in /var/www/vhosts/nosaltres4viatgem.es/httpdocs/wp-content/themes/Divi-child/functions.php on line 25
educación | Nosaltres4Viatgem
HADAS DE LANA CARDADA: CREATIVIDAD EN TUS MANOS

HADAS DE LANA CARDADA: CREATIVIDAD EN TUS MANOS

Actualmente podemos tener a nuestro alcance y, siempre a cambio de dinero, toda variedad de objetos, utensilios, libros, juguetes y cualquier cosa que podamos necesitar o querer en cualquier momento. Otros los fabrican por nosotros y, a través de muchos intermediarios, llegan a nosotros. Nosotros tenemos deseos y los saciamos con dinero.

Hadas con lana cardada para el mercadillo de la escuela

Hadas con lana cardada para el mercadillo de la escuela

Aprender en la vida que podemos fabricar nosotros mismos una enorme cantidad de útiles o, al menos, intentar acudir a los artesnos que los hacen posibles, es una manera única de llenar nuestra alma de agradecimiento y de tomar conciencia del verdadero valor de las cosas. Comprar algo que hemos visto crear al artista es una experiencia única que te une para siempre con la persona que puso su amor, su inteligencia y su tenacidad en el esfuerzo de crear algo único.

2016-05-01 12.51.24
En la pedagogía waldorf se nos enseña, desde el momento en que somos criaturas que llegan al jardin de infancia hasta nuestro desarrollo como adolescentes y después también a los adultos, a hacer las cosas por nosotros mismos. La naturaleza nos ha dotado de las dos herramientas más sublimes que nadie pudiera haber imaginado: manos y mente. Ambos instrumentos coordinados generan obras de arte y, todos nosotros, podemos utilizarlas.

2016-05-01 12.50.232016-05-01 12.50.04

Por desgracia, hoy en día, la educación formal ha olvidado las manos, las manos y el cuerpo. Pero en las escuelas waldorf no ocurre así.  Los niños aprenden a hacer pan y dulces, pintan con acuarela, tejen, hacen punto y ganchillo, modelan, tocan instrumentos, hacen teatro, bailan, cantan… Todo su cuerpo está al servicio del aprendizaje y de su desarrollo como seres humanos completos.
Una de las cosas que he aprendido a hacer gracias a otras mamás de la Escuela Waldorf de Alicante son las hadas con lana cardada. La lana es una materia prima muy versátil y permite hacer muchísimas creaciones maravillosas. Hoy en día podéis comprar las hadas en internet y en algunas tiendas -como la de nuestra escuela- pero es mucho mejor aprender a hacerlas tú mismo.

2016-05-01 12.49.412016-05-01 12.49.13

Aquí os dejo unas cuantas indicaciones para poneros manos a la obra. Es una actividad ideal para cualquier persona y para niños y niñas un poquito mayores. Son un regalo perfecto para cualquier ocasión y para dar algo de ti mismo a otra persona. Desde que aprendí,  llevo en mi mochila los materiales necesarios para hacerlas y es mi manera de agradecer a las personas que nos alojan o nos ayudan en cualquier lugar del mundo su generosidad. Me encanta regalar mis hadas, con ellas regalo mi tiempo, mi paz y mi creatividad.

Materiales: lana de vellón,  lana peinada de colores, agujas de afieltrado, bastoncillos limpiapipas, cojín o espuma para apoyarte y, si quieres, abalorios.

¿Cómo hacerlas?

1. Con la lana de vellón haz una pelotita y dale forma con la aguja hasta conseguir una bolita consistente de algo más de 1 cm de diámetro.
2. Cubre la cabeza con lana de un tono de color de piel que te guste. Para más detalles puedes mirar en este enlace.
3. Prepara los brazos cubriendo los extremos de un limpiapipas de unos 10 cm con la misma lana que has usado para la cabeza. Retuerce los extremos para que las manitas queden bien cubiertas de lana y no se vea la punta del limpiapipas.
4. Refuerza el cuerpo con lana y sujeta los bracitos a la cabeza.
5. Añade lana de colores para hacer el cuerpo. Puedes hacerlo de varias maneras. La primera opción es ponerla debajo de los brazos a modo de falda y después añadir una camisa que sujetarás con un cinturón de lana. O bien, puedes introducir la lana por la cabeza, plegandola y sujetándola con un cinturón. Si quieres puedes añadir más haces de lana para alargar la falda.2016-05-01 12.48.236. Para poner el pelo elige el peinado que más te guste y sujetalo con cuidado a la cabeza. Este paso es delicado pues no deben crearse tiranteces en la lana de la carita, a veces no es fácil evitarlo.2016-05-01 12.47.48

7. Añade las alitas haciendo un lacito con la lana que te guste y sujetándola a la espalda.
8. Completa el hada con los detalles que te gusten.

2016-05-01 12.52.23Pues así,  practicando un poco conseguirás resultados increíbles. Todos, al empezar, se sienten incapaces porque tenemos miedo a desarrollar nuestra creatividad y, sin embargo, nunca nos defrauda el resultado. Para inspirarte te recomiendo estos libros maravillosos. Si te animas, cuéntame el resultado!

Libros con detalles explicativos para hacer diversas creaciones con lana cardada

Libros con detalles explicativos para hacer diversas creaciones con lana cardada

UNA ESCUELA PARA MÍ

UNA ESCUELA PARA MÍ

Se termina este curso, nuevamente un curso intenso. Ha sido una nueva oportunidad para el crecimiento personal, para conocer nuevas personas -alumnos, familias y profesores- y un nuevo lugar. Ha habido momentos para la añoranza pero, sobre todo, para cocinar nuevos proyectos. Ha sido un curso de esfuerzos divididos y trabajo muy intenso. Intentar que el ambiente en las aulas de un instituto sea agradable y provechoso no es tarea fácil y, simultanearlo con la “construcción” del Proyecto de Primaria y Crecimiento de la Escuela Waldorf de Alicante, tampoco. Sin embargo,  en mí,  ambos proyectos se nutren conjuntamente y me ayudan a intentar trabajar cada día un poco mejor: más feliz, más relajada y más consciente.
http://earthwrights.co.uk diseña juegos con materiales naturales

Y en este trasiego de una escuela a otra, de un entorno al otro, de una realidad a la otra, no puedo evitar imaginarme mi escuela.  Esa escuela a la que me gustaría asistir cada día como maestra o como alumna. Ese lugar para la convivencia y el crecimiento personal, para el desarrollo sereno de mi personalidad. ¿Cómo debería ser esa escuela que yo necesito?

DEBERÍA ESTAR EN UN ENTORNO NATURAL
Si buscase una escuela para mí,  intentaría que estuviese en un entorno natural. Me gustaría que tuviese árboles de mi tierra: carrascas, olivos, algarrobos, almendros, moreras, pinos, palmeras y limoneros. Que tuviese arbustos y plantas aromáticas como el romero, la salvia, la lavanda o el tomillo. Que en ellos hubieran pájaros nidificando y también insectos. Buscaría que tuviese, al menos, un lindo jardín; sin hormigón en el suelo. Que tuviese troncos a los que trepar o una casita en un árbol en la que esconderme a conversar, a inventar historias o a soñar.
http://earthwrights.co.uk diseña juegos con materiales naturales

La Madre Tierra estaría muy presente en la escuela: en los ritmos de cada día, en el cambio de las estaciones, en los materiales que usaríamos para aprender. La escuela impregnaría cada actividad de una conciencia ecológica que es imprescindible en nuestra sociedad.

UN PUNTO DE ENCUENTRO

Me gustaría que mi escuela fuese un punto de encuentro en la que niños, padres y maestros se reuniesen periódicamente para comunicarse, para intercambiar ideas, para celebrar fiestas, para llevar adelante proyectos, para decidir cómo querrían que fuese mi escuela. Un lugar en el que compartir ilusiones, narrar y escuchar sueños. Un lugar en el que aprender juntos haciendo talleres en los que trabajar múltiples aspectos que pueden vertebrar al ser humano: escucha activa, comunicación, empatía, manualidades, cocinar, cultivar un huerto… Cualquier actividad puede generar un espacio para el encuentro.
UN ESPACIO TRANQUILO
Una escuela serena, sin timbres ni sirenas. En el que las maestras y maestros hablasen sosegadamente y sólo se escuchasen los gritos de los niños y niñas cuando juegan en el patio. Un lugar en el que a veces sonase un piano, una lira o una flauta. En el que se cantasen bellas canciones y se contasen,  periódicamente,  las mismas historias. Un espacio con rutinas que ayudan a saber qué vendrá después, a hacer previsible la mañana, con un ritmo conocido que me ayudase a escuchar mejor mi interior.
Ideas creativas en internet
QUE DESARROLLASE LA CREATIVIDAD
Un lugar en el que sintiese que mi hemisferio derecho es tan importante como mi hemisferio izquierdo y por ello hubiese tiempo para la sensibilidad, para la feminidad, para la belleza y la creación. Una escuela que creyese que el ser humano tiene inteligencias múltiples y que todas ellas tienen el mismo valor.
Taller de costura y afieltrado de la Escuela Waldorf de Alicante

Como seres humanos necesitamos crear cosas con nuestras manos, diseñar proyectos y llevarlos a cabo. Ese proceso de aprendizaje ha sido llevado a cabo por nuestra especie desde hace milenios y no podemos abandonarlo porque nos ayuda a afianzar un gran número de habilidades físicas y mentales. En esta escuela habría tiempo para la creación y el trabajo manual: para jugar, pintar, esculpir, tejer, modelar… Para escuchar leyendas y cuentos de hadas, para cantar y bailar, para el teatro y las marionetas, también para hacer pan.

QUE NECESITASE DE LA COOPERACIÓN
Sería probablemente una escuela imperfecta que necesitaría de la cooperación de toda la comunidad. Maestros, padres y alumnos tendrían que aportar su inteligencia y su fuerza para que pudiese mejorar. Gestionar una escuela no es nada fácil y menos aún si se intenta que sea de manera asamblearia pero ahí está la clave para valorar los éxitos y aprender de los fracasos. Una escuela con pocos recursos económicos necesitaría de muchos recursos humanos, de personas optimistas e incluso utópicas. Pero ya lo decía Galeano: es la utopía la que nos hace avanzar. En esta escuela todos nos sentiríamos necesarios y nuestras aportaciones se valorarían pues gracias a ellas sería cada día una mejor escuela.

Solsticio de verano en Alicante
EMPAPADA DE ESPIRITUALIDAD
Una escuela que valorase al ser humano a nivel espiritual. Más allá de credos y religiones, existe el sentido de la espiritualidad. Ese saber que somos únicos y que la vida es una gran oportunidad. En nuestra vida estamos unidos con el pasado y nos proyectamos hacia el futuro con un hilo invisible que no sabemos demasiado bien dónde está. Amar la naturaleza, respetar el valor de cada vida por ser única e irrepetible, cada ser tendría un valor especial. Desarrollaría en cada uno nuestra conciencia y agradecimiento por ser hijos de la naturaleza.

UNA BUENA ALIMENTACIÓN

Una escuela que nos enseñase que “somos lo que comemos” y por ello ofreciese una dieta saludable libre de azúcares simples y alimentos procesados. Sería una dieta adecuada para el desarrollo del niño con un equilibrio adecuado de todos los nutrientes esenciales. Porque cuando comemos, no sólo nos alimentamos, nos nutrimos.
Ya lo decía H.D.Thoreau: “Todo hombre construye un templo, su propio cuerpo, para el Dios al que adora, con un estilo propio, y no puede dejar de hacerlo para martillear el mármol. Somos escultores y pintores y nuestra materia es nuestra carne y sangre y huesos. La nobleza empieza en seguida a refinar los rasgos del hombre; la mezquindad o la sensualidad los embrutece”.

QUE CULTIVASE LA SABIDURÍA
Y, por último, una escuela que estimulara mi curiosidad y mi deseo de aprender, haciendo del conocimiento no un mero instrumento ni un ornamento o una distinción de la que envanecerse, sino una sabiduría humilde con la que afrontar la vida de forma sencilla, ecuánime y juiciosa, en paz y armonía con el mundo, apreciando el valor de la humanidad, sintiendo el calor de las emociones, cultivando el sentido del asombro, degustando el placer del trabajo hecho a conciencia y con un sentido profundo de la trascendencia. Una sabduría que me permitiese vivir desde la inmensidad de la vida, ahondando en sus misterios y disfrutando, a cada instante, de todo su encanto.
JODHPUR: UNA HISTORIA DE MUJERES

JODHPUR: UNA HISTORIA DE MUJERES

Hace días venía pensando en que hoy quería escribir una historia de mujeres y, finalmente, he acabado en Jodhpur (जोधपुर): la ciudad azul. Jodhpur es una preciosa ciudad situada en la India, en el desierto del Thar que se extiende desde el noroeste del país hasta Pakistán. Es una ciudad llena de vida, abarrotada, agitada y caótica, como todas las ciudades de aquel gran país.
Para llegar hasta allí hay que recorrer centenares de kilómetros por las secas llanuras del Rajasthan. Campos que con la época de lluvias reverdecen para cultivar trigo y algodón. Durante el recorrido, siempre, tu visión se ve salpicada por la imagen de las mujeres rajasthanies que trabajan incesantemente. Ataviadas con sus bellos saris de colores cargan con cántaros de agua, con enormes atillos de madera, con kilos de paja aún verde, con excrementos secos de las vacas, con sus niños y con todo lo que su alma es capaz de soportar. Trabajan y trabajan, paren, crían a sus hijos, canta, ríen, lloran y se acompañan en su vida agotadora.

Mercado de Jodhpur (India, 2007)

Jodhpur es para mi la Granada del Rajasthan. Con su albaicín azul porque los brahamanes pintaban sus casas de este color, según nos contaron, o porque usan un pigmento que auyenta a los mosquitos. El caso es que sus barrios son bellamente azules. Y su “Alhambra”, el Fuerte de Mehrangarh, coronándola esbelto y amenazador, conservado en su delicadeza y robustez.

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Pasear por el mercado situado junto a la Torre del Reloj es un deleite para los sentidos. Las mejores verduras y hortalizas, jabones artesanales, especias y tes, artesanía y tejidos, granos y frutas. Nuevamente allí, las mujeres que van y vienen, que compran y venden, siempre atareadas. Ellos también están allí pero no se afanan, no tienen prisa, su tiempo transcurre de otra manera…

Mercado de Jodhpur (India, 2007)
Mercado de Jodhpur (India, 2007)

Y ya ocurría así en tiempos del marajá Man Singh quien construyó una de las fortalezas más majestuosas de la India: Mehrangarh. Todavía pertenece a su familia, la dinastía Rathore quien dice llevar en estas tierras más de siete siglos. Me sorprendió el lugar por su maravillosa conservación, la perfecta organización, adecuada gestión privada y una amplia información sobre el lugar. Sin embargo, como siempre ocurre en estos palacios, el contraste entre la vida del interior y la del exterior, es tan grande, que siempre te impacta.

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)
Acceso a la fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Situada sobre una montaña de colores rojizos y anaranajados como la fortaleza, el acceso se realiza por unas altísimas puertas en cuyos frentes destacan los enormes clavos metálicos que servían para impedir la embestida de los elefantes en caso de un virtual ataque. Todo el edificio te ayuda a entender cómo vivía allí el marajá y su familia, su extensa família y su corte de concubinas. Las colecciones de arte son delicadas y todo estaba dispuesto para una vida agradable, para un agradable encierro… Las vistas de la ciudad azul, allí abajo, inalcanzable para ellas, son sobrecogedoras.

Puerta de la fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

 

Vistas desde la fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Recorrer el lugar sin prisas bien vale la pena. Llegar hasta allí y escuchar las voces que guardan esos muros. Imaginarlas allí y pensar en las mujeres de hoy, que pasean por las calles de Jodhpur y del mundo. Al salir de regreso a la ciudad tuvimos una última visión sobrecogedora: unos paneles de arcilla en la pared con varios moldes de las manos que recuerdan a las palmas que dejaron marcadas con pimentón las mujeres que acompañaron al marajá en su último viaje. Fue en 1843, cuando su marido murió, sus viudas debieron acompañarle a sus respectivas piras funerarias. Allí dejaron testimonio de su último transitar por aquellas inmensas puertas…

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

 

Fortaleza Mehrangarh, Jodhpur (India, 2007)

Así fue. ¿Qué debieron pensar mientras sus sirvientes las miraban desde las ventanas del palacio? ¿Qué debieron sentir mientras eran empujadas por su destino hacia la muerte? En este día en que celebramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, debemos recordar aquello que en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas definió como “violencia contra la mujer”:

Todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado 
posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, 
la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, 
ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada. 

Esta no es sólo una declaración, es una realidad. Hechos que cada día se repiten y hieren para siempre y de manera permanente a cientos de mujeres en el mundo. Situaciones que todavía hoy son invisibles para la mayor parte de nuestras sociedades.

Pin It on Pinterest