CÓRDOBA CON NIÑOS: UNA ESCAPADA PERFECTA

CÓRDOBA CON NIÑOS: UNA ESCAPADA PERFECTA

Córdoba invita a pasear. Es una ciudad tranquila y, a pesar de la llegada de muchos turistas que venimos a descubrirla, no pierde su encanto. Desde su corazón, que sin duda es la antigua mezquita, surgen las arterias que irradian su magia por toda la ciudad en callejuelas estrechas de casas blanqueadas, con bellas puertas y ventanas de colores. Los patios esconden sus coloridos tesoros de plantas, flores y fuentes. Cobijo para buscar el frescor en verano, en invierno siguen luciendo bellísimos gracias a los mimos de sus habitantes que saben buscar las mejores plantas par cada momento del año consiguiendo que el colorido siempre sorprenda al visitante. Visitar Córdoba con niños os resultará una escapada perfecta.

Escultura-homenaje a los cuidadores de los patios (obra de José Manuel Belmonte)

Córdoba es una ciudad perfecta para venir a pasar unos cuantos días en familia. Desde un fin de semana a 4 o 5 días, ofrece muchos lugares interesantes y, si te detienes a repasar su historia, necesitarás mucho mas tiempo para descubrir sus múltiples secretos. Si viajáis con niños podéis disfrutar mucho toda la familia. (más…)

DEL TORCAL A LAS MÉDULAS

DEL TORCAL A LAS MÉDULAS

Uno de los aspectos que más nos gusta descubrir en nuestros viajes y escapadas son los relieves formados por la acción de los diversos agentes geológicos. Lluvia, ríos,  glaciares, viento y hielo, olas y mareas, seres vivos… Todos ellos originan en nuestro planeta formas caprichosas y paisajes fantásticos modelados que a los humanos se nos pueden antojar la obra de un ser divino.
En el último mes hemos podido visitar dos enclaves muy distintos, alejados geográficamente pero bellos y admirables: el Torcal de Antequera y las Médulas en el Bierzo.

En la serranía de Málaga se encuentra Antequera y,  a pocos kilómetros de esta localidad, su famoso Torcal. Pasamos la tarde en esta ciudad disfrutando de sus calles, de su historia y de su deliciosa gastronomía. A la mañana siguiente nos fuimos por la comarcal C-3310 a recorrer el Torcal de Antequera. Ya en 1929 fue distinguido este enclave por su singularidad y es que merece la pena recorrer sus sendas y escondrijos, disfrutar las vistas de la costa malagueña mientras uno admira la deliciosa vegetación. 

Antequera (Málaga, 2014)
Antequera (Málaga, 2014)

Desde el primer momento nuestros hijos se sintieron atraídos por este lugar y quisieron lanzarse a descubrirlo y a escalar por sus redondeadas piedras. Sin embargo, logramos convencerlos para para pegarle antes un vistazo al Centro de Visitantes.

Centro de Visitantes, el Torcal de Antequera (Málaga, 2014)

Recorriendo las reducidas instalaciones pudimos aprender muchas cosas sobre las peculiaridades de este macizo de rocas calizas que se originaron en el fondo marino hace unos 150 millones de años,  es decir, en el famoso período Jurásico. En la actualidad alcanza cotas de hasta 1.410 m y, a pesar de los plegamientos, los estratos han mantenido su horizontalidad que es lo que le da su aspecto tan característico. Fracturas posteriores,  fallas y procesos erosivos originan este paisaje kárstico tan especial. Además,  descubrimos que los seres humanos han vagado por estas piedras desde la Prehistoria y han utilizado el lugar como cantera para obtener buena piedra con la que construir sus casas y edificios públicos. 

El Torcal de Antequera (Málaga, 2014)

El paseo permite hacer dos recorridos: la ruta verde (1,5 km) y la ruta amarilla (3 km). Ambas están bien señalizadas y, como suele ocurrir en este tipo de parajes, se convierte en un ejercicio de adivinanza intentando encontrar las caprichosas formas que se asemejan a animales o objetos conocidos. El dragón,  el robot, el gorrión,  el vigía, el pulgar o la jarra y la botella, son algunos de los más llamativos,  además del tornillo. Pero además,  ver fósiles es una grata recompensa en algunos rincones.

El Torcal de Antequera (Málaga, 2014)

Completamos la visita con un buen bocadillo a base de delicioso jamón serrano de la zona y un agradable descanso. Los niños aprovecharon para trepar y escalar como lagartijas y finalmente disfrutamos de las maravillosas vistas del mar mediterráneo. 

Alrededores de las Médulas (León, 2014)

Al noroeste de la provincia de León, a menos de 30 km de Ponferrada por la carretera C-536 en dirección a Carucedo, podemos encontrar el yacimiento romano de Las Médulas. Probablemente se trate de la mayor explotación de oro en todo el Imperio Romano. En este lugar se produjo toda una revolución tecnológica en la explotación del preciado metal y de otros recursos. Situado en la comarca del Bierzo, fue declarado en 1997 Patrimonio de la Humanidad y en la actualidad recibe turistas aunque sigue manteniendo su encanto rural y, en cierta manera, manifiesta cierto abandono y decadencia en muchas de las casas de sus pueblos.

Las Médulas (León, 2014)
Las Médulas (León, 2014)

Según hemos aprendido, no sólo los agentes geológicos han modificado este lugar, el método de extracción utilizado por los romanos movilizó miles de toneladas de esta arena rojiza que en la actualidad se manifiesta en preciosas esculturas que surgen entre los bosques de castaños y robles. Los romanos canalizaban los riachuelos de las montañas y horadaban los sedimentos arrastrando las tierras auríferas hasta unos lavaderos. Estos canales se extienden por más de 300 km en un sistema de galerías propio de una sociedad bien organizada como la de aquel imperio en los siglos I y II a.C.

Las Médulas (León, 2014)
Minas romanas de Las Médulas (León, 2014)
Los maravillosos bosques de castaños -con sus frutos incipientes- robles y otros árboles magníficos nos han transportado a esas historias de hadas y duendes que se ocultan en casas preciosas construidas en el interior de estos bellos árboles. Por un momento nos pareció creer que cualquiera de ellos se nos iba a poner a hablar y a contarnos leyendas de romanos pues veíamos, claramente, sus ojos, boca y nariz medio ocultas en los pliegues de sus viejos troncos.

Bosques de castaños en las Médulas (León, 2014)

Las sendas y caminos nos han permitido recorrer estos enclaves felices y relajados. Tanto en el Torcal como en las Médulas hemos disfrutado como enanos acompañando a nuestros hijos que se movían libremente por estas sendas bien indicadas siguiendo un sencillo mapa. A cada recodo y en las cuevas imaginaban historias de dinosaurios: diplodocus, braquiosaurios, pteranodones, estegosaurios y tiranosaurios habían dejado, según ellos, huellas en los caminos, coprolitos en algún rincón o se habían comido las plantas del huerto de los lugareños. Imaginación, contacto con la naturaleza y un ambiente relajado, son para nosotros ingredientes fundamentales para disfrutar de este maravilloso verano.

Castaños en las Médulas (León, 2014)
Las Médulas (León, 2014)
GRANADA: APRENDIENDO HISTORIAS Y LEYENDAS

GRANADA: APRENDIENDO HISTORIAS Y LEYENDAS

Ya sabemos que viajar es una de las mejores fuentes de aprendizaje o, probablemente, de las más estimulantes… Desde niños, cuando viajamos experimentamos el gozo del descubrimiento, de la sorpresa. Recuerdo mis visitas, acompañada de mis padres, a Burgos, Santiago de Compostela o León, entre otras ciudades que permanecen en mi recuerdo infantil. Después vendrían París,  Brujas, Viena o Roma, entre otras. Ahora somos nosotros los que acompañamos a nuestros hijos y disfrutamos junto a ellos de recuerdos y nuevos descubrimientos.

Nuestra visita a Granada estuvo en gran medida planificada ante la insistencia de Ernest y Ferran por conocer “el mundo de los moros”. Ahora juegan mucho a caballeros, dragones, moros y cristianos. No dudamos que nuestras fiestas tradicionales de “Moros i Cristians” estimulan en gran medida su imaginación. La ciudad de Granada ofrece recompensas en cada rincón, es muy agradable pasear por ella y permite aprender algunas de las historias que suscitan sus hermosos edificios, el nombre de sus calles y plazas.

La Catedral desde el Albaicín (Granada, 2014)
El Albaicín desde la Alhambra (Granada, 2014)

Antes de llegar a la ciudad de la Alhambra nos detuvimos en Lorca para comer. Allí ya identificaron las primeras diferencias respecto a nuestro pueblo. La gran cantidad de mujeres vestidas con sus largas túnicas que además cubrían su cabeza con sus velos y pañuelos llamaron su atención y, cuando les explicamos que eran “moras” sus ojos se abrieron como platos, expectantes y convencidos de estar llegando a su mundo de fantasias. Por todas partes de intuía la presencia de una gran comunidad atendiendo a las tiendas y comercios destinados a estos clientes.

La ciudad desde la Alcazaba (Granada, 2014)

En Granada nos alojamos en un apartamento que alquilamos a través de airbnb. Como familia, este sistema de alojamiento, junto el intercambio de casas o el couchsurfing son grandes opciones que nos permiten reducir gastos y alojarnos en el centro de las ciudades que visitamos. Desde nuestro agradable y céntrico piso se divisaban la catedral de Granada y podíamos ir a pie a todas partes. Además las líneas de bus urbano que te llevan a la Alhambra paraban a menos de 100 m de casa así que rápidamente nos sentimos cómodamente instalados. El único problema fue “alojar” a nuestro coche pues en esa zona de la ciudad es imposible aparcar si no tienes mucha suerte. Finalmente optamos por el parking del Mercado de San Agustín donde había algunos descuentos interesantes.

Pasamos una mañana visitando la Catedral  y las tumbas de los Reyes Católicos en la Capilla Real. Es inevitable quedarse sobrecogido ante aquellos sepulcros de plomo que albergan los restos de Isabel y Fernando. El paso del tiempo, la historia en mayúsculas, la muerte inevitable, el sentido de la vida… Una vez más reflexionamos sobre nuestro modo de vida y la necesidad de organizar nuestro tiempo para hacer aquello que nos gusta y estar con quienes nos sentimos felices. Cada día es una nueva oportunidad que no hay que desaprovechar.
Paseo junto al río Darro (Granda, 2014)
La historia y la arquitectura fueron las protagonistas de la mayor parte de las preguntas de nuestros niños.  La visita a la catedral y a la gran mezquita suscitaron curiosas e inocentes cuestiones sobre las diversas religiones; no podemos pensar que había conciencia en ellos sobre qué es una religión pero sí sintieron que el ambiente en aquellos lugares condicionaba su comportamiento y obligaba a su autocontrol y “recogimiento”. Sin duda lo que más atrajo su atención y más expectativas generó fue la Alhambra. En el momento que la divisaron desde el Mirador de San Nicolás quedaron impresionados, al igual que nosotros.

La Alhambra desde el Mirador de San Nicolás (Granda, 2014)

La tarde era perfecta. El momento del año, ideal. Sierra Nevada estaba nevada y lucía imponente. Los árboles habían reverdecido tras el invierno y los bosques caducifolios estaban espléndidos.  Las torres y almenas, la Alcazaba, los jardines… eran un imán para nosotros. Los niños no saben de historia del arte pero tienen una sensibilidad innata que les hace apreciar, si se les da la posibilidad, la belleza. La creatividad es una de sus capacidades más destacables por lo que para ellos estos acontecimientos son fuente de inspiración que después desarrollan en sus juegos, dibujos y otras creaciones plásticas.

Palazios Nazaríes, la Alhmabra (Granada, 2014)
Palazios Nazaríes, la Alhmabra (Granada, 2014)

A la mañana siguiente nos dirigimos a la Alhambra y pasamos el día recorriendo sus estancias maravillados ¿De dónde sacan estos pequeñajos tanta energía? Aquel lugar es “un parque de atracciones de la historia”. En cada rincón había detalles que despertaban su curiosidad y nosotros intentábamos responderles siempre. Corrían y jugaban por los jardines y disfrutábamos juntos con tanta belleza. En la Alcazaba hicieron realidad su sueño de sentirse como caballeros medievales y en el Palacio de Carlos V jugaron a perseguir las pelusas de las semillas de los chopos que parecían copos de nieve en aquel día soleado. 

Palazios Nazaríes, la Alhmabra (Granada, 2014)
El Genralife, la Alhmabra (Granada, 2014)

Sin duda, el mejor momento del día,  fue la visita a los Palazios Nazaríes: el Palacio de Mexuar o “Cuarto Dorado”, el Palacio de Comares o “Corte Oficial” y el Palacio de los Leones o “Harén”, el Salón de los Abencerrajes, el Peinador de la Reina, etc.  Toda aquella creatividad, aquel derroche de sensibilidad, el colorido, las formas, los juegos de luces, los reflejos en el agua, el sonido de las fuentes y canales, el movimiento del agua, las sombras y la geometría. Hicimos nuestra visita leyendo una guía elaborada especialmente para niños -y, por qué no, también para adultos-. A cada sombra nos cobijábamos y aprovechábamos para  de algunas leer las historias y leyendas que envolvieron la vida de los reyes del Reino de Granada. Para finalizar, tras un sencilla comida, nos paseamos por el Generalife, admiramos aquellos jardines y nos perdimos entre sus laberintos de arreyanes.

Pastelería Andalusí Nujaila

La última tarde regresamos al Albaicín,  por el barrio judío y morisco. Merendamos dulces árabes de pistacho, almendras y azúcar de caña. Tomamos té moruno y compramos algún recuerdo. Subimos y bajamos por aquellas calles laberínticas, nos preguntábamos cómo será la vida en esos cármenes con sus frescos jardines y casas ocultas tras sus blancos muros, rememoramos lecturas que nos transportan al siglo XV -como el Manuscrito Carmesí de Antonio Gala y Boabdil de Antonio Soler- que narran los últimos años del Reino Nazarí y las desventuras de Boabdil, el último rey de Granada.

Nos alejamos de la ciudad admirando la sierra y sus imponentes cumbres mientras rememorábamos la leyenda que explica por qué se llama así el pico más alto de aquellas montañas. El final del Reino Nazarí está lleno de luchas y sufrimiento humano. Boabdil -tras su destierro en las Alpujarras- acabó viajando al actual Marruecos, como hizo su tío el Zagal, hoy sus restos yacen en XXX. Su padre en cambio murió poco antes de que los Reyes Católicos entraran en Granada y dicen que fue sepultado en las cumbres nevadas que coronan la vega de la ciudad.  “Allí quedó, fundido con la tierra por la que en tantas ocasiones había luchado desaforadamente, el padre de Boabdil. No se dejó ninguna lápida ni señal que pudiese identificar el lugar. El Zagal no deseaba que aquella tumba pudiera convertirse en un recuerdo permanente a su hermano o en un lugar de peregrinación de rebeldes y sediciosos. Y así, aunque el eligió el anonimato y deseó borrar la huella de Muley Hacén de la memoria de los granadinos, con el tiempo el monte entero fue recordado para siempre con el nombre de su hermano, y todos, cristianos y árabes,  lo llamaron Mulhacén” (Antonio Soler, Boabdil).

Sierra Nevada y la Alhambra en abril (Granada, 2014)

Pin It on Pinterest