Tender puentes es un ejercicio permanente en nuestra vida, o debería serlo. Puentes que nos acerquen a los demás y puentes que nos unan con nosotros mismos. Puentes que nos ayudan a aproximarnos cuando no entendemos qué dicen o qué hacen, qué decimos, qué sentimos, qué hacemos… Quizá una buena convivencia es aquella en la que nos sentimos cómodos cuando es el momento de tender puentes con las personas que nos importan. Porque sólo nos pondremos a construir puentes cuando estemos realmente comprometidos, cuando la relación nos importe.

Riu Vinalopó (Bocairent, 2013)

Dar un abrazo es construir un puente, un puente entre dos personas que se encuentran, que se acercan y se mantienen unidas también físicamente. Quizá por ello nos gustan tanto los puentes. A las personas nos gusta construirlos, observarlos y atravesarlos. El mismo miedo que sentimos ante la indecisión de dar un abrazo, es el que sentimos por el vacío que existe bajo nosotros al cruzar un puente. La satisfacción que nos llena cuando finalmente estrechamos contra nosotros a un amigo, también nos embriaga al sentir la brisa mientras caminamos sobre ese puente que nos ofrece experiencias únicas.

Brooklyn Bridge (New York, 2007)

En la escuela, además, ayudamos a la construcción de puentes. La educación emocional es uno de los pilares de nuestro trabajo como docentes. No se trata de enseñar con un método, con un protocolo… Se trata de actuar de manera consciente, tratar con respeto a los alumnos, como iguales, como hacemos con las personas que nos importan. Con confianza, sabedores de que ellos pueden hacer su propio camino.

Shuzou 蘇州 (China, 2005)

El lunes empezamos un nuevo curso escolar, se abre ante nosotros la posibilidad de construir infinidad de nuevos puentes. No siempre será tarea fácil, pero va a merecer la pena. Mediante el diálogo con otras personas construimos puentes. En la educación no bastan los discursos, és necesario el diálogo permanente. Dialogar es educar. Con el diálogo aprendemos y enseñamos, nos impregnamos de las experiencias de los demás.
Ahora que mentalmente sentimos que empieza un nuevo año os animamos a construir puentes: a observar, a abrazar, a escuchar, a sonreír, a dialogar… Esperamos que este tiempo que ahora empieza esté lleno de experiencias enriquecedoras. Son infinidad de momentos que dan a la vida un verdadero sentido de fraternidad.

Junto a la Gran Muralla (China, 2005)

Pin It on Pinterest

Share This