LOS MANGLARES EN LAS ISLAS GALÁPAGOS

LOS MANGLARES EN LAS ISLAS GALÁPAGOS

¿Sabes que en las Islas Galápagos existen 4 de las 55 especies de mangles que se han determinado en el mundo? Los mangles son unos árboles muy especiales que forman un ecosistema llamado manglar. Su mayor particularidad es la estructura de su sistema radicular que se sumerge en las aguas y enraiza en las zonas costeras. Soportan elevadas concentraciones de sal y crean un ecosistema especialísimo adaptado al ir y venir de las mareas. Los manglares tienen un alto valor ecológico y son fuente y cobijo de una elevada biodiversidad, pero también ofrecen un gran valor económico y sociocultural.

Los pelícanos se acercaban a pescar. Isla Isabela (2013)

Los pelícanos se acercaban a pescar. Isla Isabela (2013)

En todas las regiones tropicales cubren grandes extensiones de costa y suponen una importante protección contra maremotos, tsunamis y huracanes. El ser humano ha aprendido a aprovehcar los recursos que le ofrece y, no es hasta hora que, con el cambio climático, estos espacios únicos se están viendo amenazados.

UN lobo marino dormía su siesta del mediodía. Isla Isabela (2013)

Un lobo marino dormía su siesta del mediodía. Isla Isabela (2013)

Cuando viajamos a las Islas Galápagos con nuestros hijos hace ya 3 años, pasamos momentos inolvidables junto a estos árboles que construyen un laberinto mágico ideal para el juego de muchísimas especies y, también, para nosotros. Las crías y alevines de infinidad de especies nadan entre el entramado de ramas y raíces que crecen sumergidas. En estos espacios el agua del océano se encuentra con los manantiales de agua dulce que fluían desde tierra firme facilitando un lugar ideal para la alimentación y la protección de estos animalillos.

Laguna de las Ninfas. Isla Santa Cruz (2013)

Laguna de las Ninfas. Isla Santa Cruz (2013)

Visitamos la Isla de Santa Cruz, la Isla Isabela y la Isla de San Cristóbal y aprendimos muchísimas cosas porque el Parque Nacional de las Islas Galápagos trabaja para informar a todos los ciudadanos y visitantes de estas islas maravillosas.

  • MANGLE ROJO: puede alcanzar hasta 10 metros de alto y tienen muchas propiedades curativas, entre otras, capacidad antibiótica, antiséptica y desinfectante. Su corteza grisácea oculta su interior rojizo.
  • MANGLE BLANCO: es un mangle muy esbelto que puede alcanzar los 20 metros de altura. Esta especie es de aspecto arbóreo.
  • MANGLE NEGRO: su tronco negruzco y sus hojas puntiagudas con incrustaciones de sal son carácterísticas de esta especie.No tiene raíces afianzadas al suelo sino bolsa de aire que ayuda a que respiren cuando están sumergidas.
  • MANGLE BOTÓN: es un arbusto muy ramificado que no supera los 4 metros de altura. Sus ramas son frágiles y en la base de sus hojas aparecen dos glandulitas para eliminar la sal.

    Aprendiendo en el Parque Nacional de las Islas Galápagos (2013)

    Aprendiendo en el Parque Nacional de las Islas Galápagos (2013)

Siempre nos sorprendíamos observando estos árboles. Los pelícanos dormitaban en sus copas, las iguanas aparecían nadando entre sus raíces e infinidad de pececillos y pájaros nadaban y se alimentaban entre sus sombras. En la Laguna de las Ninfas pasamos muchas mañanas avistando aves mientras leíamos o jugábamos tranquilamente. En Tortuga Bay disfrutamos de la playa a la sombra de un enorme mangle mientras los pinzones venían a visitarnos confiados. Y en el Estero de Isabela, de camino al Muro de las Lágrimas, y en la Bahía Concha de Perla, descubrimos a los lobos marinos dormitando mientras la marea baja dejaba espacios de arena tranquilos donde esconderse.

Las crías de las rayas vienen a comer junto a la playa de los Alemanes. Isla Santa Cruz (2013)

Las crías de las rayas vienen a comer junto a la playa de los Alemanes. Isla Santa Cruz (2013)

Isabela es la única isla en la que aparecen las cuatro especies de mangle, seguramente por que es la menos alterada y también la que presenta un mayor número de ecosistemas diversos. Estos increibles bosques intermareales son un tesoro que se ve amenazado por la acción de los humanos: calentamiento global, contaminación, sustancias tóxicas, deforestación… En las Galápagos todavía sobreviven y, además, son protegidos y atendidos. Confiemos que este modelo de gestión se extienda en michos otros lugares del mundo. Bien vale la pena.

Entre manglares en Tortuga Bay, Isla Isabela (2013)

Entre manglares en Tortuga Bay, Isla Isabela (2013)

PARQUES ADORABLES: THE SENSE OF WONDER

PARQUES ADORABLES: THE SENSE OF WONDER

En nuestros viajes por el mundo, uno de los elementos comunes a todas nuestras escapadas, es la búsqueda de entornos dedicados a la enseñanza de las maravillas del mundo natural. Espacios creados por el ser humano que combinen el afán por recuperar y proteger ciertos lugares con el deseo por divulgar los más bellos secretos de la Madre Tierra. Se trata así de desarrollar nuestra empatía hacia ella y nuestro interés por promover su conversación.
Seres humanos que se sumergen en la naturaleza sin molestar (Escocia, 2014)
Hace ya mucho tiempo que Rachel Carson escribió su dulce y delicado libro Sense of wonder al que ya dediqué un post hace tiempo. Su visión poética y su amor por la naturaleza acrecentaron en nosotros el deseo por seguir disfrutando de las pequeñas cosas que nos ofrecen las playas, los bosques, los ríos o cualquier lugar que no haya sido alterado drásticamente por nuestra especie. Conocer el mundo natural es un deber para todos.

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PASEANDO ENTRE VOLCANES

PASEANDO ENTRE VOLCANES

Tras la erupción del volcán Calbuco el pasado 22 de abril he estado pensando en los volcanes que he visitado en mi vida viajera. Haciendo este repaso me he dado cuenta de que los volcanes han sido una de las excusas para visitar muchos lugares. Nunca me había parado a pensarlo pero realmente he pisoteado unos cuantos y he de reconocer que siento una cierta atracción por ellos. El volcán más grande del Sistema Solar está en Marte y se llama Monte Olimpo en recuerdo al Olimpo de nuestros dioses griegos. Es un volcán inalcanzable, por supuesto, que sólo podemos observar gracias a bellas fotografías de nuestros telescopios espaciales. Es tan grande que solo al compararlo con nuestras grandes montañas podemos imaginar cómo debe ser de enorme.

micro.cibermitanios.com.ar
Los volcanes generan magnetismo en los seres humanos. Nos cautivan con su simetría y belleza majestuosas. Cubiertos de nieve o de cenizas dejan ver su forma cónica a través de las nubes que muchas veces se arremolinan en sus laderas. Guardo un recuerdo especial de los últimos volcanes que vimos en nuestro viaje De Tierra del Fuego a las Galápagos. Quizá por ser todos ellos volcanes “jóvenes” y activos, quizá por los lindos recuerdos que conservo en mi mente.
Pero hay algunos otros que me vienen a la mente. Aquí os dejo “mis recuerdos más cenizos”.

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¿TE GUSTARÍA QUE TUS HIJOS CRECIESEN CON LA PERMANENTE EXPECTATIVA DEL ASOMBRO?

¿TE GUSTARÍA QUE TUS HIJOS CRECIESEN CON LA PERMANENTE EXPECTATIVA DEL ASOMBRO?

Probablemente, para contestar esta pregunta primero es necesario contestar otra cuestión: ¿Te gustaría a ti vivir con la permanente expectativa del asombro? Cuando decidimos emprender nuestro viaje y, posteriormente, escribir el libro sobre esta experiencia en familia fue, sobre todo, porque a lo largo de nuestra vida juntos sentimos que se reforzaba en nosotros esta necesidad y esta capacidad de vivir con conciencia y asombro los momentos sencillos de nuestra vida. Ahora hemos concluido esta etapa, el libro está impreso y ya hemos dicho lo que sabíamos. No sabemos si será un libro vivo o un libro muerto, si ofrecerá algo a sus lectores o no lo hará. En función de esto podrán surgir o no nuevos proyectos.

Cada día como individuos constatamos lo difícil que es vivir con la permanente expectativa del asombro. Lo mismo ocurre en nuestra convivencia como familia acuciados por las múltiples obligaciones que nos obliga nuestra existencia y, aún mucho más, en nuestro trabajo como profesores. Es en nuestra actividad laboral donde más sentimos la necesidad de trabajar en este sentido y también donde más sufrimos nuestra incapacidad para llevar adelante este proyecto.

Uno de los dibujos de Ernest que ilustra el libro

Leer a diversos autores y conocer a ciertas personas nos ayuda y refuerza en esa idea. La sensibilidad y la creatividad de aquellos que creen que hay dentro de nosotros un ser rico e interesante que debemos cuidar y desarrollar sin miedo en todas sus múltiples capacidades, sin presiones y sin objetivos preconcebidos nos alienta a seguir trabajando. Son tantas la iniciativas alrededor del mundo que caminan en esta dirección que no logramos entender por qué no alcanzan a nuestra sociedad, a los profesionales de la educación y, aún menos, a los responsables políticos que deciden el marco educativo que nos regula.
¿Qué tipo de sociedad queremos? ¿Qué tipo de escuela necesitamos y necesitan nuestros niños y adolescentes? Más allá de confrontaciones de carácter ideológico, necesitamos una reflexión en la que se plantee cómo deberían organizarse los centros y cómo debería desarrollarse el proceso de enseñanza y aprendizaje. ¿Cómo deberían organizarse los horarios laborales y su encaje en la vida familiar? Todas estas cuestiones están presentes en nuestro libro e intentamos responderlas de una manera sincera y personal con el deseo de animar a los lectores a reflexionar sobre ellas.

Refugio Tinquilco. Dibujo de Pau para el libro

Del mismo modo que no creemos en un modelo de enseñanza en el que el profesor transmite ideas en un discurso unidireccional, un modelo en el que el profesor es el protagonista del proceso de enseñanza y los alumnos meros espectadores, tampoco creemos que este libro sea el protagonista de este diálogo, el protagonista es el lector y, en la medida que sienta curiosidad, podremos compartir ideas, reflexiones y esperanzas. Si fuera un libro vivo, quizá podría dar pie a organizar una mesa redonda, un encuentro entre lectores, una conversación en la que todos pudiésemos plantear nuestras dudas y sugerencias para aprender juntos y plantearnos nuevos retos.

Emblema del Parque Nacional Galápagos. Dibujo de Pau para el libro

Es quizá por ello que nos sentimos cómodos en la Escuela Waldorf de Alicante porque allí hemos encontrado un lugar en el que aprender y colaborar, en el que opinar y escuchar, en el que trabajar y ayudar, para ofrecer a nuestros hijos otro modelo educativo que se ajuste más a sus necesidades como individuos únicos. Entraña riesgos y dificultades pero es estimulante y despierta en nosotros nuestro sentido del asombro. En la medida en que pudiésemos extender esta manera de hacer a nuestros pueblos y ciudades, en la medida en que podamos aportar un rayo de esperanza con nuestro libro, nos sentimos plenamente recompensados por el esfuerzo realizado.


Presentación1
Disponemos aún de unos 60 ejemplares para la venta. Cuestan 15 euros (como donativo íntegro para el proyecto de Primaria de la Escuela Waldorf de Alicante) más 5 euros por los gastos de envío en la península.
Si estás interesado en recibir nuestro libro ponte en contacto con nosotros a través del correo electrónico (nosaltres4viatgem@gmail.com) enviándonos tus datos personales y detallando el número de ejemplares que te interesan. Nos pondremos en contacto contigo tan pronto como podamos.
Además tenemos disponible el libro en formato digital que podemos enviarte sin cargo alguno aunque también se agradecerán los donativos que irán destinados a la escuela.
RECUERDOS DE LAS ISLAS GALÁPAGOS

RECUERDOS DE LAS ISLAS GALÁPAGOS

Hoy hace una año iniciábamos nuestra estancia en las Islas Encantadas. Así aparecen ahora nuestro recuerdos, como encantados, porque la combinación de sensaciones, colores, sonidos, imágenes y emociones nos hacen complicada la descripción de las experiencias que vivimos allí a lo largo de aquellas cuatro semanas. Casi me atrevería a decir que visitar aquellas islas debería ser una visita obligada para los amantes de la naturaleza y, sobre todo, para aquellos cuya sensibilidad hacia el mundo natural está poco desarrollada. 

Allí uno puede tomar plena conciencia de la existencia de ecosistemas en los que la naturaleza se expresa con todo su esplendor y donde el hombre no es un intruso, pero tampoco interfiere y dificulta la vida de todos aquellos organismos que llegaron mucho antes que nosotros. En contraposición, podríamos pensar que sería mejor limitar el acceso con el fin de preservar las islas de la amenaza del ser humano. Creo que los habitantes y gestores del Parque Nacional Islas Galápagos están haciendo un gran esfuerzo por lograr el equilibrio entre ambas opciones y han convertido el hecho de vivir y viajar allí en una experiencia plena de aprendizajes.
En este momento de la historia de nuestro planeta nos enfrentamos a un verdadero reto en la gestión de los recursos naturales y en el planeamiento del modo de sociedad que queremos para los miles de millones de personas que invadimos la Tierra. Creo sinceramente que este asunto es el problema más importante al que nos enfrentamos -aunque raramente tome el protagonismo en los medios de comunicación- y determina aspectos tan importantes como el uso del agua, la producción y distribución de alimentos, la gestión de los residuos o la producción de energía. No hay duda que una manera adecuada de enfrentarnos a estas cuestiones ayudaría, no sólo a la conservación de los ecosistemas terrestres, también al de los millones de seres humanos que viven en condiciones que impiden su pleno desarrollo como personas debido a la falta de alimentos, de agua o de un lugar agradable en el que vivir. En las islas Galápagos se puede encontrar la receta para solucionar el problema: necesitar poco, sólo lo suficiente para vivir digna y respetuosamente con el medio ambiente.
Viajar a Guayaquil desde Madrid es sencillo y no demasiado caro. Hay vuelos directos todos los días. Se puede tomar un vuelo nocturno y, por la mañana, enlazar con uno de los vuelos que conecta la capital económica del Ecuador con Baltra (Isla Santa Cruz) o Puerto Baquerizo Moreno (Isla San Cristóbal). A los trámites habituales de aduana hay que añadir el tiempo necesario para hacer las gestiones exigidas por las autoridades del Parque Nacional. En el aeropuerto de Guayaquil hay que hacer un primer control de equipaje y, en el de llegada a las islas, un segundo control aún más exhaustivo. Hay que pagar 10$ antes del embarque y 100$ más (50$ los niños) para conseguir el permiso de visita. Además, en el avión, el personal de abordo dedica una parte de sus explicaciones a detallar las particularidades ambientales de las islas y de cuáles son las normas generales de comportamiento en ellas. Por último, y para sorpresa de los turistas, proceden a fumigar la cabina del avión y todo el equipaje de mano con el fin de eliminar cualquier invertebrado viviente… Realmente te sientes como un chinche atrapado en su guarida y, aunque lo asumes, no dejas de pensar en que el procedimiento es un poco invasivo. Si bien, es lo que hacemos los humanos habitualmente con los “animaluchos” y “malas hierbas” que no nos interesan….
Moverse entre las islas es fácil, sobre todo entre las más habitadas. Hay lanchas motoras de diversas capacidades que comunican unas islas con otras. Eso sí, los trayectos son largos y sobre un océano Pacífico a menudo con mar de fondo que provoca que el desplazamiento sea exigente para los que no estamos habituados al mar. Hay una opción alternativa que también implica asumir ciertos riesgos pero que es una experiencia única y placentera si es que controlas los miedos a volar en una “mosca de acero”. Se trata de reservar un asiento en una de las avionetas que comunica los aeródromos de las islas. Las de mayor capacidad tienen 8 asientos más el piloto y el copiloto. Transportan el correo y hay vuelos diarios. El viaje más largo es el que une Isla Isabela con la Isla de San Cristóbal. Nosotros decidimos hacer uso de esta opción con nuestros hijos pequeños y os aseguro que fue una experiencia inolvidable. El vuelo a poco más de 100 km/h sobre las islas a 1.500 metros de altura constituye todavía hoy uno de los mejores recuerdos que tenemos de nuestro viaje De Tierra de Fuego a las Galápagos.
Entre los tópicos sobre el viaje allí es que resulta muy caro. Sin embargo, puede no ser así en absoluto. Resulta caro si se reserva un crucero en un pequeño yate o velero que te lleva de isla en isla aunque también es cierto que es esta la única manera de visitar ciertos lugares que no son en absoluto accesibles caminando en las islas. Por otra parte, hay muchas actividades que sólo pueden realizarse en pequeños grupos y acompañados por un experto guía, para reducir el impacto sobre el entorno, las cuales también implican el desembolso de elevadas cantidades de dinero. Pero, sobre todo, en todas las islas hay pequeñas rutas, senderos y playas de acceso totalmente libre, con muy buenas indicaciones y totalmente gratuitas, en las que se puede disfrutar de la naturaleza en estado puro. Esta fue nuestra opción y os aseguro que no quedamos en absoluto defraudados.
Todos estos datos prácticos han venido a mi memoria, quizá porque no sé qué vivencias seleccionar de los 30 días que estuvimos allí. Nadar con lobos marinos, entre iguanas y grandes tortugas marinas. Divisar las bandadas de piqueros de patas azules mientras pescan en la costa. Disfrutar con los rápidos “vuelos” de los pingüinos y admirar el lento caminar de las enormes tortugas galápagos. Ascender a los volcanes entre brumas tropicales, curiosear por los túneles dejados por las coladas volcánicas, recorrer en bicicleta las largas playas de arena blanca. 
Deslizarse en kayak acompañado de mantas-raya y tiburones. Almorzar acompañado por los curiosos y confiados pinzones. Tomar el sol junto a las extrañas iguanas marinas y tomar un coco helado en una tumbona mientras un cachorro de lobo marino duerme su siesta junto a tí. Enormes cangrejos rojos descansan sobre las rocas negras creando un atractivo traje de “faralaes” y los colibríes vienen a libar en las matas cercanas a la playa. Los grandes pelícanos pescan en la orilla mientras nuestros hijos juegan felices. Las grandes grullas pasean entre las palmeras mientras nosotros nos sentimos adormecidos disfrutando de un sueño del que no queremos despertar.
Pero lo más extraordinario del lugar es descubrir que en pocos días tus ritmos vitales se acompasan con los de la naturaleza. Que tu sensibilidad despierta a muchas sensaciones que habitualmente pasan desapercibidas. Te sientes en armonía con el mundo, respetando, dejando que la vida fluya sin obstáculos en toda su belleza.

Son tantos los recuerdos que esta mañana, mientras escribo desde mi cama y observo el trocito de mar divisable entre los altos edificios de El Campello, no puedo evitar trasladarme a aquellas frescas mañanas en Puerto Villamil. Termino esta entrada, la cuelgo en el blog, cierro los ojos y me parece sentir el jugo de maracuyá, la macedonia de papaya, los dulces caseros… Me relajo como aquella enorme iguana en la Playa del Amor. La humedad del ambiente se va disipando, luce el sol y ante nosotros tenemos un gran día. Hoy es un gran día, lo va a ser, pero aún es mejor porque tenemos nuestros recuerdos de las Islas Encantadas.

VIAJA CON TUS HIJOS, NO LO DUDES

VIAJA CON TUS HIJOS, NO LO DUDES

VIAJA, VIVE, COMPARTE: VIVIRÁS MÁS INTENSAMENTE
Vivir o viajar? Y por qué no ambas cosas… Puede ser la vida cotidiana como nuestra vida cuando viajamos? Seguramente en muchos aspectos no, pero en otros muchos sí. Esta es la reflexión que nosotros planteamos en nuestra charla en el II Encuentro de Familias en Ruta. Hay personas que se sienten atrapadas en su vida cotidiana y que viajan para huir, otras tienen pánico a salir de su hogar -y aún más si es acompañadas de niños pequeños- por eso, cuando viajan, procuran hacerlo con todos los elementos bajo control intentando emular aquello que tienen en casa. Hay otras personas que han hecho del viaje su modo de vida o de su vida todo un viaje. Como alguien decía: ¿vivir para viajar o viajar para vivir? O mejor, ninguna de las dos cosas…
Presentando nuestro proyecto en la Trobada de Familias en Ruta

En nuestro caso, intentamos que nuestra vida sea lo más parecido a aquello que nos gusta hacer cuando viajamos. Al viajar vivimos de un modo más precario, con menos comodidades, con más dificultades logísticas, pero disponemos de más tiempo para nosotros y para nuestras familias. Aprendemos que muchas cosas son prescindibles, por ello, en nuestro día a día, intentamos quitarnos de encima aquello que no consideramos necesario y, a pesar de ello, seguimos disfrutando de un nivel de confort mucho mayor que en los viajes.

 

En el día a día, intentamos buscar ese tiempo para nosotros, eliminar elementos que nos distraen de nosotros mismos -por ejemplo, la tele- y salir a la naturaleza, donde todos nuestros sentidos se expanden libremente. Evitamos compromisos que no nos aportan nada y realizamos actividades que nos ayudan a crecer: cultivar un huerto, hablar con los amigos, visitar lugares cercanos…
II Encuentro Familias en Ruta, Vinyols Camp (2014)
Escribimos. Escribimos. Hablamos. Hablamos. Leemos. Leemos. Desde que nacieron, cada uno de nuestros hijos tiene un “diario íntimo y personal” donde anotamos nuestros comentarios y les explicamos cómo ha ido creciendo su cuerpecito y cómo van desarrollando su personalidad. No lo hacemos únicamente para que tengan un testimonio de quiénes fueron, lo hacemos, fundamentalmente, porque nos ayuda a tomar conciencia de nuestro papel como padres. Es esta una etapa única que no volverá y, detenernos a indagar en ella, nos ayuda a disfrutarla aún más.
II Encuentro Familias en Ruta, Vinyols Camp (2014)
Viajar es una oportunidad para el crecimiento personal y familiar, pero también social. Viajar te permite hacerte consciente de la verdadera medida de las cosas; viajar te permite apreciar la naturaleza en todas sus dimensiones y te ayuda a ponerte en el sitio real que ocupamos como seres humanos. Viajar es una oportunidad para confiar en la gente que encuentras a tu lado y te hace sentir cuánto nos necesitamos unos a otros. Viajar te permite conocer el verdadero valor de las cosas, que no es lo mismo que el precio que estas pueden tener. Viajar es una oportunidad para la desconexión y, simultáneamente, para conectar con uno mismo. Viajar te hace descubrir el lenguaje universal de la sonrisa.
Ahora, volvamos a leer el párrafo anterior y sustituyamos “viajar” por “vivir”. ¿No es posible vivir de esta manera? Estamos convencidos de que sí. Y así intentamos que sea cada día.

Taller de materiales reciclados, Vinyols Camp (2014)

El encuentro al que hemos asistido este pasado fin de semana estaba pensado para que fuera un lugar de convivencia integral, para adultos y niños. Porque en la vida las personas no deberíamos estar separadas por grupos de edad. Como decían sus organizadores, Max y Susana, era un encuentro de “niños de 0 a 99 años”. Es por ello que todas las actividades estaban pensadas para que adultos y niños las compartieran. En las charlas, en los talleres, en las mesas redondas… nadie estaba excluido. Ha tenido lugar en el Vinyols Camp (Tarragona), un camping muy agradable lleno de árboles, con un huerto ecológico, animales de granja y piscina. Un espacio ideal para correr y jugar, para pasear y compartir experiencias. Charlas sobre educación libre, especialistas en pedagogía Waldorf, talleres de creatividad, música y expresión corporal… No ha faltado de nada.

Actuación musical en el II Encuentro de Familias en Ruta

En la Sala de Experiencias, algunas familias que hemos hecho “viajes especiales” hemos narrado nuestra aventura y compartido sensaciones pero, sobre todo, nos hemos estimulado a seguir con este plan de vida. Sin duda, lo mejor ha sido poder conocer gente maravillosa y llenar el alma de buenas sensaciones, ilusiones y sueños. Y aún más especial: transformar el “conocimiento virtual” en “contacto real”. En nuestro blog del viaje De Tierra de Fuego a las Galápagos hacemos mención de muchas de ellas. Internet nos ha facilitado conocer gente pero el contacto visual, el abrazo y las sonrisas son realmente sobresalientes respecto a la red. Así fue con Karina y Albert de la Volta al Món, con María, Heber y Éire de La Furgoteta y Loli y Mario de Viajando en Furgo.

http://www.mundubicyclette.be

Las experiencias de estas familias fueron tantas y tan especiales todas ellas que describirlas sería eterno. A continuación os facilitamos los enlaces de sus sitios en internet por si os apetece viajar un poquito con ellos desde casa y, si aún tenéis alguna duda, esperamos animaros a poner en marcha vuestros proyectos vitales.

ROAD111: viajaron desde Barcelona a Sidney con sus dos niñas en una autocaravana, una intensa experiencia sobre cuatro ruedas.
This is not Barna: se quedaron sin trabajo pero no perdieron sus ilusiones por lo que se fueron hasta Iran con su bebé en una furgoneta.
Makuteros FamilyRun: casi un modo de vida, vivir para viajar con energía y mucha ilusión por descubrir el mundo.
Alicia y Mu: para mantener su modelo de familia y respetar su filosifía de vida, decidieron viajar hasta Nueva Zelanda para iniciar una nueva etapa vital.
Mundubicyclette: han pedaleado el mundo en bicicleta con sus pequeños hijos. Sin objetivos, sin prisas, sin retos, simplemente para vivir como ellos necesitan hacerlo.
Un gran viaje: dos viajeros enamorados de África que ahora han emprendido nuevos proyectos para ayudar a otras muchas personas a viajar.
La volta al món: energía y mucha ilusión para viajar durante 550 días en familia.
Mas la Llum: una familia que ha hecho realidad su sueños de montar una casa rural ecosostenible.
Viajar con niños: una familia muy viajera surgida de unos papás muy viajantes y cooperantes.

Todas estas experiencias nos impactaron, quizá la de Alicia y Mu, junto a la de Andoni y Alice (mundubicyclette), fueron las más especiales para nosotros. Sin duda, nos vimos reflejados en la mirada de todas estas familias y ha sido un estímulo increible para nosotros.

Dejamos ya el recuerdo de este encuentro, con el video en el que resuminos qué es para nosotros viajar, perdón, vivir….

Unas cosas llevan a otras… El río de la vida, el viaje… Estamos en continuo movimiento.
Ahora nos embarcamos en un proyecto estimulante en el que compartimos nuestra experiencia con otras familias viajeras. Queremos animar a todos aquellos que se lo están pensando a decidirse y lanzarse a vivir una linda experiencia con sus hijos. 
Con la colaboración de la web Familias en Ruta, queremos participar en un proyecto para la creación de un documental. Cada una de las familias participantes vivimos circunstancias diferentes, somos personas distintas, pero todas compartimos la ilusión por viajar con nuestros hijos y hemos hecho realidad el sueño de una larga escapada por el mundo.
¿Cómo nos lo montamos con la vivienda, el trabajo, el presupuesto?. ¿Cómo hicimos con la educación de los niños?. ¿A qué situaciones debimos enfrentarnos, por qué dificultades pasamos y cómo las superamos?. ¿Te cambia la vida un viaje así?. ¿Qué sensaciones nos ha dejado?

Aquí tenéis el documental!

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