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LOS MANGLARES EN LAS ISLAS GALÁPAGOS

LOS MANGLARES EN LAS ISLAS GALÁPAGOS

¿Sabes que en las Islas Galápagos existen 4 de las 55 especies de mangles que se han determinado en el mundo? Los mangles son unos árboles muy especiales que forman un ecosistema llamado manglar. Su mayor particularidad es la estructura de su sistema radicular que se sumerge en las aguas y enraiza en las zonas costeras. Soportan elevadas concentraciones de sal y crean un ecosistema especialísimo adaptado al ir y venir de las mareas. Los manglares tienen un alto valor ecológico y son fuente y cobijo de una elevada biodiversidad, pero también ofrecen un gran valor económico y sociocultural.

Los pelícanos se acercaban a pescar. Isla Isabela (2013)

Los pelícanos se acercaban a pescar. Isla Isabela (2013)

En todas las regiones tropicales cubren grandes extensiones de costa y suponen una importante protección contra maremotos, tsunamis y huracanes. El ser humano ha aprendido a aprovehcar los recursos que le ofrece y, no es hasta hora que, con el cambio climático, estos espacios únicos se están viendo amenazados.

UN lobo marino dormía su siesta del mediodía. Isla Isabela (2013)

Un lobo marino dormía su siesta del mediodía. Isla Isabela (2013)

Cuando viajamos a las Islas Galápagos con nuestros hijos hace ya 3 años, pasamos momentos inolvidables junto a estos árboles que construyen un laberinto mágico ideal para el juego de muchísimas especies y, también, para nosotros. Las crías y alevines de infinidad de especies nadan entre el entramado de ramas y raíces que crecen sumergidas. En estos espacios el agua del océano se encuentra con los manantiales de agua dulce que fluían desde tierra firme facilitando un lugar ideal para la alimentación y la protección de estos animalillos.

Laguna de las Ninfas. Isla Santa Cruz (2013)

Laguna de las Ninfas. Isla Santa Cruz (2013)

Visitamos la Isla de Santa Cruz, la Isla Isabela y la Isla de San Cristóbal y aprendimos muchísimas cosas porque el Parque Nacional de las Islas Galápagos trabaja para informar a todos los ciudadanos y visitantes de estas islas maravillosas.

  • MANGLE ROJO: puede alcanzar hasta 10 metros de alto y tienen muchas propiedades curativas, entre otras, capacidad antibiótica, antiséptica y desinfectante. Su corteza grisácea oculta su interior rojizo.
  • MANGLE BLANCO: es un mangle muy esbelto que puede alcanzar los 20 metros de altura. Esta especie es de aspecto arbóreo.
  • MANGLE NEGRO: su tronco negruzco y sus hojas puntiagudas con incrustaciones de sal son carácterísticas de esta especie.No tiene raíces afianzadas al suelo sino bolsa de aire que ayuda a que respiren cuando están sumergidas.
  • MANGLE BOTÓN: es un arbusto muy ramificado que no supera los 4 metros de altura. Sus ramas son frágiles y en la base de sus hojas aparecen dos glandulitas para eliminar la sal.

    Aprendiendo en el Parque Nacional de las Islas Galápagos (2013)

    Aprendiendo en el Parque Nacional de las Islas Galápagos (2013)

Siempre nos sorprendíamos observando estos árboles. Los pelícanos dormitaban en sus copas, las iguanas aparecían nadando entre sus raíces e infinidad de pececillos y pájaros nadaban y se alimentaban entre sus sombras. En la Laguna de las Ninfas pasamos muchas mañanas avistando aves mientras leíamos o jugábamos tranquilamente. En Tortuga Bay disfrutamos de la playa a la sombra de un enorme mangle mientras los pinzones venían a visitarnos confiados. Y en el Estero de Isabela, de camino al Muro de las Lágrimas, y en la Bahía Concha de Perla, descubrimos a los lobos marinos dormitando mientras la marea baja dejaba espacios de arena tranquilos donde esconderse.

Las crías de las rayas vienen a comer junto a la playa de los Alemanes. Isla Santa Cruz (2013)

Las crías de las rayas vienen a comer junto a la playa de los Alemanes. Isla Santa Cruz (2013)

Isabela es la única isla en la que aparecen las cuatro especies de mangle, seguramente por que es la menos alterada y también la que presenta un mayor número de ecosistemas diversos. Estos increibles bosques intermareales son un tesoro que se ve amenazado por la acción de los humanos: calentamiento global, contaminación, sustancias tóxicas, deforestación… En las Galápagos todavía sobreviven y, además, son protegidos y atendidos. Confiemos que este modelo de gestión se extienda en michos otros lugares del mundo. Bien vale la pena.

Entre manglares en Tortuga Bay, Isla Isabela (2013)

Entre manglares en Tortuga Bay, Isla Isabela (2013)

SI TUVIERAS QUE ELEGIR UN LUGAR ESPECIAL PARA LLEVAR A TUS HIJOS… ¿CUÁL SERÍA?

SI TUVIERAS QUE ELEGIR UN LUGAR ESPECIAL PARA LLEVAR A TUS HIJOS… ¿CUÁL SERÍA?

¿Qué hacemos los viajeros cuándo estamos en casa? La respuesta es fácil: o soñar con nuevos viajes o planearlos. Viajar te engancha y, además, ahora, a través de las redes sociales, puedes seguir a muchos viajeros que están dando vueltas por el mundo. En otra época era más fácil porque “ojos que no ven, corazón que no siente”, sin embargo, ahora, internet hace que nuestro corazón esté siempre disfrutando o padeciendo porque nos pasamos el día leyendo a otros bloggers y alucinando con las imágenes que nos mandan desde decenas de destinos únicos.

Como sabéis, nuestro blog surgió a partir de un viaje de larga duración con nuestros hijos. Habíamos viajado antes pero, sinceramente, pocas veces nos habíamos planteado donde nos gustaría regresar cuando tuviéramos nuestros propios hijos. Ahora que ya somos padres, sí lo pensamos muchas veces y nos imaginamos regresando a lugares que nos fascinaron y sabemos que serán un gran descubrimiento para ellos.

Buscar ayuda en otros viajeros es una opción perfecta para elegir destinos. Habría sido obvio preguntar a mamás y papás que viajan con sus hijos pero nos hemos animado a hacer algo más atrevido y preguntar a aquellos que aún no tienen hijos y que, quizá -como nos ocurría a nosotros- nunca antes se han planteado dónde les gustaría ir acompañados de sus futuros hijos. Por primera vez, nos hemos atrevido a pedir a otros bloggers que participen en una entrada de nuestra web y ha sido una experiencia superdivertida y agradable ¡GRACIAS A TODOS POR VUESTRA GENEROSIDAD!. Debían completar la siguiente frase: SI TUVIERA UN HIJO/A ME GUSTARÍA DESCUBRIRLE… y este ha sido el resultado que ahora queremos compartir con vosotros.

Con Isabel y Xavier del DIARIO DE ABORDO nos vamos a… EGIPTO

El día que salimos de El Cairo de regreso a casa supimos que algún día volveríamos a viajar a Egipto y especialmente cuando tengamos hijos. Nos gustaría descubrirles una cultura tan antigua y enigmática cuyos orígenes se remontan a más de 5000 años en el pasado. Aunque Egipto es mucho más que templos milenarios y tumbas funerarias únicas. Nos encantaría volver al desierto del Sahara y visitar oasis como el de Bahariya e imaginar figuras en las formaciones calizas del Desierto Blanco. O volver a navegar por el Nilo desde Luxor y más tarde perdernos por las callejuelas del barrio antiguo de El Cairo. Egipto es un viaje excepcional que sin duda repetiremos en familia.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con el DIARIO DE ABORDO nos vamos a... EGIPTO

Con el DIARIO DE ABORDO nos vamos a… EGIPTO

 

Con José Miguel de EL RINCÓN DE SELE nos vamos a… JAPÓN

Siempre me ha parecido Japón uno de esos países en los que todo tu mundo te da vueltas y no haces más que preguntarte por qué. Mezcla tradición cultural con un modernismo que roza ya lo que esperamos que sea el futuro. Tecnología punta y templos sintoístas, los rascacielos de Tokyo y el callejón de las geishas en Kioto. Comida venida de una máquina y el mejor sushi… Siempre sujeto a su propia dualidad. Si tuviera un hijo me encantaría ver la cara que pondría ante semejante choque y para meternos en escena aparecer disfrazados en el Parque de Harajuku de su personaje de manga o anime favorito. Y que, como “su padre”, pudiera disftrutar del silencio y la energía de un antiguo templo en el que sólo se escucharan nuestros pies descalzos sobre la madera.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con EL RINCÓN DE SELE nos vamos a... JAPÓN

Con EL RINCÓN DE SELE nos vamos a… JAPÓN

 

Con Eduard y Olga de LIVE LOVE VAN nos vamos… DE VIAJE EN FURGONETA.

Sin dudarlo ni un segundo, lo que nos encantaría vivir con un pequeño es VIAJAR EN FURGONETA. Recorrer mundo con la casa a cuestas, sin horarios ni organización, apoderándote del tiempo. Alterando el rumbo sin motivo alguno y adaptándose a los contratiempos que surjan en todo momento. Poder moverte dónde y cuándo quieras, quedarte aquí o ir más allá… Enseñarle que cualquier rincón puede ser único. Llenarse de instantes, sin esperar a que el tiempo vuele y, sobre todo, disfrutar del camino.

Con LIVE LOVE VAN nos vamos... DE VIAJE EN FURGONETA.

Con LIVE LOVE VAN nos vamos… DE VIAJE EN FURGONETA.

 

Con Jéssica de VIAJANDO EXISTO nos vamos a… OPORTO.

Si tuviera un hijo/a me gustaría descubrirle la increíble ciudad de Oporto (Portugal). La decisión ha sido complicada pero indudablemente sería la mejor ciudad para mostrarle. Hace años viví una gran experiencia en Oporto que fue irme de Erasmus para acabar mi Ingeniería Técnica en Informática de Gestión. La ciudad me acogió de manera espectacular y enseguida me adapte a la ciudad y fui descubriendo sus rincones más mágicos como el parque de Cristal, el río Duero, etc. La vida en Oporto es tranquila, sin prisas y es una ciudad con gran encanto. Me gustaría llevar a mi hijo/a para poderle contar in situ mi gran experiencia en la ciudad y que tuviese un gran espíritu viajero y que no tuviese nunca miedo a lo desconocido.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con VIAJANDO EXISTO nos vamos a Oporto

Con VIAJANDO EXISTO nos vamos a Oporto

 

Con Pablo y Bea de VERDE POR DENTRO nos vamos a… MARRUECOS.

Sin duda Marruecos es un lugar al que llevaríamos a un hijo, principalmente por tres motivos. En primer lugar, deshacerse de prejuicios y formar sus propias ideas a partir de experiencias reales. Marruecos no es un país de peligros y desierto, sino de gente hospitalaria y servicial, y de paisajes contrastados que te llevan del desierto a las nevadas montañas pasando por exuberantes bosques. El segundo motivo es valorar lo que cada uno tiene y saber compartirlo. Por supuesto que Marruecos es un país más pobre que Europa, y los niños no tienen ni tanta ropa ni tantos juguetes como los nuestros, y lo que es peor, muchas veces en vez de ir a la escuela, están por la calle pidiendo dinero a turistas o escondiéndose en los bajos de un autobús para pasar la frontera. Que un hijo sea testigo de estas escenas vale más que mil lecciones de ética. El tercer motivo es la conciencia medioambiental y respeto a los animales, ya que nos impactó ver paisajes llenos de plástico, o cómo se utilizan y maltratan animales para ganar dinero. Marruecos es un destino muy asequible donde en muy poca distancia desde España hay un gran contraste cultural y ecológico.

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Con VERDE POR DENTRO nos vamos a... MARRUECOS.

Con VERDE POR DENTRO nos vamos a… MARRUECOS.

 

Con Manel y Maeva de VIAJANDO NUESTRA VIDA nos vamos a cooperar en… LA ONGD DE YAMUNA EN MADAGASCAR.

Creemos que para los niños y niñas, visitar un proyecto social como el de Yamuna ONGD sería una muy buena idea y muy buena experiencia para ell@s. Pero no de simples visitantes que están de vacaciones, si no que ellos también van a clase, juegan o hasta ayudar a los profes, monitores, en la cocina, etc.. Así ellos mismos, podrían ver y sentir las condiciones en las que se encuentran otros niños y niñas, enfrentarlos a esa cruda realidad que por desgracia muchos niños en este mundo sufren y de esta manera conseguir una buena lección para sus conciencias. Nos parecería algo super importante si tuviéramos un hijo o una hija el llevarlo a conocer un proyecto como el de Yamuna que visitamos en Magadascar y además no solo por los más pequeños de la casa, pues es muy recomendable para nosotros los mayores. Eso sí, a todo el mundo se le queda un trozo de corazón.
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Con VIAJANDO NUESTRA VIDA nos vamos a... MADAGASCAR.

Con VIAJANDO NUESTRA VIDA nos vamos a… MADAGASCAR.

 

Con Sandra de EL VIAJE DE MI VIDA nos vamos a… PERÚ.

Si tuviera un hijo/a… me gustaría mostrarle un país tan diverso y multicultural como Perú. Aparte del increíble Machu Picchu, podríamos disfrutar su variada gastronomía (apta para todos los paladares), podríamos disfrutar de su increíble fauna y flora en parajes como las islas Palomino (donde se puede nadar con leones marinos), el desierto de Huacachina (donde practicar sandsurf), la Cruz del Cóndor (donde avistar estas increíbles aves andinas) o incluso navegar por el precioso Lago Titicaca. Además también estaría la parte de la historia. Por un lado, el triste pasado y bonito legado colonial que aún permanece en Lima, Arequipa y Cusco y, por otro, el sinfín de culturas precolombinas, la cultura inca y las actuales comunidades quetchua y aymara (entre muchas otras) que siguen transmitiendo el mensaje de que debemos cuidar de la Tierra, la Pachamama. Perú es un país tranquilo para viajar en familia y que ofrece actividades de lo más variadas y para todas las edades.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Sandra nos lleva a Perú

Con EL VIAJE DE MI VIDA nos vamos a… Perú.

 

Con Isaac y Paula de VIAJES CHAVETAS nos vamos a… LAS ISLAS GALÁPAGOS.

Galápagos no solo es uno de los lugares más especiales y mágicos que he conocido por el mundo, sino que representa los valores de lo que la naturaleza por si misma ha logrado preservar al margen del hombre. Especies de flora y fauna endémicas que sobreviven a los tiempos como esos leones marinos que juguetean con nosotros sin miedo o las iguanas marinas que permanecen impasibles a nuestro paso. Me encantaría que cualquier niño aprendiese a respetar todo esto desde muy pequeño.

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Con VIAJES CHAVETAS nos vamos a... LAS ISLAS GALÁPAGOS.

Con VIAJES CHAVETAS nos vamos a… LAS ISLAS GALÁPAGOS.

 

Con Julio y SIlvia de EL PIXEL VIAJERO nos vamos a… NAMIBIA Y SUDÁFRICA.

Han pasado ya casi 6 años desde que volvimos de nuestro gran viaje, un año en el que dejamos nuestra vida sedentaria en ‘stand by’ y decidimos ser nómadas. El viaje nos llevó por 4 continentes, pero desde que visitamos Namibia tuvimos claro que allí volveríamos si algún día teníamos hijos. Y ahora que los tenemos, no hemos cambiado de opinión. Ir de safari en Etosha Park es sin duda una aventura inolvidable para cualquier niño, que le acerca a la naturaleza en estado puro. Tener la oportunidad de ser espectador de excepción de la vida de leones, cebras, gacelas, guepardos, cruzarte con elefantes, hipopótamos, rinocerontes… Escuchar en silencio a las hienas por la noche. Perseguir de sol a sol esta belleza salvaje, convenciéndote de que realmente estás allí y no es un documental de la 2, es sin duda una experiencia que queremos que nuestros hijos vivan. Y por supuesto, en tienda de campaña y con visita al desierto del Namib, la Costa de los Esqueletos y las tribus del norte.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con EL PIXEL VIAJERO nos vamos a... NAMIBIA Y SUDÁFRICA

Con EL PIXEL VIAJERO nos vamos a… NAMIBIA Y SUDÁFRICA

 

Con Azahara y Ed de EXPLORANDO SIN RUMBO FIJO nos vamos a… LA ISLA DE PASCUA.

La Isla de Pascua es un lugar mágico al que querríamos llevar a nuestros hijos…Es una isla llena de historia, cultura y misterios, que a los niños les encantaría y entusiasmaría descubrir! Tratar todo el tema de la cultura Rapa Nui, con sus tradiciones, leyendas y cultura sería interesante ver cómo lo viven los niños. Además, tiene unos paisajes espectaculares con volcanes y cráteres, adornados por los Moai, esas esculturas que tanto nos fascinaron cuando fuimos! También sería un aprendizaje sobre la sostenibilidad, ya que para el traslado de los Moai a los diferentes puntos de la isla se cree que talaron todos los árboles!! Otro punto a favor de la isla es que tiene un tamaño reducido y se puede recorrer en bicicleta, así que se podría disfrutar de agradables paseos en bici con los peques, visitando los ahu o plataformas con los moai, las playas o el Rano Raraku,  la cantera de piedra donde todavía restan más de 300 moai en diferentes fases de elaboración. Desde luego es un lugar increíble en el que pensamos que los niños disfrutarían muchísimo!

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con EXPLORANDO SIN RUMBO FIJO nos vamos a la Isla de Pascua

Con EXPLORANDO SIN RUMBO FIJO nos vamos a la Isla de Pascua

 

Con Irene y Víctor de MADRID YA NO NOS QUIERE nos vamos a… LAS ISLAS SURIN EN TAILANDIA.

“Esto es el paraíso”, eso es lo que pensamos la primera vez que estuvimos allí. Afortunadamente el Parque Nacional de Mu Ko Surin no ha sido alterado por el hombre y se mantiene prácticamente virgen. Para los niños es ideal porque se duerme en tiendas de campaña que están instaladas en una playa de agua turquesa. Pero lo mejor está debajo del agua, cualquiera puede hacer snorkel y disfrutar de su maravillosa vida marina. El coral y los peces están tan altos, que a veces hay que tener cuidado de no pisarlos. Lo más importante es llevar una buena cámara de fotos, dinero en efectivo y crema solar. Además de peces y tortugas, los niños alucinarán con los miles de ermitaños, lagartos gigantes, monos y perezosos que trepan por los árboles. Sin duda para nosotros el mejor lugar del mundo.

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Con MADRID YA NO NOS QUIERE nos vamos a... TAILANDIA.

Con MADRID YA NO NOS QUIERE nos vamos a… TAILANDIA.

 

Con GRAN PUMUKI del blog de VIAJES DE PUMUKI nos vamos a… COSTA RICA.

Desde luego creo que una de las mejores recomendaciones que puedo hacer para aquellos padres que quieran que sus hijos descubran mundo es que les lleven a Costa Rica. La naturaleza es siempre atractiva para los mas peques y Costa Rica ofrece una biodiversidad increíble a la que además se puede llegar  de forma muy accesible. Parques naturales como Manuel Antonio, Tortuguero, Cahuita, Volcán Arenal, Marino Ballena o Monteverde ofrecen la posibilidad de observar docenas de especies entre ellas monos, aves como tucanes o colibries, serpientes, cocodrilos o el increíble espectáculo del desove de las tortugas. Además de ver volcanes, bañarse en cascadas o en el caribe. Un viaje completísimos para compartir en familia, para todos niños y adultos que los mas peques no olvidarán.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con EL GRAN PUMUKI nos vamos a Costa Rica

Con GRAN PUMUKI nos vamos a Costa Rica

 

Con Cristina y José Alejandro de AHORA TOCA VIAJAR nos vamos a… CHILE.

Si tuviéramos un hijo nos gustaría descubrirle Chile ¿Por qué? Chile tiene la forma de un verso, estrecho y largo. De norte a sur hay unos 4.300 kilómetros (sin contar su territorio antártico) y un ancho promedio de 177 kilómetros. Territorio suficiente para una maravillosa aventura familiar, para jugar con la geografía, con el desierto del norte y las montañas nevadas del sur, con la cultura de Santiago de Chile, con el misterio de Isla de Pascua. Un país y todo un mundo a nuestro alcance, seguro, con gente amable y cariñosa, buena gastronomía, y una naturaleza con la que sorprender los ojos de un niño constantemente. En definitiva, si en un país como Chile si se te aburre tu hijo es que algo hiciste mal.

Para saber más sobre este viaje pincha aquí.

Con AHORA TOCA VIAJAR nos vamos a... CHILE.

Con AHORA TOCA VIAJAR nos vamos a… CHILE.

Y con todas estas propuestas…. ¿cómo nos vamos a quedar en casa? ¿Tú cuál eliges? ¿Nos ayudas con tus recomendaciones?

¡Ah! Y una cosa más… se nos ha colado algún Papá/Mamá entre los colaboradores… ¿Sabes quien es?

PARQUES ADORABLES: THE SENSE OF WONDER

PARQUES ADORABLES: THE SENSE OF WONDER

En nuestros viajes por el mundo, uno de los elementos comunes a todas nuestras escapadas, es la búsqueda de entornos dedicados a la enseñanza de las maravillas del mundo natural. Espacios creados por el ser humano que combinen el afán por recuperar y proteger ciertos lugares con el deseo por divulgar los más bellos secretos de la Madre Tierra. Se trata así de desarrollar nuestra empatía hacia ella y nuestro interés por promover su conversación.
Seres humanos que se sumergen en la naturaleza sin molestar (Escocia, 2014)
Hace ya mucho tiempo que Rachel Carson escribió su dulce y delicado libro Sense of wonder al que ya dediqué un post hace tiempo. Su visión poética y su amor por la naturaleza acrecentaron en nosotros el deseo por seguir disfrutando de las pequeñas cosas que nos ofrecen las playas, los bosques, los ríos o cualquier lugar que no haya sido alterado drásticamente por nuestra especie.

En nuestro último viaje a Estados Unidos visitamos el estado de Maine: queríamos conocer los lugares que aquella mujer ayudó a conocer y a proteger con sus investigaciones. Su incansable esfuerzo por divulgar la necesidad de combinar la protección de la naturaleza y la presencia de los seres humanos de una manera equilibrada la convirtieron en unos de los referentes de la lucha conservacionista a nivel mundial. Su objetivo era que fuéramos conscientes de cómo nuestras acciones alteran la vida del resto de seres vivientes, propietarios, como nosotros, del hábitat en el que desarrollan su vida.

Bosques en el Queen Elizabeth Forest Park (Escocia, 2015)
¿Qué tienen en común esos lugares que permiten la presencia de personas sin olvidar un estricto respeto por el entorno natural? Hoy vamos a intentar contestar esta pregunta y os vamos a describir seis lugares maravillosos que sin duda deberían servir de modelo para el diseño de espacios naturales con vocación de ser verdaderas “aulas en la naturaleza”. Si no podéis viajar hasta ellos, no dudéis en visitar sus páginas web y conocer el interesante trabajo que llevan a cabo. Podríamos decir que comparten ciertos rasgos como, por ejemplo, estos:
 
1. Estos lugares piensan en los niños y en los mayores. También facilitan el acceso al entorno a personas con dificultades físicas de manera que todos podamos disfrutar allí.
2. Tienen una extremada sensibilidad ecológica por lo que desarrollan iniciativas y actividades para promover la conservación del entorno.
Talleres para todas las edades (The Wild Center, 2015)
3. Destacan por su sensibilidad artística y combinan aspectos científicos, creativos y humanísticos buscando el crecimiento holístico del ser humano.
4. Utilizan elementos naturales, generalmente sencillos, para crear espacios de juego, descanso y reflexión en medio de la naturaleza.
5. Suelen tener círculos de amigos y voluntarios que dedican una parte de su tiempo a colaborar en su mantenimiento.
Paneles en el P.N. Galápagos (ecuador, 2013)
6. Desarrollan importantes labores de formación y educación en las comunidades locales donde se ubican.
7. Los espacios museísticos no suelen ser demasiado grandes pero sí de extremada calidad y calidez.
8. Tocar está permitido, oler, escuchar, ver, sentir… Siempre buscan desarrollar nuestra sensibilidad y crear vínculos afectivos con el lugar que quieren salvaguardar.

Es fácil tropezarte con los habitantes del lugar
(Rachel Carson Wildlife Refuge, 2015)
9. Te hacen reflexionar sobre otro modelo de crecimiento que también es posible. Cada uno de nosotros somos responsables de llevar adelante un cambio necesario allá donde sea que vivamos.
10. Hacen que te sientas feliz y maravillado. Desarrollan en ti tu sentido del asombro (your sense of wonder).
 
PARQUE OMORA (Región Antártica, Chile)
Cuando viajas a lugares perdidos en el mundo puedes creer que vas a “ninguna parte”, que allá no habrá nada, pero después compruebas que los humanos hemos llegado a casi todos los rincones del mundo y allí siempre hay gente de la que aprender, tradiciones que descubrir y naturaleza con la que maravillarse.
 
El Parque Omora se encuentra en isla Navarino, al sur del Canal Beagle, a pocos kilómetros de Puerto Williams. Muy cerca del lugar donde el Capitán Fitz Roy desembarcó para devolver a su tierra a tres indios fueguimos que había secuestrado un año antes con el fin de “educarlos” en Inglaterra. En ese mismo barco llevaba al joven Charles Darwin en su vuelta al mundo. Ya en su diario podemos leer sus impresiones sobre aquellos magníficos paisajes glaciares y la vegetación austral que los tapizaba.
Arte en los carteles del Parque Omora (Puerto Williams, 2013)
Lo más maravilloso de este lugar que es gestionado por el Centro Universitario de la Universidad de Magallanes en Puerto Williams es que muestra al visitante el fascinante mundo de los vegetales más simples y primitivos de nuestro mundo. Aquellos que pasan casi siempre desapercibidos y que en estas latitudes alcanzan una diversidad asombrosa. Líquenes, musgos y hepáticas crean mágicos bosques de ensueño que harían las delicias de los enanitos y gnomos más resistentes al frío. Los senderos conducen a través de estos bosques húmedos y si ponemos atención pueden descubrirse animales escurridizos que están habituados a vivir sin ser molestados por la presencia de las personas.
La muestra de líquenes, musgos y hepáticas es
sobresaliente (Parque Omora, 2013)
BOSQUE YATANA (Tierra del Fuego, Argentina)
Cuando la familia Alvarado decidió iniciar la limpieza del basurero en que se había convertido el campo abandonado que había junto a su casa, probablemente no podían imaginar que aquel lugar acabaría convirtiéndose en un lugar de referencia para los amantes del arte y de la naturaleza en Ushuaia. Situada en la cara sur del extremo más meridional de los Andes, esta ciudad es el centro neurálgico de las comunicaciones en el Canal Beagle. Ha crecido de un modo poco planificado y por sus laderas se van extendiendo los nuevos barrios de casas humildes. Los tendidos eléctricos cruzan las calles, el viento sopla casi permanentemente y el sol calienta poco, incluso en verano. Las vistas al canal son espectaculares y, al sur, se divisan las bellas montañas de isla Navarino y otros islotes que pertenecen a Chile.
Puerta de acceso al Bosque Yatana (Ushuaia, 2013)

Según nos contaron, aquel lugar abandonado estaba lleno de restos de papeles, plásticos y vidrios rotos. Era lugar de encuentro para borrachos y drogadictos que buscaban donde ocultar su triste existencia. Pero fue pasando el tiempo y fueron sacando basura de aquel lugar y llevando hasta allí la sensibilidad y el amor hacia la naturaleza y el ser humano. Además se inició la recuperación de las señas de identidad de los primeros habitantes del territorio: los onas. Los indios fueguinos habían desarrollado toda una cultura que les permitía sobrevivir en aquellas tierras inhóspitas con una sabiduría ya olvidada.

Espacios para la relajación y la creación (Bosque Yatana, 2013)
El Bosque Yatana es hoy un lugar bello y relajante en el que las lengas (hayas endémicas) y otros árboles aún jóvenes crecen cubriendo el espacio de sombras que, en otoño,  se transforman en un bello tapiz de hojas anaranjadas y amarillentas. Talleres de pintura, de escultura y de danza, rituales de hermanamiento con la Madre Tierra y otras muchas actividades convierten a este lugar en un recuerdo imborrable para nuestra memoria.
La vinculación con la cultura ancestral está
muy presente en el Bosque Yatana (Ushuaia, 2013)
Son pequeñas sus islas pero es ingente el trabajo que se viene realizando aquí para conservar los tesoros naturales que atesoran. Si serán capaces de hacer coexistir el creciente turismo con la protección del mundo natural es algo que aún no sabemos pero, sin duda,  están esforzándose porque así sea. Este es uno de los puntos del planeta que más llaman la atención a los que gustamos del mundo natural porque recorrer este territorio es sin duda un auténtico gozo. Un espectáculo con mayúsculas
Centro de interpretación de la Isla de Santa Cruz (Ecuador, 2013)
Centro de interpretación de la Isla de San Cristóbal (Ecuador, 2013)

En cada una de las islas habitadas y que pueden tener acceso los turistas, se realizan  cursos de formación de monitores y guías naturalistas. Además, son numerosas las campañas informativas para los ciudadanos que han de seguir unas normas bastante estrictas respecto al consumo de agua, el reciclaje de residuos y el uso de diversos recursos. Se explica también de la historia geológica de estas bellas islas, de su diversidad biológica, y otras particularidades. Se desarrollan planes de desarrollo contando con los ciudadanos que las habitan, pero sin olvidar la protección del patrimonio natural. Un modelo que esperamos prospere y crezca, un ejemplo a seguir en múltiples sentidos.

En Isla Isabela convivir con las especies
autóctonas es habitual (Ecuador, 2013)
Hacen falta recursos para montar un parque dedicado a la difusión de las ciencias naturales. Pero además hace falta buen gusto y mucho trabajo para montar actividades interesantes y atractivas. En este parque forestal hay un pequeño museo en el que se hacen talleres dirigidos a niños y adultos. Pero lo más interesante son las rutas accesibles que se han diseñado en el bosque compaginando el arte y la creatividad con la observación de la naturaleza. Siempre utilizando materiales naturales han creado diversos espacios, para el juego y la contemplación, realmente inspiradores.
Jugando en el bosque (Queen Elizabeth Forest Park, 2014)
Museo en el Queen Elizabeth Forest Park (Escocia, 2014)
Decenas de senderos para recorrer a pie o en bicicleta. Cascadas, arroyos y riachuelos que aparecen inesperadamente. Observatorios para aves y mamíferos. Para atraer al público más aventurero y atrevido hay además una ruta aérea para conocer el bosque lanzándose en tirolinas, atravesando el bosque con cuerdas y pasarelas. Dentro de las actividades GoApe se puede conocer el bosque de un modo emocionante y con la adrenalina corriendo por nuestras arterias.
Zona de juegos (Queen Elizabeth Forest Park, 2014)
Zona de alimentación controlada para facilitar la observación
THE WILD CENTER (New York, USA)
Una de las mejores cosas de viajar es descubrir lugares sorprendentes e inesperados que te fascinan. Llegamos a Tupper Lake invitados por Pam a través de “couchsurfing“. Era una tarde lluviosa y fría y las montañas Adirondack aparecían cubiertas de bruma. Estas son las montañas más elevadas del estado de New York y se caracterizan por sus densos bosques, lagos y lagunas bellísimas. Pasamos una jornada memorable invitados en un preciosa casa de madera junto al lago y, por la mañana, siguiendo las indicaciones de la madre de Pam nos dirigimos al Wild Center. Lo que en el pasado fue un campo arrasado por la deforestación es hoy un día un monumento a la conservación.
Caminado como ardillas por el bosque (The Wild Center, 2015)
Lo que pensábamos que sería un sencillo museo era en realidad un proyecto riquísimo y atractivo: una fundación en la que muchas personas y entidades participan.  Este tipo de inicitivas son muy comunes en Estados Unidos: un grupo de personas ponen su dinero y su tiempo, buscan subvenciones y ayudas económicas, trabajan como voluntarios para hacer realidad algo que podría parecer una quimera. Si el tema prospera se contrata personal y se convierte en un negocio. Nos fascinó todo el museo. A mí, especialmente, la sala con los materiales didácticos para el estudio del mundo natural. Armarios llenos de sorpresas, cajones con muestras de todo tipo para jugar y aprender. Eran preciosas las reproducciones de hongos, por ejemplo.  Los modelos de esqueletos de diversos animales, los puzzles y tantas otras cosas para experimentar y descubrir. El sueño de cualquier persona que se dedique a la enseñanza de las maravillas de nuestro planeta.
Materiales para descubrir el mundo natural (The Wild Center, 2015)
Sin duda, el broche de oro a la visita fue el paseo por el bosque. Ascender entre los troncos huecos, creados y diseñados para poder subir a las alturas. Ya sea por tu propio pie, con un carrito de bebé o en silla de ruedas, todo el mundo puede disfrutar de ese paseo entre las copas de los árboles del bosque septentrional americano. Robles, pinos, sauces…. Al final del paseo nos esperaban dos sorpresas increíbles: un enorme nido de águila en el que sentirte como una de esas majestuosas aves y una espectacular tela de araña elevada a una decena de metros sobre el suelo en la que jugar y saltar bajo la supervisión de la araña gigante propietaria de esa obra de arte.
Caímos como moscas en la tela de la araña gigante (The Wild Center, 2015)
Todo el entorno está diseñado con creatividad y
rigurosidad (The Wild Center, 2015)
Y para finalizar, probablemente, el más sencillo y humilde de los parques y reservas que hemos recogido en esta entrada de hoy pero no por ello menos importante. Rachel Carson y sus refugios para la vida salvaje se merecen un centro de interpretación mejor diseñado, con una mejor exposición sobre la vida y obra de esta bióloga-escritora, con mas información sobre las amenazas que destruyen cada día los humedales y zonas costeras de todo el planeta. Con su humildad, este lugar transmite la esencia de lo que Rachel Caron fue: una persona sencilla e inteligente, capaz de escribir con dulzura sobre los ecosistemas que tan bien estudió y conoció. Ella vivió en Maine la mayor parte de su vida pero también recorrió otras zonas de Estados Unidos en sus proyectos de investigación y para documentarse en sus escritos.
Cultivando nuestro “sense of wonder” con Rachel Carson
La visita al centro de interpretación incluye el paseo por un sendero de un kilómetro de longitud en el que se explican los delicados equilibrios que coexisten en este lugar donde las aguas dulces de los ríos se encuentran con el mar en sus grandes desplazamientos mareales que tienen lugar cada día. El bosque que se recorre es joven pues sufrió, hace pocas décadas, una intensa deforestación -como la mayor parte de la costa este de Estados Unidos. Es desde hace poco tiempo que ha comenzado a recuperarse. Después de haber visitado los bosques chilenos, no podíamos evitar hacer comparaciones pues estos árboles parecen poca cosa frente a aquellos majestuosos árboles centenarios. Pero es ilusionante comprobar como la protección de extensas áreas del territorio y una gestión consciente están ayudando a crear bosques que en pocas generaciones serán impresionantes.
Sendero que recorre el bosque en recuperación
(Rachel Carson Wildlife Refuge, 2015)
Como nos recuerda aquel dicho “dejemos a nuestros hijos un mundo mejor del que heredamos”. En estos seis lugares que hoy hemos intentado descubriros están trabajando a conciencia para que así sea. La mayor parte de ellos hacen pagar al visitante: cobran por aparcar, o por acceder a las instalaciones o por participar en algunas de las actividades. Para nosotros puede parecernos extraño porque en nuestro país no estamos habituados a pagar y colaborar en el mantenimiento de estos lugares. Los turistas debemos contribuir en la protección de los espacios natuarles que visitamos, del mismo modo que pagamos por una buena comida, un museo o por ir al cine… Pero además, como habitantes de un  territorio, cualquiera de nosotros puede contribuir de múltiples maneras: recuperar campos abandonados, diseñar aulas para el estudio de la naturaleza, crear rutas eco-culturales, rescatar usos tradicionales… Ojalá que poco a poco, frente a al ansia urbanística,  aprendamos a aprovechar mejor las zonas urbanas que ya hemos asfaltado y dejemos nuestro entorno natural a salvo.
Los humedales son lugares sensibles y únicos (Maine, 2015)
LA CUEVA DEL TESORO

LA CUEVA DEL TESORO

Se acercan unos días de descanso y aquí va una propuesta para todos los que estéis o tengáis pensado venir a visitar nuestras tierras alicantinas. ¿Has estado alguna vez en una auténtica cueva de piratas? ¿En una cueva del tesoro? Un lugar hermoso y misterioso a la vez… Que te asusta y te atrae… Que te atrapa por su belleza y por su halo fantasmal… Pues hay un lugar muy cerca de aquí que cumple todos estos requisitos y que deberías visitar alguna vez. Sería perfecto ir vestido de pirata pero basta con que vistas tu mente de ansias de aventura, de ganas de investigar y descubrir… Nos vamos de excursión a la Cova Tallada.

La cueva fue esculpida a base de extraer bloques de piedra (Dénia-Xàbia, 2015)

La cueva fue esculpida a base de extraer bloques de piedra (Dénia-Xàbia, 2015)

La Cova Tallada -o cortada, “tallar” significa “cortar”- se encuentra en el extremo noreste de la provincia de Alicante, en los acantilados cercanos al Cabo de San Antonio, entre los municipios de Dénia y Xàbia (Jávea). Para llegar hasta ella hay que viajar hasta Dénia o Xàbia y tomar la carretera CV-736 que va a Les Rotes, una zona de baño ideal para bucear y observar los increíbles fondos marinos de esta reserva que protege los ecosistemas submarinos cercanos al cabo.

Es muy fácil observar la diversidad de la vida incluso desde la orilla

Es muy fácil observar la diversidad de la vida incluso desde la orilla

Justo antes de llegar a Les Rotes, hay que tomar el Carrer Via Làctia -frente al Restaurante Mera- que sube hasta la Torre del Gerro. Esta calle está en mal estado por lo que es interesante aparcar cuanto antes y empezar a caminar hasta encontrar el punto donde se inicia la pista que recorre los acantilados. Vale la pena subir hasta la torre que fue construída en el siglo XVI para servir como punto de vigilancia ante las frecuentes incursiones piratas. Estas torres son un referente en todos los municipios de nuestra costa, monumentos aislados que nos recuerdan una época en la que, a estas costas no venían turistas si no piratas deseosos de acaparar los abundantes tesoros de estas bellas tierras.

Vista de la Torre del Gerro desde el camino cuando vas de regreso

Vista de la Torre del Gerro desde el camino cuando vas de regreso

El recorrido hasta la Cova Tallada es sencillo y cómodo, además es bastante corto. Eso sí, hay que llevar un buen calzado y tener precaución en los descensos por las laderas y, sobre todo, en el acceso a la cueva pues suele estar húmedo por las salpicaduras. Nuestros hijos estaban emocionados ante esta excursión. Tanto la habíamos adornado con historias de marineros, piratas y bandoleros que estaban ansiosos por llegar. Habíamos dibujado incluso un mapa y su mente estaba preparada para lo mejor. Y no les defraudó, como no os defraudará a vosotros.

Zona acceso a la cueva por el lateral del acantilado

Zona acceso a la cueva por el lateral del acantilado

Desde la señalización, hay que descender ayudándose de unas cadenas y buscar el acceso a la cueva que es fácilmente visible. Una vez dentro se descubren la inmensa cavidad que se abre en el interior de la montaña. Las columnas embellecen el lugar y las piscinas de agua que entra desde el exterior son un lugar perfecto para bañarse relajadamente.

Zona norte de la cueva con sus múltiples accesos

Zona norte de la cueva con sus múltiples accesos

El trabajo de personas ahora desconocidas creo este lugar sorprendente

El trabajo de personas ahora desconocidas creo este lugar sorprendente

Las piscinas talladas en la piedra son ideales para bañarse y, si llevamos una linterna en la mochila, podremos adentrarnos para seguir investigando en la profundidad de esta cueva. En plena oscuridad podemos caminar con precaución para no caer ni deslizarnos en el suelo cubierto de arena. Incluso podremos encontrar las surgencias de agua dulce que en diversos puntos de la gruta servían para proveer de agua a los trabajadores y que aún hoy manan agua.

Las marcas del trabajo de los picapedreros son visibles en toda la cueva

Las marcas del trabajo de los picapedreros son visibles en toda la cueva

Con los frontales los niños pasean bajo nuestra supervisión

Con los frontales los niños pasean bajo nuestra supervisión

Estas cuevas sirvieron como cantera para extraer toneladas de piedra tosca, muy apreciada por sus colores anaranjados, ocres y rojizos que podemos encontrar en los edificios de la comarca, incluso en el castillo de Dénia y en la iglesia San Bartolomé de Xàbia. Lo mejor es llegar aquí muy temprano para disfrutar del momento en el que los rayos del sol entran por los pórticos de esta catedral esculpida en la piedra y se filtran entre sus columnas.

El palmito lanza sus hojas y resiste los incendios

El palmito lanza sus hojas y resiste los incendios

De regreso es inevitable fijarse en la destrucción causada por los últimos incendios que arrasaron parte de la vegetación. Sin embargo, las plantas mediterráneas son fuertes y se sobreponen. Las plantas rebrotan y, sobre las cenizas, crecen fuertes esperando que tarde en llegar el próximo incendio. El palmito o margalló es la muestra más evidente de la capacidad de resistencia de esta vegetación adaptada a soportar los incendios. Pero, por desgracia, suelen ser demasiado frecuentes y esto limita su capacidad de supervivencia.

Las jóvenes gaviotas observan a los excursionistas

Las jóvenes gaviotas observan a los excursionistas

Una opción interesante para llegar hasta la cueva es alquilar un kayak junto a Les Rotes. La navegación es corta y, si el mar está tranquilo, muy agradable. Antes de visitar la zona puede ser interesante consultar el régimen de mareas que, aunque aquí no son muy amplias, pueden dificultar un poco el acceso a la cueva. Para salir de la cueva, hay una salida por la pared que es cómoda y rápida. Se puede hacer sin miedo si se sube con precaución, siempre con precaución.

Aquí os dejamos algunos momentos de esta excursión fantástica para realizar en septiembre y en octubre, cuando el mar aún mantiene una temperatura agradable y no hace demasiado calor para caminar bajo el sol. Calzaos las botas, preparad un buen almuerzo, llenad de agua una botella grande, coged el bañador y una linterna y animaos a visitar esta cueva única y enigmática.
NIAGARA FALLS: MAMÁ! CUÁNTA AGUA!!

NIAGARA FALLS: MAMÁ! CUÁNTA AGUA!!

En cualquier viaje que realicemos siempre se nos ofrece la posibilidad de visitar algunos lugares emblemáticos. Estos lugares mundialmente conocidos suelen merecer siempre el reconocimiento que los ha hecho célebres. Sin embargo, también pueden estar sometidos a una presión turística que reduce su encanto y que dificulta poder disfrutar de ellos. Las cataratas del Niágara es uno de estos lugares, sin duda. Cualquier viaje organizado a la costa este de Estados Unidos incluye una visita hasta el lugar en el que los grandes lagos Ontario y Eire se comunican a través de estos magníficos saltos de agua que, además, constituyen la frontera entre este país y Canadá. Son muchas las personas que las visitan cada día pero no por ello hay que subestimar su valor porque son las cataratas más grandes de Norteamérica.
La altura de las cataratas alzanza los 40 m
Niagara Falls es una ciudad hecha por y para el turismo. En realidad son dos ciudades homónimas, hay un Niagara Falls en USA y, al otro lado del río, está la Niagara Falls de Canadá.  Ambas coinciden en su diseño al albergar grandes hoteles y casinos para ofrecer a los visitantes algunos “complementos” en su viaje y, sobre todo, lugares en los que gastar dinero. Para llegar hasta allí lo más cómodo es tomar un vuelo de una hora desde New York City o desde Boston. Nosotros preferimos alquilar un coche en  Boston porque queríamos recorrer relajadamente los estados de New York y Massachusetts para conocer un poco más en profundidad la región. Así que, sin prisas, disfrutamos de los extensos bosques y campos de cultivo, de esos inmensos monocultivos de maíz, soja y sorgo que yo detesto. Los detesto porque sé que implican el uso de toneladas de plaguicidas. Sin embargo, el paisaje era bonito. Bellas granjas con enormes silos y graneros de color rojo, gris y anaranjado. Bosques de robles y arces americanos atravesados por ríos y arroyos. El viaje fue delicioso. Dormimos en un par de moteles y recorrimos los más de 700 km que separan Boston de  Buffalo sin prisas.

Panel de indicaciones en los jardines de Niagara Falls
Habíamos acordado nuestro alojamiento con Yasser, un couchsurfer que nos había invitado espontáneamente. Tras nuestro largo viaje llegamos al lugar de la cita: su casa. Sin embargo, después de tocar al timbre y esperar por largo tiempo, comprobamos que allí no había nadie excepto su vecino, quien nos dio la noticia de que Yasser se había ido a pasar el fin de semana a Boston. Nos quedamos perplejos: eran casi las ocho de la tarde y deberíamos buscar un hotel para los cuatro a pesar de que el día anterior él nos había confirmado que nos esperaba. Decidimos intentar ponernos en contacto con él y lo logramos. Amablemente nos explicó la situación: había tenido la oportunidad de tomarse dos días libres en el hospital en el que trabaja como médico residente y, como unos amigos le habían invitado a viajar hasta Boston, no había querido desaprovechar esa oportunidad. Pero no se había olvidado de nosotros, nos dijo que buscásemos las llaves de su apartamento en el interior del buzón de su casa, que entrásemos y pasásemos allí el fin de semana con toda confianza. Si nos habíamos quedado sorprendidos al no encontrarle, esta muestra de generosidad aún nos dejó más boquiabiertos. Así pues, Pau localizó las llaves a oscuras mientras yo permanecía en el coche con los niños. Satisfechos y felices entramos en su apartamento donde pasamos el fin de semana como si estuviésemos en nuestra propia casa. Nuevamente, son estas las experiencias que llenan de luz un viaje. Pueden haber malos momentos, pueden surgir dificultades,  pero la gente amable y generosa nunca te deja en la estacada.
Los turistas bajan a la Cueva de los Vientos para empaparse (11$)
Buffalo es una gran ciudad de unos 280.000 habitantes aunque su área metropolitana incluye a más de un millón de personas. Está considerada como una de las mejores ciudades para vivir en Estados Unidos y es la segunda ciudad más grande del estado de New York, por detrás de New York City. Nosotros no le pudimos dedicar ni un minuto, sólo la utilizamos como punto de partida para nuestros recorridos por la zona. Visitar las cataratas del Niágara es muy sencillo: desde Buffalo una cómoda carretera llega hasta el punto en el que las aguas del río Niágara se precipitan dando lugar a las enormes cataratas de unos 40 metros de altura. El río Niágara comunica los lagos Ontario y Erie. 
Detalle de la zona visitable junto al río Niágara
Los hoteles de Niagara Falls en Canadá ofrecen las mejores vistas

El área donde se ubican las cataratas es de libre acceso y corresponde con un parque estatal (Niagara Falls State Park) en el que se pueden recorrer diversos caminos para observar las cataratas tranquilamente. Junto a la zona hay muchos aparcamientos privados en los que dejar el coche. Pero si llegas allí en domingo, cómo fue nuestro caso, puedes aprovechar los aparcamientos disponibles en las oficinas de bancos y algunos supermercados y así ahorrar unos dólares. Aunque la visita está organizada como si se tratase de un parque de atracciones, es posible pasar un día increíble sin gastar un dolar (eso es lo que hicimos nosotros) pero también puedes acceder a las diversas atracciones pasando por caja en cada una de ellas o comprar el Niagara Falls Discovery Pass con el que ahorrarás bastantes dólares.  Realmente hace falta más de un día para visitar toda la zona y además es posible hacer varias excursiones junto al río, algo que merece mucho la pena.

Es fácil remojarse con las salpicaduras

Un barco se acerca a la gran catarata

Pasamos todo el día caminando sin parar, disfrutando de la magia del agua, de los arcoíris y del vapor que ascendía como si lloviese hacia arriba. Cruzamos a pie la frontera con Canadá paseando sobre el Rainbow Bridge y nos mezclamos con los centenares de turistas que visitaban el famoso lugar. Cruzar desde Estados Unidos a Canadá fue fácil y rápido pero, a nuestro regreso, antes de abandonar Canadá tuvimos que pagar 50 ridículos centavos para poder dejar el país.

Pisar el límite entre países siempre resulta emocionante
¡Antes de salir de Canadá para pasar a USA hay que pagar 50 centavos!

Era divertido observar a los barcos llenos de turistas que se aproximaban a las zonas de caída de las cataratas: alternativamente los barcos “azules”, procedentes de Estados Unidos, y los “rojos” de Canadá iban llevando a los visitantes que subían a los ferrys protegidos por los impermeables con el color representativo de cada país. Nos estasiamos con los arcoíris y las láminas de agua, con las azules aguas del río jugamos a imaginar el lugar por el que debía pasar la línea fronteriza que separa ambos países. Y es que, las fronteras naturales son las únicas que son bellas.

Los barcos con turistas de Canadá llevan impermeables rojos…
… mientras que los de USA visten de azul (17$/adulto y 9.90 los niños)

El nombre «Niágara» es originario de una palabra utilizada por lo nativos que significaba «trueno de agua». Los habitantes originarios de la región eran los ongiara. El origen geológico de este lugar se remonta a la última gran glaciación -hace unos 10.000 años-, cuando enormes masas de hielo descendían por la zona oriental de Norteamérica excavando extensas superficies, triturando grandes masas de roca y perforando el terreno hasta crear los espacios que hoy ocupan los Grandes Lagos.

Las cataratas tienen su origen en la última glaciación
Los lagos y canales artificiales constituyen un entorno increible en la región

Aunque las cataratas del Niágara se llevan toda la fama, realmente toda la región merece una visita mucho más detallada. Son infinidad los lagos alargados y paralelos que dan testimonio de la antigua glaciación.  Estos lagos estrechos y alargados, recorren la zona de norte a sur creando lo que se llaman los “finger lakes”. Junto a uno de esos lagos se sitúa la ciudad de Séneca Falls, un lugar único y especial al que prácticamente no acude ningún turista y que, sin embargo, suposo un hito en nuestro viaje en familia. Pero esta es una historia que ha de esperar a nuestro próximo “post”.

Las mejores vistas se tienen desde Canadá, pero en Estados Unidos
disfrutas más directamente del contacto con las cataratas

Esperamos que os haya gustado esta entrada recuerdo de nuestra visita a las “Cataratas Niágara-fos”, como dice Ferran 😉

Nos encanta recibir vuestros comentarios y aportaciones. Un blog no tiene sentido si no sirve para compartir experiencias!

CAPE COD: PERFECTO ESPACIO VACACIONAL

CAPE COD: PERFECTO ESPACIO VACACIONAL

La costa este de Estados Unidos, desde Washington a la frontera con Canadá, es una sucesión de kilómetros y más kilómetros (de millas y más millas) de playas, marismas, lagunas, brazos de arena, albuferas y,  más al norte, aparecen también los acantilados imponentes de granito rosado.
Nuestro deseo por conocer aquella zona del país surgió de la lectura de los bellísimos libros de Rachel Carson en los que describe su tierra conjugando su saber científico con su intenso amor por la tierra en que vivió. Las descripciones del mundo natural son fascinantes. Las complejas reacciones biológicas que allí se producen están condicionadas por las intensas mareas que aumentan su oscilación según viajamos hacia el norte (pueden alcanzar más de 21 metros de desnivel en Bahía Fundy!!!). También las corrientes marinas estacionalmente nutren estas aguas en las que la vida florece a pesar de los efectos negativos que la actividad humana ha producido a lo largo del último siglo. Por otra parte, leer el libro Cape Cod de Henry D. Thoreau en el que narra sus viajes a esa inmensa “luna arenosa” que se encuentra al sur de Boston en Massachusetts, nos convenció de que ésta sería una de las etapas de nuestro viaje.

Chatham destaca por sus playas y brazos arenosos (USA, 2015)

Cape Cod es conocido por ser lugar de descanso de las familias acomodadas de la región que poseen allí bellas residencias de veraneo. De hecho, muchas de las aventuras y desventuras de la familia Kennedy se enmarcaron en este lugar. Hoy recibe muchos turistas del país. Sus bosques, lagunas e inmensas playas permiten no sentir la presencia de tanta gente. Son muchos los hoteles, moteles y casas de alquiler disponibles. Nosotros nos alojamos en casa de varias personas a través de couchsurfing y esto le ha dado un valor especial a nuestra estancia aquí.

El faro de Chatham es uno de los más bonitos de Cape Cod (USA, 2015)
Cape Cod es, sin embargo, un referente en la historia de Estados Unidos por razones mucho más importantes. A su extremo más septentrional llegó en 1620 el famoso barco Mayflower tras una larga travesía desde Plymouth, en Inglaterra. En él viajaban los primeros colonizadores dispuestos a tomar posesión de unas tierras que consideraban de su propiedad. Al desembarcar, aquellos extensos bancos de arena y las enormes dunas les parecieron terrenos estériles y poco apropiados para establecer su lugar de residencia. Por este motivo continuaron navegando y cruzaron la bahía hasta llegar al lugar donde, actualmente, se levanta la ciudad de Plymouth en Massachusetts.

La réplica del Mayflower puede ser visitada en Plymouth (USA, 2015)
Una piedra de granito indica el lugar en el que atracó el Mayflower en 1620
Plymouth es hoy en día una bonita ciudad, con un clima muy agradable aunque los inviernos sean muy rigurosos como ocurre en toda esta región. Con sus preciosas casas blancas, su agradable luz, los jardines y los clubs naúticos, el ambiente es casi mediterraneo. Nos enamoramos desde el primer momento de la ciudad. Son muchos los monumentos que recuerdan a los centenares de emigrantes que llegaron hasta aquí en la que fue la puerta oficial de entrada a la antigua colonia británica.

La gran estatua que recuerda a los indios oriundos sobrecoge (Plymouth, 2015)

Cientos de emigrantes que durante décadas se vieron obligados a abandonar sus países en busca de un futuro mejor. Una historia que se repite cada día, quizá hoy con más dureza aún que entonces… Una enorme escultura de bronce da testimonio de la presencia de los verdaderos oriundos del lugar, aquellos indios americanos que vieron transformarse su vida para siempre a partir de aquel momento.

Acceso a Cape Cod junto a uno de los grandes puentes que atraviesa el canal
Para llegar a Cape Cod hay que cruzar el enorme canal artificial que le separa del continente. Es una impresionante obra de ingeniería que se inició a principios del siglo XX. Con sus más de 11 km de longitud y unos 150 metros de anchura convierte a Cape Cod en una isla. Son los pequeños pueblos en los que uno puede alojarse y disfrutar de unas fantásticas vacaciones: Sandwich, Barnstable, Dennis, Chatham, Falmouth, Orleans, Truro, Provincetown, entre otros.

Una mañana perfecta en una laguna de aguas salobres (Orleans, 2015)

Bañarse en las lagunas y en las extensas playas, practicar kayak y deportes náuticos, salir a navegar y recorrer los innumerables senderos a pie o en bicicleta. Desde Wareham, donde nos alojábamos en casa de Tom y Deena, nos dirigimos a Falmouth al sur de Cape Cod. Allí nos esperaba David, un viejo marinero que nos había invitado a navegar. En su casa no tenía sitio para albergarnos, pero su velero sí, así que allá que fuimos. Pasamos una mañana maravillosa disfrutando del mar tranquilo entre las pequeñas islas y de los fuertes vientos más al sur que hizo que no sintiésemos como valientes navegantes cuando el barco, escorado, se deslizaba con fuerzas sobre las olas. Nos encantó escuchar las anécdotas de David que desde niño ha estado vinculado al mar. De joven había incluso visitado El Campello y navegado en sus aguas. Él conocía el pasado de nuestro pueblo mucho mejor de lo que nosotros podemos reconocer en las escasas fotos antiguas que hoy se conservan.

David nos invitó a navegar y nos hizo un gran regalo (Falmouth, 2015)
Lo único que vimos de un tiburón blanco fue la cabeza de este… (Chatham, 2015)

La ciudad de Chatham es famosa por ser la capital del tiburón blanco. Más que un peligro es un atractivo turístico: en cualquier esquina de la ciudad encuentras referencias a este enorme escualo. Esto es así, no porque los tiburones campen a sus anchas por sus preciosas playas, sino porque Steven Spielberg rodó en sus costas la famosa película Tiburón que este año ha cumplido ya 40 años.  Nunca un tiburón ha amenazado a los visitantes de esta bucólica ciudad pero es un buen motivo para visitarla y mirar al horizonte antes de introducirse en el mar a refrescarse.

Kilómetros de playas arenosas se extienden a lo largo de Cape Cod (USA, 2015)
Ni un edificio limita la visión de estos espacios naturales (Cape Cod, 2015)

Dormimos en casa de Jennifer que nos hizo sentir muy cómodos en su pequeño apartamento y nos recomendó un lugar en él que practicar kayak económicamente. Allá que fuimos a navegar por la laguna junto al pueblo de Orleans en uno de los kayaks de Goose Hummock Shop.

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En Chatham todo recuerda al gran tiburón blanco (Cape Cod, 2015)
El broche de oro para este viaje en  Cape Cod fue una navegación para ver ballenas. Habíamos comprado los billetes por internet para tomar uno de los barcos que parten del puerto de Provincetown. Para llegar a la zona de observación hay que navegar durante más de una hora. Allí acuden cada año las ballenas con sus crías para alimentarse tranquilamente. Nada más llegar ya pudimos contemplar el maravilloso espectáculo. El mar estaba en calma y, a lo lejos, veíamos los chorros de agua que los cetáceos lanzaban al aire al respirar. Es difícil describir la emoción que sentimos durante el tiempo que estuvimos allí. Observar a las familias de ballenas nadando y dormitando relajadamente, contemplar sus inmensos cuerpos negros, sus aletas y su piel brillante… Fue realmente impresionante algo que había esperado durante muchos años y finalmente se convirtió en realidad junto a Pau, Ernest y Ferrán.
Navegando hacia la zona de cría y alimentación de ballenas (Provincetown, 2015)
Desde Provincetown salen los cruceros para ver ballenas (USA, 2015)

Pero en el pasado, los barcos no acudían aquí sólo para mirar. Este lugar en el que las ballenas nada tranquilas junto a sus crías, no hace muchas decenas de años fue el reclamo perfecto para una codiciosa industria ballenera. Se desarrolló un importante comercio con la caza de estos hermosos cetáceos. New Bedford es hoy una ciudad que guarda recuerdo de aquel momento: cuando los barcos traían los cuerpos de aquellos animales preciados por su grasa y el aceite de sus cuerpos. Hoy en el Whaling Museum se puede conocer la historia y cómo aquello se ha tranformado en un interés por la conservación de los océanos y la fauna marina, especialmente las ballenas.

Acceso al Whaling Museum de New Bedford (USA, 2015)

Si en el pasado estos animales se manifestaban tan tranquilos y pacíficos como nosotros los observamos en el mar debía ser muy fácil cazarlos y matarlos. A pesar de ello, son muchas las historias que describen a las ballenas como animales malvados y peligrosos. Sin duda, la más famosa es la que Herman Melville plasmó en su libro Moby Dick. Esta novela está ambientada en la realidad que se vivía en esta ciudad y en su propia experiencia como marinero. Hoy es posible visitar la capilla a la que el autor acudía junto a otros marineros antes de embarcarse en un barco ballenero. La iglesia es hoy un lugar de peregrinaje para todos los amantes de la literatura y de esa obra en particular. Sus paredes, siguen guardando el recuerdo de aquellos que todavía hoy mueren en el mar y de los que fallecieron en el pasado. ¿Se basó en la vida del Capitán Swain para crear la de su personaje, el Capitán Ahab?

Interior de la capilla que describe Herman Melville en su novela (New Bedford, 2015)

El tiempo pasa. Hoy las ballenas son un espectáculo turístico que, si se realiza de manera controlada, puede ayudar a su conservación y la protección de nuestros mares. Dólares por mirar y no por matar. Observar en la distancia a estos animales junto a sus crías mientras duermen la siesta o se sumergen en las profundidades del océano. Realmente uno de los momentos más emocionantes en nuestra visita a Estados Unidos. Viajar te aporta muchas cosas pero, sobre todo, llena tu mente de recuerdos inolvidables y es un verdadero privilegio compartirlos con nuestros hijos.

Panel de Whaling Museum de New Bedford (USA, 2015)

 

DATOS PRÁCTICOS:
Alojamiento: nos hemos alojado durante 4 noches en casas de familias que nos han invitado a través de couchsurfing. Presupuesto: 0 euros

Transporte: aunque hay tranporte público entre las ciudades y desde Boston, realmente, la mejor opción es alquilar un coche para recorrer los más de 100 km de extensión de este lugar. Si dispones de más tiempo, la bicicleta es una buena opción pues hay muchos senderos bien delimitados.
Presupuesto: 35 $/dia (alquiler con ALAMO)

Comida: nos organizamos para comer de picnic y cocinarnos en casa para cenar.
Presupuesto: 35 $/dia (toda la familia)

Whale watching: ir a ver las ballenas nos supuso 110 $ (42 $/adulto y 26 $/niño mayor de 5 años)

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